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A diferencia de Macri, no tiene el tema entre sus prioridades, aunque esta semana dio señales: comprensión con River y continuidad del torneo, aunque luego los suspendió. El rol de Massa.

Por 20/03/2020 16:09

Durante la campaña de 2019, el fútbol no aparecía como un objetivo de Alberto Fernandez, aunque había una mesa de dirigentes que pensaba cuestiones para tratar a futuro, como las ART para futbolistas, la legalización los juegos de azar deportivos, los derechos internacionales o el aumento sobre el decreto 1212, que grava ciertas actividades que deben pagar clubes y AFA que Mauricio Macri había pateado para el 1 de enero y el Gobierno no frenó.

Esa mesa era coordinada por Santiago Carreras, exsenador provincial e interlocutor con la AFA durante los años del Fútbol para Todos. Había dirigentes de todo el arco ideológico, desde Daniel Angelici, expresidente de Boca, a Augusto Costa, vicepresidente de Velez, pasando por Nicolás Russo o Victor Blanco, popes de Lanús y Racing. Hubo dirigentes que marcaban que para el Presidente el fútbol “era la prioridad 20, 30, 50” y que no habría dinero para un nuevo Fútbol Para Todos.

Pero esta semana hubo un giro en el discurso presidencial y el detonante fue la decisión de River de no jugar en el debut de la Copa de la Superliga por el temor al coronavirus. Eso abrió una grieta entre Marcelo Tinelli y Rodolfo D´Onofrio que no fue ajena a Fernandez, puesto que son dos dirigentes con distintos grados de cercanía a la Casa Rosada pero que interesan políticamente. El presidente de San Lorenzo por su popularidad y su rol en la Mesa contra el Hambre y el millonario porque lo ven como un activo para las elecciones de 2021.

 

 

En la mañana del domingo, en una entrevista con Radio Mitre, el jefe de Estado le tiró un centro a D´Onofrio. “Como futbolero sé qué hay una disputa entre River y otros clubes y me parece que quisieron cargar en River una actitud individual. En verdad, tuvo que ver más con lo que pasó con un jugador de Reserva que con la decisión de River sobre que no se deba jugar”. Por la noche, en un halo de albertismo explícito, pidió que el fútbol se juegue a puertas cerradas e incluso le solicitó a TNT Sports y Fox que liberasen el codificado porque “para muchos es un divertimento”.  

Ya había comenzado semanas atrás la negociación entre los tenedores de derechos y el Gobierno para que tres partidos se vieran por la Televisión Pública. Turner, la dueña de TNT Sports, estaba dispuesta a negociar, pero no está claro qué pasará con Fox, que fue comprada por Disney a nivel mundial, que además es dueña de ESPN. En Argentina, el Gobierno no aprobó todavía la fusión entre los canales y no se sabe si Fox seguirá existiendo como tal o Turner se quedará con todo.

Mientras el Presidente motorizaba la continuidad del fútbol, los jugadores seguían reclamando el parate. Algunos se habían manifestado públicamente, como Nicolás Bertolo, Iván Pillud Fabricio Coloccini, que, tras el partido de San Lorenzo contra Patronato declaró que jugaron porque “hay intereses superiores que muchas veces son los que mandan y teníamos que cumplir”. La AFA no tomaba ninguna decisión porque no quería asumir el costo político que eso implicaba y fueron Fernández y su ministro de Turismo y Deporte, Matías Lammens, quienes decidieron que por 15 días la pelota no rodaba. El excandidato a jefe de Gobierno porteño también es vicepresidente segundo de San Lorenzo y había hablado con Sergio Marchi, titular del sindicato de jugadores, que le transmitió la preocupación de sus representados. Fue el mismo Marchi que el día que arrancaba la Copa de la Superliga afirmaba que el torneo se jugaba igual.

 

 

OPERADORES VIP. Los que tienen un rol más activo son los diputados Sergio Massa y Máximo Kirchner. No solo se reunieron con las empresas para liberar los partidos en la Televisión Pública, sino que charlan con dirigentes. El hijo de la vicepresidenta tanteó a Blanco como potencial candidato a presidir la AFA en 2021, aunque ahora no hay necesidad porque Chiqui Tapia seguirá hasta 2025 con todos los dirigentes adentro y para eso fue importante el rol del presidente de la Cámara baja. El 22 de enero se realizó una cena en su casa de la que participaron Tapia, Tinelli, Jorge Ameal y Russo, diputado provincial por el Frente de Todos además de presidente de Lanús. Esa fue la primera imagen que marcó el fin de la Superliga.

El miércoles, en el predio de Ezeiza, se hicieron dos reuniones: la de Superliga y la del Comité Ejecutivo de la AFA. En la primera, el conductor de Showmatch fue ratificado como presidente hasta el 19 de mayo y luego como mandamás de la nueva Liga Profesional de Fútbol. La vicepresidencia primera quedó para Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors. Algunos quisieron sindicar esa elección como un guiño al Gobierno, pero distintos dirigentes lo descartaron. Además, la vicepresidencia tercera fue para Mario Leito, diputado nacional por Tucumán y aliado de Juan Manzur, quien, antes de la suspensión, ya había prohibido el fútbol en territorio provincial.

 

 

DE PRIMERA. Fernandez tuvo su primera reunión de alto voltaje futbolístico el 16 de diciembre del año pasado en la Casa Rosada. Tapia, Massa, Lammens y Alejandro Dominguez, presidente de la Conmebol, se reunieron para hablar de la Copa América 2020, que fue suspendida esta semana. En ella estuvo presente Luis Segura, expresidente de la AFA y de Argentinos, amigo del Presidente desde hace años. Segura fue el rival de Tinelli el día del 38-38 y se alejó del fútbol en 2016 para volver a manejar su cadena de farmacias y droguerías y su empresa de alfajores. Por lo bajo, Segura critica a Tapia, quien fue su aliado en 2015 y luego fue “olvidándose” de él.

El año pasado, el periodista de La Nación Alejandro Casar González contó que Segura y Alberto Fernández solían ver los partidos de Argentinos en la cancha y que en una cena en la casa del hijo del extitular del Bicho el Presidente confesó por primera vez que se había amigado con Cristina Fernandez. No deja de ser una voz de consulta en materia futbolística, por eso no sorprendió que estuviese en la reunión con Dominguez.  

En diciembre, Fernandez había dicho que el fútbol “debía autorregularse”. La vuelta de la Primera División a la AFA parece ser el primer paso en esa dirección. Hay varios actores de la pelota con línea directa a un presidente futbolero que, por la deuda externa primero y por el coronavirus ahora, todavía no se mete de lleno a jugar de titular.