15|1|2022

M&M, la sociedad que cambia PASO por lapicera en Buenos Aires

28 de enero de 2021

28 de enero de 2021

El tándem Máximo-Massa va por más y fuerza acuerdos sin interna. El desembarco en el PJ, jaque mate a intendentes. Bonus track: Kicillof, gestión sin reparos.

La discusión sobre la conveniencia política de suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) le pasa por el costado al oficialismo bonaerense. Más allá de los argumentos sanitarios y económicos que esgrime el grupo de gobernadores peronistas y radicales que pidió saltear ese mojón electoral, en el Frente de Todos declaran innecesaria esa contienda para dirimir diferencias internas en virtud del volumen que toman La Cámpora y el Frente Renovador, dos patas de la alianza gobernante que avanzan espalda con espalda y discuten entre sí la construcción de poder con una garantía sobre la mesa: la unidad. Dicho de otro modo: la sociedad M&M (Máximo Kirchner Sergio Massa) va por más y fuerza esa unidad. En ese TEG, está al caer la toma de la última trinchera, el desembarco de MK en el PJ bonaerense, un jaque mate a la última resistencia del intendentismo.

 

Cerca del jefe de La Cámpora y del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación relativizaron la incidencia de las PASO en el armado de las listas y confían en apagar el único foco de conflicto a la vista, el atrincheramiento casi en soledad del intendente de Esteban Echevarría, Fernando Gray, que no quiere dejar el Partido anticipadamente. Si la pandemia lo permite, entre febrero y marzo el camino estará liberado y Máximo se quedará con el poder casi total.

 

“En los distritos no habrá problemas para ponerse de acuerdo, no los hubo en las elecciones anteriores; donde haya algún problema se resolverá con diálogo”, le dijo a Letra P una fuente del armado político del tigrense en territorio bonaerense. Aquello de que entre Massa y su equipo y el cristinismo hay más diferencias que coincidencias parece haber quedado obsoleto. Sería incoherente “llevar a una interna a toda la provincia porque uno, dos o cinco distritos no se ponen de acuerdo”, sentenció la misma fuente. Para casos insalvables en el plano distrital, quedará el sistema de colectoras que ya ha utilizado el Frente para la Victoria en distintas elecciones locales. 

 

El el campamento vecino, también repiten como un mantra: “La unidad nunca estuvo en duda y se va a sostener”, dijo a Letra P un asesor del jefe de la bancada del Frente de Todos en la Cámara de Diputados nacional. Y atribuyen ese estado de gracia a la construcción que desde 2018, luego de la elección legislativa, inició el hijo de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

 

El acercamiento al PJ bonaerense pergeñado por el ministro del Interior, Eduardo De Pedro, y la posible coronación total entre febrero y marzo deja a los intendentes escalones más abajo, pese a que en La Cámpora afirmen que esa discusión es vieja. Los intendentes pudieron incluir nombres en las listas 2017 y 2019 y esperan que, pese a todo, le respeten los lugares, sobre todo en las listas seccionales. Cada vez en mayor medida, parece depender del tándem M&M, que avanza con prisa y sin pausa. 

 

Un intendente de la Primera sección consultado por Letra P recordó las bondades del armado seccional de 2017, cuando esa sección elegía senadores provinciales. “Íbamos hablando con Wado (por el ahora ministro del Interior, Eduardo de Pedro) y nos pusimos de acuerdo. Sobre el cierre, Cristina pidió por Teresa García y se respetó. El resto lo cerramos sin problemas”, dijo esperanzado en que en 2021 resultará similar. Aquel pedido por la hoy ministra de Gobierno tenía un objetivo específico: confrontar con María Eugenia Vidal desde el Senado. García encabezó la lista. 

 

Kicillof delega

Enfrascado en la gestión y en el operativo de vacunación, que –de funcionar– podría transformarse en su principal herramienta de campaña, el gobernador Axel Kicillof se mantiene lejos del barro. Refractario a la rosca política, no se mueve de su postura cada vez que lo consultan sobre las PASO: es una discusión que deberá dar la sociedad, el tema debe discutirse en la Legislatura, que se suspendan o no dependerá en buena parte de la situación sanitaria.

 

Kicillof, Máximo K. y Massa mantuvieron una reunión la semana pasada en la gobernación, en La Plata. Del encuentro no hubo difusión oficial. Lo que allí se habló quedó bajo total hermetismo. En el Frente Renovador reconocen la gestión del mandatario, aunque ponen un asterisco: “A nivel nacional, el Frente Renovador integra una alianza de gobierno. Eso no sucede en la provincia de Buenos Aires”, dijo a este medio un legislador cercano a Massa, quien,  igualmente, celebra “la entrega por el trabajo” que tiene el gobernador y su honestidad, “no como Vidal o Scioli”, disparó. El economista no se embarra, pero delegando juega su juego.

 

Reparto de poder

El kirchnerista que sostiene la conducción de Máximo K. tiene integración casi plena en el gobierno provincial. Sus integrantes ocupan ministerios y subsecretarías y el respaldo al gobernador es pleno. Algunos dirigentes del FdT creen que Kirchner se convertirá en la cabeza de una conducción política de Buenos Aires de la que el peronismo carece hace tiempo, con una impronta diferente. Kicillof ni lo intentará.   

 

El Frente Renovador tiene 12 diputados de 45 que integran el bloque del FdT. En el Senado, la balanza le es más desfavorable: tiene apenas un legislador -José Luis Pallares- de veinte que integran la bancada oficialista. La Cámpora y los intendentes del PJ se reparten casi todo el resto. La discusión que se viene más allá de PASO sí o PASO no es cómo llegar a la elección en una coalición de gobierno fortalecida. Hasta ahora, ha funcionado.