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“Larreta tiene la titularidad de la oposición y Macri quedó desdibujado”

El consultor y analista político destacó la cooperación del alcalde porteño en la pandemia, delineó el escenario posterior a la emergencia y valoró el silencio de Cristina Kirchner.

Por 31/03/2020 10:11

Con una oposición en "modo respaldo", el jefe del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, se convirtió en el único dirigente opositor que se mantiene activo y en contacto permanente con el presidente Alberto Fernández y su par bonaerense, Axel Kicillof, para intentar mitigar la propagación del coronavirus en el país. 

Mientras tanto, el exmandatario Mauricio Macri eligió el bajo perfil y solo utilizó las redes sociales para pedirles a sus seguidores que se queden en sus casas  y que acompañen las medidas del Gobierno. La semana pasada encabezó una videoconferencia con la cúpula del PRO para evaluar la situación sanitaria, pero no más que eso. 

El analista político Gustavo Córdoba dialogó con Letra P para analizar el espíritu de cooperación de la oposición en este contexto, el protagonismo de Larreta y el silencio de Cristina Kirchner. Asimismo, anticipó cómo serán las nuevas relaciones políticas pospandemia. "Ya nada será igual", auguró el director de la consultora Zuban Córdoba

 

 

-¿Cómo será la Argentina después de la pandemia?

-Sin dudas, ya nada será como antes. Si el coronavirus golpea a la Argentina como lo hizo en Italia o España, las consecuencias pueden ser terribles. Por eso valoro que el Presidente haya utilizado el miedo para lograr un cambio de conductas en la sociedad y así tratar de minimizar el impacto.

-¿Cree que el contexto actual puede terminar con la grieta?

-No, no creo. El coronavirus es un monotema, no se habla de otra cosa. En el interior del país es mucho más grave el dengue que el coronavirus y, sin embargo, no tiene prensa. En este momento, Horacio Rodríguez Larreta tiene la titularidad de la oposición y Macri quedó absolutamente desdibujado. Larreta y Fernández acordaron un límite temporal para el inicio efectivo del gobierno. La pandemia convirtió a Fernández en el presidente de todos los argentinos y eso quedó demostrado en las últimas encuestas, que reflejan un fuerte apoyo a su gestión. 

-¿El Gobierno está utilizando bien las herramientas de comunicación?

-Está haciendo un buen trabajo, aunque con algunos altibajos. El Gobierno entendió que el miedo tiene un valor fundamental a la hora de comunicar en situaciones de riesgo porque su objetivo debe ser cambiar los hábitos de la sociedad. Eso se ha logrado. Lo que le falta es centralizar la comunicación. Dar reportajes en exclusiva no tiene sentido, sería más productivo que el Gobierno tenga una o dos salidas diarias. 

-¿La buena sintonía que hay entre Nación, Ciudad y Provincia se puede extender en el tiempo?

-Es muy valorable el espíritu de cooperación entre los políticos, pero la grieta sigue estando. La dirigencia argentina tiene un grado de responsabilidad importante en este momento y sería muy importante que eso continúe, pero descreo que suceda porque van a primar las posiciones ideológicas. 

"Con su silencio, Cristina Kirchner adquiere un rol de garante muy importante porque en este momento el protagonismo lo tiene que tener el Presidente".

 

-¿Cómo imagina que serán las relaciones políticas el día después del coronavirus?

-Ese día requerirá de nuestros dirigentes algo más que chicanas y grietas porque lo que vendrá va a ser muy complicado. La Argentina estará inmersa en una crisis económica mundial. A nuestro país, le costará mucho la recuperación del trabajo informal y la crisis económica ampliará aún más la brecha de desigualdad. A nivel mundial, hay un vacío de liderazgo porque el Estados Unidos fue superado por China y Rusia, que tuvieron un reflejo mucho más rápido ante la pandemia.

-¿Cómo evalúa el rol Cristina Kirchner en este momento?

-Con su silencio, Cristina adquiere un rol de garante muy importante porque en este momento el protagonismo lo tiene que tener el Presidente. Es una época de perfiles de liderazgo más solidarios. Alberto Fernández tiene una simpleza declarativa acorde a la situación actual. 

-¿La próxima gran batalla será la negociación de la deuda?

-Es la gran batalla. Hay tres etapas: la sanitaria, la económica y la social. Todavía estamos dando pelea en la primera y ojalá la clase política siga creyendo que la unidad es el camino. Espero que el liderazgo de Alberto Fernández se consolide y que la oposición siga acompañando las medidas del Gobierno. 

-¿Qué aprendizaje les deja a los argentinos esta pandemia?

-Después del coronavirus habrá una revalorización de lo estatal y de las políticas públicas. Con esta pandemia se terminó la idea de que el gasto publico es innecesario. Estamos comprobando que la existencia de inversiones en salud, lejos de ser un gasto, es un lujo que se deben dar las sociedades modernas.