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Tras detonar la polémica con su carta abierta, el líder de la CTEP dice que el gobernador es “un hermano”. Sus expectativas frustradas. El encierro “defensivo” de AK versus a la apertura de Fernández.
Por 04/01/2020 10:30

“La Carta Abierta al señor gobernador Axel Kicillof provocó un estruendo inesperado. El documento de los movimientos sociales identificados con el Frente de Todos expresa el apoyo crítico a una reforma impositiva considerada “moderada e insuficiente” frente a una provincia “prendida fuego” y una realidad desesperante que hace foco en el hambre, la pobreza, la situación de los hospitales, la vida de los “agricultores invisibilizados” del campo y las “pymes ahorcadas”. Pensado por Juan Grabois como una muestra de respaldo frente a los “intereses mezquinos de las elites”, fue leído como un reclamo a Kicillof para avanzar en cambios más profundos en la provincia de Buenos Aires. La carta terminaba con un pronunciamiento ambiguo: “Sepa que nuestro apoyo es a la vez una exigencia: la cobardía en la defensa del pueblo pobre y trabajador es una traición a las banderas históricas que defendemos”.

Grabois se quejó en las redes de “la mala leche” del Grupo Clarín y buscó matizar después en diálogo con Radio Continental: “Ese no es un mensaje para Kicillof necesariamente, sino para cualquiera que la lea, sobre todo para los legisladores que dicen estar preocupados por la situación de los humildes pero se dejan presionar o son cómplices directamente de las grandes fortunas (...) Lo que le estamos pidiendo a Axel es que no afloje”, dijo. El fundador del MTE consideró, además, que la medida que fue frenada por la oposición era “tan moderada” y “tan de buenos modales” que debía ser aprobada sin dificultades.

El tono de la Carta Abierta dio lugar a interpretaciones opuestas, dentro y fuera del oficialismo. En la gobernación bonaerense, no hacen olas. Fuentes de indudable confianza con Kicillof le dijeron a Letra P que la carta es “claramente un apoyo” y aseguraron que incluso fue “hablada” entre dirigentes y funcionarios antes de ser difundida. En la Casa Rosada, en cambio, algunos la ven como una muestra de “fuego amigo” y aseguran que resta más de lo que suma. Tampoco en los movimientos sociales hay coincidencia plena.

 

 

KICILLOF VS. FERNÁNDEZ. Si bien el documento tiene la firma de 14 agrupaciones y de los dirigentes más conocidos, como Daniel Menéndez, de Barrios de Pie; Juan Carlos Alderete, de la CCC, y Emilio Pérsico, del Movimiento Evita, lo cierto es que del grupo de los llamados “Cayetanos” que negociaron con Carolina Stanley durante la era Cambiemos, Grabois es el único que se mantiene al margen de la gestión del Frente de Todos. Pérsico es secretario de Economía Social y Fernando “Chino” Navarro está sentado en la jefatura de Gabinete de Alberto Fernández. Menéndez es subsecretario de Promoción de la Economía Social y el Desarrollo Local y hasta Alderete es ahora diputado nacional del Frente de Todos.

De acuerdo a una de las interpretaciones, Grabois se siente más cómodo con el gobernador bonaerense y tenía la expectativa de ocupar un lugar importante en el armado de la política social, como el que el Movimiento Evita y Barrios de Pie tienen en la Nación con Fernández.

entro de las organizaciones sociales, situadas en un doble rol que tiene ventajas operativas y dificultades políticas, el documento divide. Algunos remarcan el aval a la flamante gestión de Kicillof, pero todos coinciden en que se trata de una demanda de mayor participación en el diseño de las políticas bonaerenses.

De acuerdo a una de las interpretaciones, Grabois se siente más cómodo con el gobernador bonaerense y tenía la expectativa de ocupar un lugar importante en el armado de la política social, como el que el Movimiento Evita y Barrios de Pie tienen en la Nación con Fernández. Pero se topó con el mismo límite que enfrentaron las aspiraciones de los intendentes del PJ y el propio Máximo Kirchner, ausente en la asunción de Kicillof: la lógica de un gobernador que nombró funcionarios de su máxima confianza, con la sola excepción de los nombres que designó CFK, y no se abrió al reparto que le reclamaban los distintos espacios del FDT.

