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Con traje de jefe opositor puesto, el gobernador saliente reunió a 30 legisladores electos de ambas cámaras y bajó línea. Paridad de género, juventud y territorio. Pullaro, el socio radical.
Por 27/09/2019 9:26

A dos meses y monedas del traspaso de mando, el gobernador santafesino Miguel Lifschitz ya se calza el traje de presidente de la Cámara de Diputados y, como tal, ya se mueve como futuro líder opositor. En Santa Fe, reunió a la gran mayoría de la bancada electa del Frente Progresista, tanto diputados como senadores. Le sirvió para reafirmar su liderzgo y trazar el perfil de la bancada, que se moverá con “responsabilidad”. “No vamos a ser tira pidras”, grafican en el entorno del mandatario.

 

 

Treinta de 36 legisladores electos asistieron este jueves al cónclave que convocó el mandatario socialista. El encuentro le sirvió para reafirmar liderazgo y enviar señales hacia adentro y hacia afuera del espacio. No hay grieta en el progresismo que ponga en riesgo su jefatura en Diputados.

Pero Lifschitz no solo se limitó a la Cámara Baja, también contuvo a los ocho senadores radicales que serán minoría. Aspira, entonces, a ser el guía, la referencia opositora en toda la Legislatura.

Fue la primera vez que el mandatario reunió a legisladores de ambas cámaras. Ya había congregado a los diputados, quienes lo elegirán presidente en los primeros días de diciembre.

 

 

Lifschitz les habló a sus futuros pares del perfil que tendrá como opositor. Habló de “responsabilidad” y los puso al tanto del proceso de transición que lleva adelante con su reemplazante, Omar Perotti. “No vamos a ser tira piedras”, revelaron a Letra P desde el entorno del socialista.

En Santa Fe, Diputados le da automáticamente mayoría al que gana la elección. Y como Lifschitz barrió en la categoría, se quedó con un bloque de 28 legisladores de un total de 50. La oposición está atomizada entre el PJ, los celestes, Cambiemos y la izquierda.

“Todos los que están ahí están porque Lifschitz quiso”. No hay mucho nombre propio, salvo cinco ministros. Hay una mayoría socialista, pero el gobernador le pagó más que bien al sector radical más afín al socialismo, el Nuevo Espacio Organizado (NEO). Nueve de los once diputados electos de la UCR tributan en esa vertiente, que tendrá como líder al actual titular de la cartera de Seguridad, Maximiliano Pullaro.

 

 

Lifschitz le confió el pesado Ministerio de Seguridad a Pullaro en 2015 y nunca lo dejó a gamba pese a contadas turbulencias que sufrió al frente de la sensible cartera. El radical sería el presidente del bloque de diputados radicales y aspira, siempre como socio del gobernador, a ganar protagonismo.

Las espadas socialistas de Lifschitz serán su actual ministro de Gobierno, Pablo Farías, y el diputado Joaquín Blanco, el único del PS que renueva banca. El funcionario se encarga de las tareas políticas de la provincia y el joven legislador, que tiene todo el respaldo del gobernador, se sienta a la mesa del candidato presidencial Roberto Lavagna.

Alguien que ganará relevancia es el diputado Ariel Bermúdez, que renueva mandato. No es socialista, pero será el delfín del intendente electo de Rosario, Pablo Javkin. Representante de la fuerza CREO, Bermúdez fue uno de los pocos que alzó la voz en la reunión. Pidió amplitud y pulseará por adquirir más peso en la reconstrucción del progresismo santafesino.

 

 

Será un bloque donde primará la paridad de género, la juventud y el desarrollo territorial. “No hay díscolos”, cree fervientemente el gobernador. Hay representantes de casi todos los departamentos y, en ese sentido, Lifschitz apuesta a que los diputados puedan ser, cuatro años más adelante, candidatos en sus pagos. Pese a la derrota y el consecuente cambio de despacho, el mandatario aun piensa en hacer crecer al Frente Progresista.

Los diputados radicales que consultó Letra P no ponen en duda que Lifschitz será el presidente. Lo reconocen como el referente, le responden. Y asisten cada vez que él convoca.