PRESUPUESTO | TRANSPORTE

La puja santafesina por más subsidios quedó con la frazada corta

Perotti esperaba más de la torta. La negociación arrancó en menos diez y terminó sumando, aunque por debajo de la inflación. Malabares y rediseño obligado.

El año para el transporte de colectivos en Santa Fe, y sobre todo en Rosario, fue dramático. La pandemia destrozó el sistema al secarlo de pasajeros y dejar un bolsillo agujereado para recaudar. Por eso las fichas estaban puestas en que el Presupuesto 2021 se la juegue y rompa el paradigma del AMBA con coronita y el interior con las sobras de los subsidios. No hubo novedades en el reparto, quedó un sabor a poco, pero amagó con ser peor aún. 

 

Cuando a mediados de septiembre el Ministerio de Economía presentó el proyecto del Presupuesto, el número asignado para subsidiar al transporte automotor de pasajeros de las ciudades del interior era alarmante: 13.500 millones de pesos, cuando para este año fueron unos 17.000 millones. Un recorte del 20% con un sistema de transporte incendiado por la pandemia. “Nos corrió un frío por la espalda”, reconoció a Letra P un funcionario del gobierno provincial.

 

El reclamo por mayores fondos fue compartido tanto por oficialistas como opositores. También los reproches por la continuidad de los privilegios al transporte del área metropolitana, a donde le asignaban en el texto original $65.000 millones. La necesidad de aumentar ese porcentaje para el interior tuvo eco en la presión de todos los bloques santafesinos en Diputados, aunque sin la necesidad de alguna gestión especial como pudo haber sido la del gobernador Omar Perotti.
 

 

Finalmente, la semana previa a la votación, Carlos Heller, titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, anunció que el Gobierno concedió un aumento hasta los $20.500 millones, un 50% de refuerzo. Así, el oficialismo acomodó en la marcha y dio por cerrada la discusión. “De ahí no se movieron, ni dieron margen para negociar”, reprochó el diputado de Juntos por el cambio, Federico Angelini.

 

FRAZADA CORTA. Más allá de que el arco político coincide que no alcanza, razonan por lo bajo que, dada la crisis, la cifra no debe ser subestimada. Hay un aumento cercano a los 3.000 millones de pesos en comparación con el 2020, esto es una suba del 17%, pero con una inflación proyectada del 29%. Si se mantiene el esquema de distribución, de esos 20.000 millones, a Santa Fe le corresponderá cerca de 2.500 millones en 2021. Este año cerrará con unos 2.100 millones.

 

La torta finalmente quedó más desproporcionada que nunca: de los 99.000 millones para todo el sistema, el 80% queda en AMBA y el 20% en el interior. Esto hace que la frazada de los subsidios quede más corta. Por eso los municipios están obligados a rediseñar los sistemas de transporte y su financiamiento al menos para pasar la crisis pandémica, tal como está va en camino Rosario. 

 

 

 

Algunos diputados santafesinos, junto al bloque Córdoba Federal que responde al gobernador Juan Schiaretti, quisieron negociar hasta entrada la madrugada del jueves en la maratónica sesión para llegar a 30 mil millones, pero los porotos no le dieron. 

 

“El subsidio al transporte es insuficiente, no es federal, no alcanza, vamos a seguir teniendo problemas con los choferes de UTA y con la población que utiliza el servicio”, definió en el recinto el diputado santafesino del Frente Progresista, Luis Contigiani. De los 19 diputados santafesinos, el oficialismo dio sus nueve votos a favor del artículo en particular, Juntos por cambio sumó cinco negativos y dos abstenciones, mientras que Contigiani y el socialista Enrique Estévez también rechazaron, y Lucila Lehmann de la Coalición Cívica se ausentó.

 

 

Maximiliano Pullaro y el ministro de Desarrollo Productivo Gustavo Puccini.
El gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro celebró la ley Bases y espera inversiones

También te puede interesar