En ese punto, el sucesor de María Eugenia Vidal exhibe un comportamiento opuesto al de Fernández. Mientras el Presidente repartió espacios entre amigos, aliados, gobernadores, intendentes y movimientos sociales para armar una coalición de gobierno que blinde la emergencia, el gobernador decidió no ceder y se expuso al riesgo de que muchos prefieran no comprometerse en la defensa de su gestión, mientras la oposición política y mediática lo toma como blanco predilecto. Ejemplo emblemático fue la decisión de Mario Ishii de no enviar a su diputado en la sesión en la que Kicillof no llegó al quórum propio, pero todos lo saben: el criterio es compartido por otros intendentes del PJ, que ven al ex ministro de Economía “cerrado sobre sí mismo”

 

 

Consultado para esta nota, Grabois definió a Kicillof como “un hermano” al que conoce desde hace mucho tiempo y aseguró que tienen un diálogo “fluido”: “Tenemos muchas ideas en común y otras no tanto”, dijo. El dirigente admitió que las organizaciones sociales no están representadas en el gobierno bonaerense, pero aclaró que existe una “excelente” relación con la ministra de Desarrollo, Fernanda Raverta.

-¿Por qué Kicillof no abre un espacio similar al que abre Fernández?, preguntó Letra P.

-Me parece que su estilo es trabajar desde su núcleo duro porque en la política hay mucho agrupacionismo, mucha banda, mucho busca. Es una medida defensiva. Espero que con el correr de los meses se abra más y se conforme un espacio de diálogo institucional con los movimientos populares. Creo mucho en el compromiso, la inteligencia y capacidad de Axel, que además es de una honestidad a toda prueba.

Grabois tiene una afinidad especial con Kicillof por estar más cerca en edad, pero asegura que el Presidente lo “está sorprendiendo con algunas medidas y posiciones internacionales” que le gustan “mucho”, lo mismo que “la defensa de Cristina en las malas y ahora”. Sin embargo, el dirigente marca una diferencia con los dos: “Axel y Alberto creen en la buena voluntad de algunos sectores de la élite, de los privilegiados. Yo no. Son bichos y saben hacerse los buenitos cuando les conviene. Creo que hay que ejercer fuertemente la autoridad estatal para limitar sus arbitrariedades y que los empresarios sean empresarios, no parásitos, rentistas, usureros y especuladores”. 

 

 

PROGRAMA VACANTE. En sus primeros momentos de notoriedad, el dirigente de la CTEP se destacó por su trabajo con los cartoneros en la Ciudad y llegó a ser considerado casi un embajador del papa Francisco en Argentina. Durante los años de Mauricio Macri en el poder, mantuvo diálogo permanente con el gabinete social hasta que finalmente se acercó a CFK y se sumó a su manera al espacio del kirchnerismo.

“(Kicillof) Debería apoyarse en las organizaciones populares y sindicales, en la gente común, para gravar las grandes fortunas y revitalizar fundamentalmente la salud y la educación pública, que son un desastre." (Grabois a Letra P)

Consultado por Letra P acerca de las políticas que debería llevar adelante Kicillof, Grabois afirmó: “Debería apoyarse en las organizaciones populares y sindicales, en la gente común, para gravar las grandes fortunas y revitalizar fundamentalmente la salud y la educación pública, que son un desastre. Hay que mejorar la infraestructura, los programas, fortalecer a los docentes, recuperar el pacto educativo y que la comida no sea la bazofia tóxica que hoy le dan a los pibes”.

El líder de la CTEP tiene escrito un programa extenso con medidas para aplicar en la provincia. Propone una política de lotes con servicios para enfrentar el hacinamiento y la crisis habitacional, regular alquileres y arrendamientos, desarrollar cinturones verdes en las grandes ciudades y desactivar los microbasurales con el impulso al reciclado social. Habla de terminar con la “corrupción estructural” que existe en los miles de cuevas de la provincia de Buenos Aires, donde desde el estacionamiento medido hasta el sistema de recaudación impositiva “están en manos de delincuentes” y pide “abrazar a los miles de pibes y pibas que no estudian ni trabajan, muchos esclavizados por el paco, con una fuerte política de desarrollo comunitario como la que plantea Raverta”.

También alude a la Policía y el “Poder Judicial putrefacto”. Sin embargo, reconoce que los frentes abiertos son demasiados en un marco financiero y político complejo. Desde la gobernación bonaerense, afirman que existe contacto permanente con las organizaciones sociales, pero no precisaron si habrá una respuesta al documento o una convocatoria formal para discutir las demandas de la Carta Abierta.