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Riesgo Guzmán para los bonistas con ley local

El desdoblamiento del canje, que implica primero negociar con los tenedores de papeles emitidos bajo legislación extranjera, plantea dudas. Lógica oficial y respuesta del mercado. El factor buitre.

Por 11/03/2020 14:06

El decreto presidencial 250/2020 estableció una división de la negociación en ciernes entre los títulos públicos regidos por ley Nueva York, Londres y Tokio, que se dará en una primera fase a través de la inminente publicación de la oferta y gestiones que, se supone, deberían culminar el martes 31, y los encuadrados bajo la legislación nacional. Esa primera definición fuerte cifra en 68.842 millones de dólares el monto nominal involucrado y deja de lado, por el momento, una enorme masa de deuda por cuyo futuro se preguntan los tenedores.

El Gobierno prometió igual trato a unos y otros, pero, dado que los primeros tienen un mayor poder de negociación debido a la posibilidad de entablar juicios en tribunales claramente favorables a los acreedores, los segundos temen resultar la variable de ajuste de un canje que, eventualmente, no responda del todo a los objetivos del Gobierno de hacer sustentable la deuda total.

“Como los bonos de ley extranjera tienen una mayor protección jurídica, difícilmente un tratamiento diferencial de los bonos bajo ley local sea mejor.” (Roberto Reynolds)

Pese a las promesas oficiales, la duda está instalada. Roberto Reynolds, gerente de Wealth Management en Balanz Capital, le dijo a Letra P que “el hecho de que el tratamiento de los bonos con ley local sea posterior al de los emitidos con ley extranjera es algo nuevo y no es una noticia positiva para los tenedores de dichos bonos, porque deja abierta la posibilidad de un tratamiento diferencial”.

“Teniendo en cuenta que los bonos de ley extranjera tienen una mayor protección jurídica, difícilmente un tratamiento diferencial de los bonos bajo ley local sea mejor”, advirtió.

En tanto, Gustavo Neffa, director de Research for Traders, señaló en diálogo con este medio que “los más de 68.000 millones de dólares que salieron en el Boletín Oficial son la recopilación de todos los bonos emitidos bajo legislación extranjera, excluidos los cupones atados al PBI. Esto es importante. Y también lo es que formen parte de esa lista los títulos públicos resultantes de la reestructuración de 2005 y de 2010”.

Como contrapartida, “aún no se dice nada sobre la enorme masa de bonos regidos por ley doméstica y se supone que van a correr la misma suerte que los ley extranjera, cuya definición es más urgente. Según creo, el tratamiento que reciban aquellos será igual o tal vez peor, pero eso no se conoce”, añadió Neffa. “Quedan muchas dudas por despejarse, como el destino de las Letras del Tesoro (Letes) reperfiladas para el 30 de agosto, que implican mucho dinero concentrado en un solo mes, unos 7.000 millones de dólares”, agregó.

 

Fuente: Research for Traders

 

Para el analista financiero Christian Buteler, “es cierto el argumento del Gobierno de que los tenedores de bonos regidos por ley extranjera van a tener más fuerza en las tratativas, por lo que luego se aplicaría el resultado de ese canje a los locales, lo que se supone que los beneficiaría. Pero ese desdoblamiento, genera el temor de que los segundos terminen siendo una variable de ajuste según cómo salga la primera negociación”.

En esa lectura, “si el resultado se acerca a lo que pretende el Gobierno, probablemente a los tenedores de bonos bajo ley nacional se les ofrezca exactamente lo mismo. Pero, si aquello sale mal, creo que se ajustará más a los segundos”, estimó.

Buteler admitió que “esas son suposiciones y, por el momento, corresponde manejarse con la postura oficial, pero lo ocurrido el martes con los bonos da a entender que el mercado teme que se concrete la segunda opción. Fue una jornada en la que se produjo un fuerte rebote a nivel mundial después de lo ocurrido el lunes, pero, incluso cuando las acciones subieron en la Argentina, los bonos no acompañaron para nada. Eso dice algo sobre lo que se espera de la oferta de canje y su posible resultado”.

Este miércoles, el riesgo país (diferencial de rendimiento entre los Bonos del Tesoro estadounidense a diez años, riesgo cero, y papeles argentinos equivalentes) trepaba nuevamente más de 5% y se acercaba a los 3.000 puntos básicos.

 

Fuente: Rava Bursátil

 

Si lo que reciban unos y otros está atado por el hilo invisible del resultado del canje que está a punto de abrirse, el contexto internacional negativo en el que se realiza el proceso vuelve al primer plano de las preocupaciones. En ese sentido, abundan los temores a que la depreciación de los títulos públicos les abra la puerta a los fondos buitres, que podrían aprovecharse de las cláusulas de acción colectiva incluidas en los diferentes títulos para hacerse con acreencias suficientes para actuar como minoría de bloqueo de cualquier acuerdo.

“¿Qué son las cláusulas de acción colectivas (CAC)? Se trata de un elemento legal que permite a una mayoría de bonistas acordar una reestructuración de la deuda que es jurídicamente vinculante para todos los tenedores de bonos, incluyendo a los que votan en contra de la reestructuración”, explica el último informe de Research for Traders.

 

Fuente: Research for Traders

 

“Los bonos resultantes de la reestructuración de 2005 y 2010, que quedaron incluidos en la nueva negociación, tienen cláusulas mucho más restrictivas” que los emitidos después de 2015, recordó el hombre de Research for Traders.

En efecto, con un 15% de los papeles de una categoría de los llamados “bonos K”, un pool de acreedores podría bloquear un arreglo blindado de litigios. El umbral sube al 25% en el caso de los papeles del macrismo.

Vinculado con lo anterior, un contexto difícil de leer como el actual debido a los efectos financieros de la pandemia de coronavirus, en el que algunos analistas creen que la reducción de las tasas de interés en Estados Unidos hace que la oferta argentina pueda resultar interesante y otros (los más) opinan lo contrario, porque ven a los grandes fondos totalmente adversos al riesgo, el espectro de una caída de la negociación, si bien es mera especulación, es barajado por los analistas en función de lo que pueda ofrecerse a los acreedores que aguardan en el banco de suplentes.

De acuerdo con Neffa, “si la negociación fracasa y el país entra en default, lo más probable es que también se produzca un default de los títulos ley argentina”.