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El diputado Di Giácomo planteó una realidad compleja de la represa y el representante provincial en el Coirco insistió con un cambio de escenario.

Por 10/06/2020 13:30

El acuerdo entre La Pampa y Río Negro para que se realice un estudio de impacto ambiental en toda la cuenca del río Colorado, un reclamo al que se sumaron los gobiernos de Neuquén y Buenos Aires, como la reafirmación de que el manejo de la represa Portezuelo del Viento se establezca desde el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco), anticipa una compleja jornada en la reunión de gobernadores de las provincias condóminas convocada por la Casa Rosada el próximo 26 de junio. Según el representante del gobierno de Arabela Carreras en el ente que regula el margen de agua, Fernando Curetti, “hay un acuerdo de cuatro de las cinco provincias” para que se realice el estudio. A la par, un legislador nacional desestimó los planteos mendocinos y pidió armonía para que la obra avance.

“Firmamos una nota con La Pampa para que se debata este tema, se llevó adelante una reunión en febrero. Esto es muy positivo, porque se debe discutir y llegar a consensos”, explica Curetti, consultado por Letra P.

Como expone el informe que manejan los funcionarios rionegrinos, en la última década los derrames del río están “secos o extrasecos” y eso perjudica a las localidades que se abastecen. “Está muy por debajo de la media, la situación es compleja desde lo natural. La realidad es que cambió”, cuenta el titular del Departamento Provincial de Aguas (DPA) rionegrino.

 

 

Otro de los ejes del debate que siempre distanciaron a pampeanos con Mendoza es el manejo de la represa. Si bien está garantizado que el Coirco será el encargado de monitorear el funcionamiento, en el ejecutivo de Sergio Ziliotto desconfían y se sustentan en el caso del río Atuel como antecedente. Para evitar cualquier suspicacia, recuerda Curetti, se puso como ejemplo el manejo del embalse Casa de Piedra en el límite de Río Negro con La Pampa, donde funciona un ente ejecutivo de la presa.

Con el cambio de gobierno y tras las declaraciones del presidente Alberto Fernández en Santa Rosa, todas las jurisdicciones condóminas insisten en el estudio y el manejo desde el Coirco para que se cumplan las normas.

“Cada uno defiende los intereses de su provincia y su región. Mendoza no es la dueña del recurso, debe contemplar que es de todos por los que el río pasa. Por eso existen las cuencas”, advierte el diputado nacional Luis Di Giácomo (Juntos Somos Río Negro) a este medio.

“Exigimos un estudio serio y objetivo que garantice que las provincias río abajo no serán afectadas. Si Portezuelo se maneja con un criterio provincial (por Mendoza), podría implicar el trasvasamiento de un río a otro. Lo importante es que esto se pueda debatir y discutir. La expresión del Presidente marca eso”, analiza Di Giácomo, ministro de Gobierno rionegrino en el período de Macri como gestor de este proyecto.

 

 

AGENDA. Como marca su creación, la forma de gobierno del Coirco tiene dos patas: el comité ejecutivo (con representantes provinciales), que se reúne mes a mes y tiene un presidente designado por la Casa Rosada -en este caso, un pampeano-, y el consejo de gobierno, que incluye a los cinco gobernadores. La diferencia sustancial entre ambos órganos es que en el primero todos los planteos se resuelven por mayoría. En el segundo de los grupos, que aglutina a jefes provinciales, es por unanimidad.

Por ejemplo, si uno de los gobernadores no está de acuerdo con las propuestas a tratarse, no hay aprobación del punto. Los diferendos se resuelven con laudos presidenciales, como el de Macri por oposición del por entonces gobernador Carlos Verna. Y es una gran posibilidad, como se anticipa el escenario, de que Mendoza no se sume a los planteos de La Pampa, Río Negro, Neuquén y Buenos Aires.

La chance de que el gobernador mendocino, Rodolfo Suárez, no asista a la reunión del 26 de junio, advierten representantes del resto de las provincias, significaría que un segundo llamado funcionaría con tres de los cinco mandatarios.