27|6|2022

La carrera de obstáculos del plan Perotti que evita la expropiación

19 de junio de 2020

19 de junio de 2020

De quedarse afuera del anuncio original a la mochila de la alternativa superadora. Los desafíos para la creación de la empresa mixta que propone.

La semana se movió sobre las chances reales de lograr "alternativas superadoras" para Vicentin, tal como dijo estar dispuesto a escuchar el presidente Alberto Fernández. La alternativa apareció de la mano del gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, quien avanzó para que sea la provincia la que intervenga la empresa en el marco del concurso preventivo, la administre y prepare el terreno para la creación de una sociedad mixta, descartando la opción de la expropiación.

 

Perotti se quedó con la mochila de ser quien le acercara el plan superador al Presidente y el viernes lo hizo, pero tuvo que ir desandando un camino de complicaciones, muchas de las cuales aún perduran. Desde el gobierno santafesino no dieron precisiones en los últimos días en un tema que “sólo maneja Omar”, ni siquiera fechas estimativas de un proyecto que apenas calificaron de “encaminado”.

 

 

Lo cierto es que su plan avanzaba pero no prendía, y el fallo que apartó a los interventores nacionales y restituyó a los directores de Vicentin, aceleró una segunda instancia tras la alarma en Olivos. Así, Perotti reformuló la idea y le solicitó al juez del concurso preventivo un nuevo pedido de intervención a través de la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ) “para tener la administración de la empresa y dejar de lado la expropiación”, sostuvo Perotti este viernes.

 

“Tiene el decisivo apoyo del Presidente”, completó. La gestión de la empresa pasaría a manos de tres representantes, encabezada por el interventor ayer corrido por el juez, Gabriel Delgado, y sin plazos de finalización. Perotti se mantuvo en la base de su plan original y le aportó la ejecución de la intervención. Esto daría por acabada la vía de la expropiación que Perotti nunca quiso y hasta generó ruidos luego de quedar al margen y sorprenderse al escuchar a Fernández anunciar la idea estatista, idea sobre la que el gobierno nacional en los últimos días arrojó un manto de dudas por las posibilidades legislativas.

 

No obstante, en una nueva contramarcha, el jefe de la Casa Rosada volvió este sábado a ponerle respirador al proyecto original: "Si el juez nos dice que no a la intervención, no queda otra que la expropiación", dijo en una entrevista con El Destape.

 

 

 

Perotti nunca soltó el tema y terminó complaciendo al Presidente. Ahora, el objetivo sería avanzar hacia un acuerdo para que una empresa “nacional mixta” maneje Vicentin con participación de productores y cooperativas. Los interrogantes son varios: cómo se incorporan los acreedores al esquema, qué parte de la sociedad quedará en manos del Estado nacional y provincial y si suman alguna figura gestionadora como YPF.  

 

También se adeuda explicar quién invertirá lo necesario para relanzar la cerealera, que varios actores calculan en los 300 millones de dólares, incluso el propio Sergio Nardelli. “Hoy Vicentin no tiene soja, nadie le entrega nada. Es una cascara vacía, llena de fierros muy lindos que valen un montón, pero no tiene un grano. Necesitás salir a la Bolsa a poner un torta”, graficó a Letra P un empresario del mercado de la oleaginosa.

 

 

 

LAS REUNIONES. Justamente, las fichas estaban en gestionar una futura Vicentin mixta apalancada en la pericia, en la territorialidad y, sobre todo, en los granos de las cooperativas. Pero, al igual que los privados, las propuestas de cómo ingresar en el negocio no prendieron en los últimos diez días.

 

La alternativa que alentó el gobierno santafesino se basaba en que los acreedores capitalizaran sus acreencias a través de la adquisición de acciones. O sea, que lo que les debe la cerealera lo transformasen en participación accionarias. Se verá si se mantiene luego del nuevo esquema. Pero la propuesta tuvo un detalle que espantó a todos, según comentaron privados al tanto de las negociaciones.

 

Le propusieron a productores, cooperativas y corredores, que en total suman 300 millones de dólares, que se metan en canje por acciones y que las mismas floten en la Bolsa. Esto obligaría a la eficiencia y la transparencia, daría cierta confianza y permitiría evitar inyecciones de dinero inmediatas.

 

“Dijeron que no les interesa, que quieren flujo. Ya perdieron mucha plata, no quieren correr más riesgos”, le dijo a Letra P una fuente al tanto de las negociaciones. Incluso pusieron como ejemplo las acciones de YPF comparándolas con algunos años atrás.

 

Luego de reunirse con el gobernador, el presidente de la cooperativa Agricultores Federados Argentinos (AFA), Jorge Petetta, afirmó: “Somos acreedores y nos interesa cobrar primero. Después ver el proyecto”. Esa máxima sigue estando en el aire más allá de la eventual intervención santafesina.

 

En el medio, el socialismo de Santa Fe fue astuto para presentar un proyecto alternativo para la continuidad de Vicentin con nombre y apellido de quien debe poner la plata a los acreedores: el Estado provincial. De esa forma llevaba al terreno político a Perotti, un juego del que venía zafando. Le pedían protagonismo y finalmente lo mostró, pero desde su idea.