28|2|2021

Enfrentados a imagen y semejanza

27 de diciembre de 2020

27 de diciembre de 2020

Gladys González y Esteban Bullrich llegaron al Senado como un bloque indivisible y así juegan en el día a día. Como en 2018, el aborto partirá esa unidad.

Ocho meses después de haber jurado, la dupla que conforman Esteban Bullrich y Gladys González se quebró la primera vez que la legalización del aborto se discutió en el Senado. Lo que parecía un discurso homogéneo en términos ideológicos, políticos y económicos se partió cuando la senadora replanteó su posición sobre el tema y respaldó la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). A pocos días del nuevo tratamiento del proyecto esa grieta vuelve a reeditarse.

 

En 2017, en una extensa reunión en la Casa Rosada, la entonces gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, el entonces jefe de gabinete, Marcos Peña, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, entre otros funcionarios macristas, definieron que la lista de candidatos a senadores nacionales por la provincia de Buenos Aires la encabezarían Bullrich, a cargo hasta ese momento del Ministerio de Educación, y González, a cargo por esa fecha de la Acumar. En la elección habían pesado los perfiles de los candidatos. La Nación indicaba en ese momento que había predominado la postura de que el ministro de Educación tiene más “'seniority', es decir peso político para discutir con figuras, es un ministro del gabinete y conoce bien el lenguaje mediático” y que González transmitía “más "frescura" y un perfil "antimafias’”, por su intervención en el Sindicato de Obreros Marítimos (SOMU) y la posterior detención Omar “Caballo” Suárez, ex titular del gremio. En rigor, Cambiemos buscaba clonar con la mujer de Avellaneda la buena imagen que por aquellos años gozaba Vidal.

 

El plan surtió efecto y la dupla superó a la lista que encabezó Cristina Fernández de Kirchner. Ganaron con un discurso homogéneo, sin grietas. En un frente con distintos socios y diferentes posiciones, llegaron al Senado compartiendo posiciones en materia política, económica, ideológica, social y cultural. Eran dos candidatos, pero parecían uno.

 

Sin embargo, la decisión de Mauricio Macri de habilitar el debate por la legalización del aborto agrietó el binomio. “Como senadora, he venido a hacerme cargo. Mi labor tiene que ver con dar soluciones a los problemas de la sociedad a la que represento”, dijo González en agosto de 2018, durante su exposición y tras anticipar en redes sociales que “luego de pensar y reflexionar” había entendido “que votar en contra y penalizar a las mujeres” no salvaba “ninguna vida”. Su posición había cambiado. En 2017, durante la campaña, se había manifestado en contra de la IVE. “Nadie quiere el aborto, pero el aborto clandestino es una tragedia social", argumentó entre lágrimas.

 

Hoy, la dirigente que antes del cierre de listas de 2019 sonó como posible candidata a intendenta de Avellaneda, tiene un papel protagónico en los pasillos del Senado al ser parte del grupo de “las sororas”, las legisladoras que juegan fuerte a favor de la aprobación de la iniciativa. Su rol no es menor, teniendo en cuenta que la coalición que integra fue la que más votos aportó en contra de la iniciativa, decisión que dejó al aborto penado por el Código Penal de 1921.

 

Firme en su posición, Bullrich desestimó la iniciativa con argumentaciones, cuanto menos, curiosas. En su exposición habló de las semejanzas y diferencias de los seres humanos con los chimpancés, pidió que se “ame al prójimo que está en el vientre materno” al referirse al feto, luego concluyó que “el aborto es un fracaso social” y advirtió que "sin maternidad no tenemos futuro".

 

Antes del debate, había publicado un poema en sus redes sociales titulado "Yo te amo mamá (como nadie lo hará)", en el que se recrea un diálogo entre un feto y su madre, y, además, había relacionado el aborto con el reclamo de Ni Una Menos.

 

En la antesala del debate, todo indica que la grieta entre ellos volverá a reeditarse. Como en 2018, la provincia de Buenos Aires aportará al debate dos votos positivos y uno negativo. La diferencia radica en quién está sentado en el sillón que representa al peronismo bonaerense, hoy bajo el sello del Frente de Todos. Mientras hace dos años la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner argumentó las razones que motivaron su cambio de posición a favor de la legalización del aborto, este año lo hará Jorge Taiana, su reemplazante. De la vereda opositora, la votación será igual: González por la positiva y Bullrich por la negativa.