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UCR rionegrina: rojos contra verdes y un caballo de Troya con la W marcada

Con las elecciones del partido suspendidas, el oficialismo resiste la avanzada del exgobernador, que busca hacerle el abrazo de oso con JSRN. Direne vs. Matzen.

Por 28/10/2020 10:45

El futuro inmediato de la Unión Cívica Radical (UCR) de Río Negro empieza a definirse. La actual conducción hace lo imposible para contener el avance del sector afín a Juntos Somos Río Negro (JSRN), que proyecta imponer a Yamil Direne en la presidencia y estruja los órganos partidarios y judiciales para que aceleren la renovación de autoridades pospuesta por la pandemia. Con acusaciones de todo tipo, se retomó la carrera que en el mismo seno radical definieron como rojos contra verdes, con la teoría del Caballo de Troya con una W marcada.

En los últimos días, se multiplicaron las declaraciones contra el Comité Provincia. Algunos afiliados, como el intendente de Ingeniero Jacobacci, Carlos Toro, presionaron para que la elección se anticipe. El correligionario de la región sur, al igual que Direne, responde a Daniel Sartor, El Fino, histórico operador radical, exfuncionario rionegrino y nacional, amigo personal de Alberto Weretilneck. Con la muñeca que lo caracteriza, con la capacidad para armar y desarmar acuerdos, Sartor impuso la estrategia de ir en contra del Comité Provincia, hoy conducido por Lorena Matzen, que determinó estirar hasta el 2021 la renovación o cuando las normativas sanitarias se modifiquen.

 

Yamil 2020. La leyenda que se lee en las calles de Viedma.

 

Como sostiene la resolución partidaria a la que tuvo acceso Letra P, “a los efectos de despegar especulaciones incongruentes” se sugirió “la posibilidad de agregar una cláusula a los efectos” de la prorroga asignada. En limpio, la resolución en su artículo tercero advierte que “en caso de levantamiento de los Decretos Nacionales y Provinciales” en referencia a las condiciones sanitarias por los efectos del covid-19, se podrá “fijar nuevo calendario electoral”. Fuentes del sector reconocieron que hay 60 días de plazo para el llamado, si el contexto por la pandemia variara.

Los dirigentes más arriesgados sostienen que este pedido de los verdes responde a una jugada que aclare el escenario electoral 2021. La idea que retumba en el partido no es otra que el beneficio del gobierno rionegrino, que analiza variantes para quedarse con otro lugar en Diputados.

 

 

La relación entre Juntos Somos Río Negro (JSRN) y la UCR no es nueva. La elección de 2017, en la que Matzen resultó electa, fue consecuencia de un pacto con la Casa Rosada. Weretilneck bajó su candidato para evitar que el antiguo Frente para la Victoria (FpV) obtuviera dos bancas. A pesar de la conveniencia de entonces, la devolución de gentilezas fue notable; en 2019, después de que la Corte Suprema le impidiera competir, el jefe del provincialismo rionegrino hizo valer la teoría del voto útil, como en Neuquén, y logró –meses después– que Juntos por el Cambio no presentara candidato en la escala de senadores. ¿El resultado? Arabela Carreras gobernadora y Weretilneck al Congreso.

De esta forma, por estas horas, resuena la teoría del Caballo de Troya con una W marcada. En una parte de la UCR, responden al sector verde. Al respecto, quedó en el recuerdo el populoso acto de cierre de JSRN en la campaña provincial donde se podía observar a militantes radicales o autoridades del Comité local, como el abogado Daniel Balduini, pasearse detrás del escenario sobre calle Tucumán, de General Roca. En ese grupo ubican al actual secretario general del partido, Ariel Bernatene.

Los intendentes juegan su papel. La mayoría comulga e integra la conducción, y uno de ellos reconoció la idea de anotarse en la sucesión. “Sería un orgullo”, le dijo Mariano Lavín, de General Fernández Oro, a Letra P. La división es notoria y el tiempo definirá si se dobla o se rompe.