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En el mercado y en tribunales dan casi por hecho que la empresa irá por ese camino. “Queremos acuerdo en el menor tiempo posible, cualquiera sea la figura jurídica”, dice la cerealera.
Por 05/02/2020 19:23

La propuesta de pago que la cerealera Vicentin hizo rodar hace diez días no prendió en los acreedores comerciales a los que les debe algo más de 350 millones de dólares. Sin definiciones, esta semana una decena de firmas presentaron medidas cautelares para exigir los pagos y otras tantas anticipan similares pasos. Esto hace tambalear la posibilidad de homologar un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) como busca la empresa, mientras que toma fuerza la apertura de un concurso preventivo.

En principio, la compañía comandada por la familia Padoan no se inclinaba por el proceso concursal, dado que implica un control jurídico de los activos por más que mantenga la administración de su patrimonio bajo la vigilancia de un síndico. Aun más cuando se rumorea la compra de sus activos por parte de otros gigantes de la agroindustria.

Pero el desfile de acreedores por el fuero civil y comercial de Rosario para exigir el cobro de las deudas, acelerado por el cese de la feria judicial, empezó a empujar la posibilidad de que la firma concurse, según se conversa en tribunales. Este régimen sólo puede ser pedido por la empresa deudora, no como sucede en la quiebra, donde un acreedor puede exigirla.

Justamente, la firma hizo girar un comunicado este miércoles, en el que aclara que la intención de la empresa es “salir de los problemas financieros actuales mediante un acuerdo con los acreedores en el menor tiempo posible, cualquiera sea la figura jurídica aplicable”, de manera que no descarta la salida concursal. Además, afirma que las medidas cautelares fueron interpuestas “por unos pocos acreedores comerciales”.

 

 

La campana de los acreedores es distinta y presionan a dos meses de la cesación de pagos. “No le vemos intenciones de negociar. Hay un destrato y la gente se cansó. Iremos a fondo con la cuestión legal, dejando abierta la puerta a la negociación. Hoy el escenario más probable es el concurso, sin dudas”, sostuvo a Letra P un contador que asesora a una decena de empresas que quedaron en el default de Vicentin. Se trata de empresas agropecuarias y acopiadoras que vendieron granos por encima de los 30 mil dólares, donde algunos dependen 100% del cobro para seguir operando, mientras que otras tienen más aire.

La propuesta de la aceitera prevé dolarizar el pasivo sin quita a sus proveedores de granos. A los más grandes -más de 30 mil dólares en mercadería- les cancelarían 20% en lo inmediato y para el resto de la deuda se tomaría un plazo de pago de hasta ocho años (en seis años a quienes aceptaran seguir vendiendo granos a la firma). Para los productores más chicos, que totalizarían unos 1.200, propusieron una fórmula especial que les permitiría recuperar todo su dinero de inmediato.

En el mismo comunicado, la compañía dice que la propuesta realizada “ha cosechado un gran número de adhesiones” y se sigue “trabajando en la instrumentación de los acuerdos individuales”. “Insistimos que cualquiera fuera el procedimiento que asegure la mejor protección para lograr los objetivos manifestados, Vicentin no claudicará en su objetivo de alcanzar la concreción del plan de acción que fuera comunicado a los productores hace diez días”, finaliza.

“El concurso nosotros no lo vemos como algo malo. En el concurso tiene control judicial para la disposición de sus bienes”, sostuvo el asesor de una decena de empresas defaulteadas. Según publicó la agencia Agrofy, al momento presentaron acciones en la Justicia civil y comercial las firmas Alz Mercados S.A., Agro Giorgi S.R.L., Alianza Semillas S.A., Willgan S.A., Bessone Néstor Roquel, Rauten S.A., Pincen S.A. y la corredora de la familia Bollatti.

A su vez, un centenar de damnificados espera el laudo de la Cámara Arbitral de Cereales de la Bolsa de Comercio de Rosario, que resuelve los conflictos derivados de incumplimientos de las condiciones de la mercadería. Está conformada por aceiteros, exportadores de cereales, molineros, acopiadores, productores y cooperativas. Por ahora, demoran la decisión, que en caso de ser favorable posicionaría mejor a los damnificados ante un eventual concurso o en la justicia ordinaria.