27|1|2021

Campaña sin Peña: ¿y ahora quién podrá ordenarnos?

13 de enero de 2021

13 de enero de 2021

Sin comando central ni manual discursivo, JxC se atomiza. Las células activas que actúan como islas y los think tanks, base para un mensaje coordinado.

021 arranca con una alta dispersión de mensajes, propuestas y agenda para la coalición Juntos por el Cambio (JxC); una mímesis de la falta de coordinación que se vio durante buena parte de 2020, con voces que se contradecían como las de Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta o el díscolo Emilio Monzó. El 2021 transita, por ahora, por un carril similar porque no hay una jefatura de campaña, como tampoco hay un candidato indiscutido. Sin Marcos Peña aplicando rigor con la caja y la potestad de la Casa Rosada, la oposición se atomiza para pensar la campaña y las distintas islas del archipiélago opositor diseñan su propio camino a la espera de una coordinación política que tomará su tiempo.

 

Con la lapicera del poder y la venia de Macri, Peña ordenó discurso y campaña durante la estadía de Cambiemos en la Casa Rosada. Desde manuales de estilo hasta la lista de figuras habilitadas como voceras para defender al Gobierno en los medios de comunicación, todo se definía en la Jefatura de Gabinete de la Nación. En la actualidad, nadie en la oposición tiene la certificación ISO 9001 para decir qué hacer y cómo hacerlo. Bajo esa lógica, se multiplican las voces y se chocan los mensajes. En una misma semana.

 

El desorden opositor es propio de la estela de la derrota de 2019. Le sucedió al peronismo en 2016 y 2017, cuando, aún mareado por el triunfo de Macri en 2015, la jefatura estaba en disputa y esa vacancia expuso la división entre las gobernadoras y los gobernadores, el Instituto Patria y Sergio Massa. Sin embargo, esa fragmentación tajante que tuvo el peronismo no existe hoy en el bloque mayoritario de la oposición: con sus múltiples internas, JxC mantuvo la unidad y la refuerza semanalmente con las reuniones virtuales de la cúpula, donde participan macristas, radicales y representantes de Elisa Carrió.

 

En esas videoconferencias aflora la grieta interna cuando se analiza la gestión de Alberto Fernández, pero en los últimos encuentros aparecieron los primeros retazos de lo que podría ser un mensaje mancomunado de la coalición opositora para las elecciones de medio término. Desde Macri hasta Martín Lousteau, coinciden en atacar al gobierno de los Fernández por la gestión de la pandemia, de la economía, del área educativa y, sobre todo, de la seguridad. En torno al primer punto, no hay unanimidad: hay quienes proponen golpear por los términos de la cuarentena -alimenta más al núcleo duro PRO- y quienes proponen esperar el fin de la película, con una crisis sanitaria que no cede.

 

Tanques

Son esos los temas generales que discute la cúpula, pero nunca bajan a la base. Peña y su equipo cumplían ese rol, hoy totalmente vacante. Ante esa ausencia, la dispersión del mensaje opositor se hace notar en la agenda diaria. Llenan ese vacío, por ahora, los equipos técnicos diseminados en las fundaciones Pensar, Alem y el Instituto Hannah Arendt, las usinas de ideas del PRO, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica, respectivamente.

 

La Fundación Pensar, que armó el plan de gobierno para la presidencia de Macri, publica periódicamente informes sobre distintas áreas de la gestión del Frente de Todos (FdT). Durante 2020, hubo textos sobre la gestión de la pandemia, la falta de clases presenciales y la economía, mezclados con videoconferencias con exministras y exministros de Cambiemos de cada área en particular. El título del último material entre los tres think tanks no deja lugar a la interpretación y es un pleno a la grieta: "Informe de los avances del Kirchnerismo sobre la Justicia en su 1er año de gestión".

 

En el documento, concluyen que “la reforma judicial, impulsada por Cristina Fernández de Kirchner y funcionarios procesados por la Justicia, con apoyo tácito del Presidente, enmascara un plan de impunidad". "Busca revertir el avance de las causas judiciales que los involucran y construir una justicia adicta”, cierra el texto, que podría ser una antesala del discurso opositor durante la campaña electoral.