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El anuncio presidencial clavó una espina en el gobierno de Santa Fe, que se siente afuera. Un ministro en contra de la estatización. El otro plan del rafaelino.

Por 10/06/2020 9:18

El avance del gobierno nacional con la intervención y proyecto de expropiación de Vicentin dejó en evidencia un desacople entre la administración central y el gobierno santafesino que terminó quedando al margen de las decisiones y a quien sorprendió el anuncio. El gobernador Omar Perotti terminó apoyando el modelo aunque venía planeando otro.

Pese a que el Presidente lo negó, hay quienes insisten con que el anuncio se precipitó por la sombra del empresario José Luis Manzano y Cargill, interesados en quedarse con la empresa. Con la decisión, el gobierno de Perotti quedó en off-side, pues venía pensando con el ministerio de Desarrollo Productivo otra salida para la cerealera caída en desgracia con un default de 100.000 millones de pesos y 2.600 acreedores sin respuestas. Acercar a YPF Agro era parte de las intenciones.

La ausencia de un representante de la provincia en la conferencia de prensa presidencial, siendo Vicentin la empresa de capitales santafesinos y argentinos más grande del sector agropecuario, no cayó bien en el gobierno local. Esto lo terminó revelando el ministro de la Producción, Daniel Costamagna, en la reunión de este martes con la comisión especial de legisladores santafesinos sobre el caso. 

Según contaron a Letra P algunos diputados que participaron de la reunión, el ministro se mostró “muy compungido” porque no hubo representantes santafesinos en el anuncio y, sobre todo, por no ser parte de la construcción del esquema que terminaron anunciando. “Se sintió ninguneado. Evidentemente venían con una relación y trabajando en algo, pero dijo que en los últimos días lo dejaron de lado a Santa Fe”, contó una diputada de la oposición.

 

 

 

 

Incluso, el ministro confesó que siempre estuvo en contra de la expropiación y que sólo apoya la intervención. El desaire de la Nación caló tan hondo que armó la renuncia, algo que generó ruido y hasta casi se suspende la reunión con los legisladores. Todo está en stand by.

La incógnita es si Perotti estuvo al tanto en los últimos días del modelo que se traía entre manos Alberto Fernández o se enteró de los pormenores cuando la decisión estaba tomada, y terminó acompañando en la pública. Hay una zona gris alrededor de eso. “Hablé del tema en especial con Perotti”, dijo el Presidente. El diputado Carlos Del Frade, participante de la reunión, entendió que el gobernador no estuvo en los detalles. A esta teoría suma la información de que hubo un llamado del gobernador al ministro el día domingo para saber si había novedades del tema, según narraron a este medio desde un bloque legislativo. Al día siguiente fue el anuncio presidencial.

 

 

 

 

La otra duda con que se quedaron los legisladores es si Perotti está totalmente convencido con la expropiación o tenía en mente un esquema privado de los que se venían hablando en los últimos días con jugadores de peso, incluso, la propia YPF. Con las cartas jugadas, el gobernador aceptó la intervención, pero discutirá la forma de cómo sigue la posible expropiación porque es un tema muy complejo que podría dejar en inferioridad a la provincia. El respaldo de la oposición al respecto lo tiene. Un ejemplo puntual: cuál será el domicilio fiscal de la hipotética empresa gestionada por YPF Agro. No es menor dado que de eso dependerá la recaudación santafesina.