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Los emisarios bonaerenses llevarán a Cafiero una propuesta para limitar la apertura en el AMBA. En la Ciudad no hay margen para otra marcha atrás.

El domingo vence el plazo que acordaron Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta para estirar la cuarentena obligatoria que rige en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) desde la segunda quincena de marzo. Esa última decisión, tomada y comunicada en una mesa tripartita que incluyó a equipos técnicos y políticos de las tres jurisdicciones, significó un retroceso para el esquema de apertura paulatina que ideó el Gobierno de la Ciudad. A menos de una semana de la fecha límite, vuelve el choque de visiones sobre cómo seguir el proceso de aislamiento: el bonaerense quiere limitar la apertura y el porteño sostiene que no hay margen para otra marcha atrás, como ocurrió la vez anterior. Otra vez, define el Presidente.

Los dos mandatarios provinciales coinciden en mantener el aislamiento obligatorio, pero hay diferentes posturas en torno a la flexibilización. La administración bonaerense, desde Kicillof hasta los ministros, sostiene una misma línea: si crecen los contagios hay que reducir la circulación de personas. Esto implica “volver para atrás”, como graficó el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak. El gobierno de Rodríguez Larreta no solo pretende mantener la cuarentena tal cual está ahora, sino que evalúa abrir más comercios y actividades bajo los protocolos sanitarios vigentes para las actividades ya habilitadas.

 

 

Las divergencias en torno a la cuarentena en el AMBA se dirimirán en última instancia en una nueva reunión tripartita entre Kicillof, Larreta y Fernández, pero este lunes empezará la discusión: el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, recibirá a los equipos de ambas administraciones para debatir los términos de la fase de la cuarentena que comienza el 8 de junio.

El encuentro será a las 18 en la Casa Rosada y por la Nación también estarán los ministros Ginés González García (Salud), Mario Meoni (Transporte) y Sabina Frederic (Seguridad). Los delegados de Kicillof serán Carlos Bianco (Jefatura de Gabinete), Andrés Larroque (Desarrollo de la Comunidad) y Daniel Gollán (Salud); del larretismo irán Diego Santilli (vicejefe y ministro de Justicia y Seguridad), el jefe de Gabinete Felipe Miguel y los ministros Fernán Quirós (Salud) y María Migliore (Desarrollo Humano y Hábitat). Por la Ciudad también estará el secretario de Obras y Transporte, Juan José Méndez, porque la circulación de personas y el transporte público es una de los puntos en disputa entre ambas jurisdicciones.

Esta es la reunión de coordinación que mantienen los equipos técnicos de cada gobierno en la previa al anuncio formal que, según pudo saber Letra P, será el sábado por la noche en la Quinta Presidencial de Olivos. Antes de cada anuncio de Fernández, Kicillof y Rodríguez Larreta, estos funcionarios coordinan la letra chica del aislamiento para el AMBA.

 

 

Según confirmaron fuentes de la Jefatura de Gobierno porteña a Letra P, el equipo de ministros del larretismo que irá esta tarde a Casa Rosada llevará la propuesta de continuar con el aislamiento en la Ciudad pero sumar actividades con los protocolos sanitarios correspondientes. En ese esquema de ampliación se podrían incorporar actividades "pequeñas", como las define el Ejecutivo porteño, que contemplan a las peluquerías, los comercios barriales que se cerraron hace una semana y las inmobiliarias. En este grupo entran también los locales de indumentaria y calzado, que aún siguen en negociaciones con Rodríguez Larreta. Pese al choque de posturas, el jefe de Gobierno no quiere entrar en conflicto con su par bonaerense y espera el laudo de Fernández para, nuevamente, decretar la continuidad del aislamiento en armonía con sus vecinos.

Kicillof se para en la otra vereda y propondrá al Gobierno retrotraer el aislamiento a la fase anterior, sin posibilidad de nuevas aperturas. Como parámetro, el Ejecutivo bonaerense toma lo que fue el pico de contagios de la semana del 18 de mayo. Ese día se conocieron 93 casos nuevos, pero cinco días después (el 23 de mayo) los casos llegaron a 289. Luego, el contagio entró en una meseta, pero si se repite el ascenso por día de la semana del 18, la situación se agudizará. Este lunes, Kicillof dijo que “la regla simple es que cuanto mayor es la cantidad de contagios, más tienen que ser las restricciones”, y que las decisiones se tomarán en conjunto con los gobiernos de la Nación y la Ciudad.

 

 

La visión es compartida por quienes definen en el gabinete nacional si se avanza en la apertura de actividades o no. Desde La Plata le explicaron a Letra P que “no se descarta” el regreso a una fase anterior de la cuarentena en el AMBA.