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Los jefes del partido realizaron una teleconferencia con Levy Yeyati y los exministros Jesús Rodríguez y Prat Gay. ¿Habrá dos etapas de aislamiento? Los pronósticos y el pedido para repartir los ATN.

Por 30/03/2020 14:02

El radicalismo reunió a su plana mayor para analizar las medidas económicas que implementa el presidente Alberto Fernández desde que aplicó la cuarentena obligatoria. El punto principal fue la carrera contra el tiempo que corre el Gobierno para intentar aplanar la curva de contagios del nuevo coronavirus en los próximos meses y su impacto en el futuro de la economía. "En general, la visión es que las medidas hasta ahora están orientadas correctamente", confió a Letra P uno de los participantes del debate virtual, organizado el miércoles pasado por el diputado nacional y titular del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo.

Junto a la diputada bonaerense y vice del partido, Alejandra Lordén, convocó a una teleconferencia privada con los jefes de las bancadas de la UCR en las dos cámaras del Congreso, Mario Negri y Luis Naidenoff, con el objetivo de escuchar el análisis de tres de las voces más respetadas dentro del partido en materia económica: el decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Di Tella y fundador de la consultora Elypsis, Eduardo Levy Yeyati, y dos exministros de Economía: Alfonso Prat Gay, primer titular de la cartera de Hacienda de Mauricio Macri hasta diciembre de 2016, y Jesús Rodríguez, último ministro de Raúl Alfonsín y flamante presidente de la Auditoría General de la Nación. 

La primera fase es la cuarentena o la que llamaron "distanciamiento duro". Interpretan que su objetivo principal es, además de sostener la producción de productos esenciales, "medidas defensivas que eviten disrupciones: quiebras, despidos, problemas bancarios; es decir, conflicto social". Esas "medidas ideales" en esta fase son de contención. Se trata de los REPRO, el seguro de desempleo, la asistencia social, la distribución de alimentos, la postergación de pagos e impuestos, la contención de precios y tarifas, la "extensión de la tarifa social, el apoyo a la cadena de pagos de las empresas y la flexibilización de la regulación prudencial bancaria", enumeró la fuente. La implementación de esos recursos son clave, porque "con la capacidad de consumo limitada, las medidas de estímulo de la demanda como el plan Ahora 12, los préstamos subsidiados y los créditos hipotecarios PROCREAR tienen poco impacto".

 

 

En la evaluación no hubo consenso, pero los economistas identificaron una "segunda etapa de flexibilización del distanciamiento", que podría comenzar después de la segunda mitad de abril, aunque se trata de una hipótesis que depende "exclusivamente" de las decisiones epidemiológicas que recomienden los expertos convocados por el Ministerio de Salud. "Es una decisión del Gobierno en base a los consejos de expertos y a la respuesta de la población. Lo monitorean día a día y no creo que estemos en condiciones de fijar una fecha todavía", aclaró la fuente. 

Uno de los especialistas que debatieron on line estimó que cuando comience esa instancia su objetivo será "recuperar la demanda, incluso la postergada", en referencia a "que todos consuman o inviertan lo que no hicieron en la cuarentena para facilitar su financiación en el tiempo, para crecer y cubrir rápidamente el agujero fiscal que dejará la primera fase". Allí serán "esenciales las medidas de estímulo keynesiano de la demanda: préstamos subsidiados, reducción de tasas en general, Ahora 12, PROCREAR" y los que sean implementados en el futuro. 

El encuentro fue hermético y se repetirá una vez por semana para analizar el impacto económico de las medida vigentes y de las que vendrán. También para discutir "otras potencialmente útiles, pero siempre pensando en la mejor manera de colaborar con el gobierno en la emergencia, por eso también hablamos de cómo facilitar el debate legislativo, en caso de ser necesario". Uno de los economistas que analizó la situación consideró en diálogo con Letra P que "para mejorar la asignación de recursos muy escasos" distinguieron que hay un plan con dos etapas de la crisis". 

 

 

Es un escenario propicio, dicen en la UCR, para proponer medidas. Una de ellas, que pasó casi inadvertida, es la carta que le enviaron el ministro Eduardo "Wado" De Pedro para que distribuya los fondos de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a todas las provincias de acuerdo al porcentaje que reciben de coparticipación federal. "Hablamos de eso, porque el criterio es balancear las necesidades de las provincias con la emergencia y la necesidad de centralizar del Gobierno: si el Gobierno es el receptor natural del financiamiento a través del Banco Central, la coparticipación de ATN es la manera natural para una distribución del apoyo fiscal a las provincias", argumentaron desde la conducción del partido. 

 

 

La iniciativa apunta a distribuir los fondos del 1% de impuestos coparticipables. Pertenecen a las provincias pero son distribuidos por el Gobierno para atender emergencias. Hasta el año pasado superaban los 50.000 millones de pesos. 

 

 

Los debates quedaron con asignaturas pendientes para abordar. "Un tema que surgió, más como desafío que como critica, es cómo llegarle a la clase media", explicaron desde el partido, en referencia a "informales e independientes y pequeños comercios". La semana próxima el radicalismo concentrará el fuego en ese sector social, su mayor base electoral. "No hay una bala de plata, estamos frente a la misma situación en toda América Latina y todos nos preguntamos lo mismo", retrató el participante del encuentro, que mantiene intercambios febriles con colegas y ex ministros de distintos pelajes políticos para explorar respuestas económicas y políticas ante el mundo que se avecina. A pesar de las diferencias y contrapuntos, abrigan una coincidencia estratégica: "Todo suma en la emergencia", dicen conmovidos.