20|6|2022

El cuarteto que trabaja para agrandar la mesa chica de Perotti

09 de junio de 2020

09 de junio de 2020

Con la conducción de Mirabella, hermano político del gobernador, cimenta la plataforma política desde la cual vincularse con otros sectores del PJ.

No con el ánimo de formar una agrupación –al menos por el momento– pero sí con la intención de darle al gobernador Omar Perotti volumen político sectorial dentro del PJ, un puñado de dirigentes de su entorno trabaja en la creación de una mesa política que sirva de plataforma para la vinculación con otros sectores internos.

 

La idea es del senador nacional Roberto Mirabella, el primer perottista. Histórico ladero y socio del gobernador, el legislador es el cráneo político que lo llevó a la Casa Gris. Si Perotti es gestión, Mirabella es política. Mantiene esa fusión desde hace más de treinta años.

 

 

A la mesa del senador se sientan unos pocos, entre ellos, el secretario de Comunicación, Miguel Altamirano. Apodado “Mono”, este jefe de la Juventud Universitaria Peronista en los ‘80 fue jefe de campaña de Sergio Urribari cuando el entrerriano pretendió ser presidente.  

 

También tiene reservada una silla Luis “Piojo” Pfeiffer, un histórico dirigente del peronismo santafesino con buenos vínculos con el socialismo desde que Hermes Binner comenzó a gobernar Santa Fe, en 2007.

 

La idea se gestó hace tiempo pero no avanzó al ritmo deseado debido a la pandemia. En el mientras tanto, se acercó el ministro de Gobierno, Esteban Borgonovo, quien, si bien no tiene participación asidua en la mesa, planteó al gobernador y a Mirabella ensanchar las fronteras del perottismo.

 

 

 

Nunca tuvo características de orga el núcleo político que rodea al gobernador. “Crecimos alrededor de la gestión”, suele decir Mirabella. Antes de la victoria electoral, dentro del perottismo también se contaban al intendente de Rafaela, Luis Castellano, y al senador del Departamento Castellanos Alcides Calvo.

 

La construcción que lo llevó a Perotti a la Casa Gris tuvo un armado de orfebre que juntó a casi todo el conjunto del PJ, desde el kirchnerismo duro hasta el peronismo tradicional, pasando por los sindicatos más potentes. En ese armado donde conviven diversas expresiones, el perottismo duro intenta ensanchar las espaldas del gobernador.

 

 

 

Esa mesa invita ministros. Pasan de a uno y escuchan consejos y sugerencias de los laderos del gobernador. “Es el entorno de confianza de Perotti”, cuenta a Letra P uno de los que frecuenta el espacio como invitado. A Mirabella no le gusta hablar de ismos ni que lo encasillen. En una entrevista reciente con Letra P sostuvo que no trabajaba con la idea de “crear un ismo” pero admitió que era posible que se geste un espacio alrededor del gobernador “al que le quieran poner perottismo”.

 

Si bien no es un ente muy consolidado y su composición es “variable”, sus integrantes tienen un recorrido extenso por las huestes peronistas.

 

 

 

En definitiva, sus armadores buscan fortalecerlo políticamente hacia el interior del peronismo santafesino, darle músculo, plafón, volumen político. “No es que venís con una base de cuadros”, sintetiza un funcionario provincial. Con sus espaderos, Perotti y, sobre todo Mirabella, tienden puentes con otros sectores del PJ con la vista puesta en 2021. “Está a la vuelta de la esquina”, dice un integrante del gabinete.