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La sesión caliente de este jueves marcó un punto de inflexión en la relación con el Ejecutivo. A pesar de las internas, apostarán a mostrarse unidos contra las posiciones del oficialismo.
Por 28/02/2020 17:32

Los diputados de Juntos por el Cambio recuperaron este jueves el training de abandonar el recinto durante la sesión. Los intentos de dejarla sin cuórum datan de las primeras extraordinarias de diciembre. Pero los escuderos del PRO, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica no utilizarán ese recurso este domingo durante la Asamblea Legislativa, que escuchará el discurso presidencial de apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Aunque hubo intentos del sector más duro de cada bloque, los diputados y senadores del mayor bloque opositor tampoco utilizarán cartelitos para expresar sus desacuerdos, según explicaron a Letra P, sin dejar de aclarar que "siempre es un tema que se define en el momento".

Entre la desconfianza, los reproches y las sobraeactuaciones de la sesión de este jueves, el interbloque opositor prepara su munición gruesa cuando el presidente Alberto Fernández ya haya dado su discurso. El escenario elegido es el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Allí se reunirán los 116 diputados y los 29 senadores para expresar sus evaluaciones, pero redoblarán la apuesta con las controversias en torno al Poder Judicial. Luego de la estrecha votación para la aprobación del cambio en las jubilaciones de privilegio para magistrados y diplomáticos, el próximo objetivo estará puesto en la reforma judicial que el Presidente explicará este domingo. 

 

 

La presencia en el recinto del diputado y designado embajador en Brasil Daniel Scioli fue el eje de las críticas que ventilaron en la oposición. En el Frente de Todos, aseguran que es un ardid para resolver sus internas y para no explicar por qué defienden la vigencia de las jubilaciones de privilegio. El argumento despierta inquinas y acusaciones desde Juntos por el Cambio. Tanto, que sus principales representantes aseguran que este jueves hubo una inflexión en la relación con el oficialismo y sondean la posibilidad de hacer una denuncia judicial para impedir la aplicación de la nueva norma si es sancionada en el Senado. 

Del otro lado del mostrador desdramatizan los cruces, pero los acusan de haber eludido la negociación desde que el Ejecutivo envió el proyecto. Sin dejar de disparar críticas, en el Frente de Todos también admiten que las expresiones de los últimos días son parte de una estrategia "lógica del rol opositor". 
Las esquirlas de esa batalla estarán presentes este domingo, porque también hay heridas abiertas en cada espacio. Algunos diputados del radicalismo y del PRO estaban dispuestos a dar cuórum y otros estaban predispuestos a acompañar el borrador final, hasta que el oficialismo y la oposición comenzaron a trabarse en la posibilidad de incluir una cláusula transitoria para evitar una hipotética renuncia masiva de jueces ante la merma de sus jubilaciones a futuro. 

 

 

El señalamiento furibundo de la oposición contra Scioli también le permitió cohesionar a sus propios malheridos en un nuevo round con el Gobierno. El próximo será este domingo y, como sucede desde diciembre, los niveles de unidad de Cambiemos dependerán del nivel de rechazo que comparten contra determinadas medidas del Ejecutivo. Dentro del menú de temas, los vinculados al Poder Judicial son el terreno más propicio para la oposición en el duelo con el Gobierno. 

Con esa carta en la mano, los jefes de cada bloque saben que la escena política de este domingo estará más concentrada en subirle el volumen a su rechazo únanime que en mostrar concesiones o predisposiciones al diálogo, porque en ese terreno se reabren las heridas internas. La atención de los caciques partidarios no estará solamente concentrada en el interior del recinto, sino, también, en el impacto que cosechen las palabras del Presidente cuando haya concluido. Su volumen definirá el margen que tendrá el arco opositor para hacer sentir sus críticas en los medios y hablarle a su electorado. 

 

 

"Por ahora, la idea de pegar cartelitos no prosperó, aunque siempre es un tema que se define en el momento", confió una fuente del radicalismo. Ante las consultas de este medio, en cada bloque reconocieron que la reacción final dependerá del contenido de los anuncios que haga el Presidente, aunque reconocen que el anticipo de la nueva reforma judicial que enviará los puso nuevamente en pie de guerra y con la intención de profundizar el libreto discursivo que utilizaron esta semana.