El titular del juzgado federal 1 de Tucumán, Daniel Bejas, está a un paso de sentarse en el tercer sillón de la Cámara Nacional Electoral (CNE), vacante desde 2016. El entonces presidente Mauricio Macri tuvo la posibilidad de cubrir ese puesto en 2018 con la postulación de la secretaria del tribunal, Alejandra Lázzaro, pero dejó dormir la propuesta a pesar de los pedidos de la UCR para que un tribunal con dos hombres contara con una mujer. Su sucesor, Alberto Fernandez, privilegió la afinidad política y presentó el pliego del magistrado hace poco más de un mes. Bajo la conducción de Cristina Fernández de Kirchner, el Senado lo aprobará este jueves, dentro de una decena de postulantes para distintos juzgados de todo el país.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Sin embargo, el puesto, que quedó vacante luego de la muerte del camarista Adolfo Munné, encierra un valor estratégico para el Gobierno por encima de los demás pliegos que pasaron por la Comisión de Acuerdos del Senado en los últimos dos meses. Cuando la Cámara alta apruebe su designación por mayoría simple, Bejas integrará el máximo tribunal electoral junto a Santiago Corcuera y Alberto Dalla Via.
Los dardos radicales también son económicos. La senadora acusa a Bejas de ser un "exempleado" del exgobernador y senador con uso de licencia José Alperovich, que tuvo que pedirla por una investigación penal en su contra, acusado de violar a su sobrina. Cuando tenía un estudio jurídico, Bejas tuvo como cliente al exgobernador y, por su militancia política, pasó a ser apoderado del Partido Justicialista provincial hasta 1996. En 2011, fue propuesto para ocupar el juzgado federal que actualmente sigue a su cargo, pero las críticas más espesas de la oposición se basan en el sobreseimiento que ordenó sobre Manzur en 2014, en un caso por presunto enriquecimiento ilícito cuando era ministro de Salud de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Esa decisión le permitió a Manzur disputar la gobernación de la provincia al año siguiente, en una carrera política para la cual el tucumano no descarta volver a postularse en 2023, como candidato a vice, o luego de un posible intento para reformar la Constitución provincial después de las elecciones de medio término del año próximo. Según el sitio chequeado.com, el postulante a la CNE también mantuvo bajo estricta reserva otro caso sobre enriquecimiento ilícito durante el paso de Manzur por la gobernación entre 2011 y 2015 y buscaría sobreseerlo antes de ser designado, una medida que hasta ahora no ha sucedido.
La semana pasada, cuando el postulante participó de la audiencia pública sobre su pliego, afrontó las críticas de la bancada de Juntos por el Cambio, conducida por el radical Luis Naidenoff. Además de las críticas por la (dis)paridad de género, junto a Elías de Pérez le enrostraron su rol como apoderado del PJ tucumano. "En ningún lado la creación de la Cámara prohíbe que un abogado que ha sido apoderado de un partido pueda ser miembro. No puede haber sido autoridad partidaria, pero sí apoderado", se defendió Bejas, que pasará a integrar un tribunal que tendrá en sus manos el control y escrutinio definitivo de los comicios de medio término del año que viene, posiblemente las primeras elecciones argentinas de la pospandemia.