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Este jueves la informarán a Peña y Frigerio la decisión de hacer una campaña más "tradicional", despegados de la pelea nacional y de Macri. Buscarán mover a sus candidatos para no empeorar en octubre.
Por 21/08/2019 19:29

A diez días de la derrota nacional de las PASO del 11 de agosto, el radicalismo concluyó su estado deliberativo interno, al calor de la crisis, y comenzó a definir qué tipo de convivencia buscará mantener dentro de Juntos por el Cambio. La posición se cocina desde la semana pasada en cada distrito municipal. Es motorizada por el temor radical a una derrota peor en las generales del 27 de octubre y fue comunicada este miércoles al mediodía al presidente Mauricio Macri por dos de los tres gobernadores que tiene la UCR: cerrar filas detrás de su campaña por la reelección, pero con un esquema totalmente diferenciado en cada territorio para preservar a los candidatos locales del efecto “mochila de plomo” que ya padecieron los socios menores de la alianza en las primarias donde el oficialismo fue estrepitosamente derrotado por el Frente de Todos.

“Los radicales queremos volver a hacer una campaña más tradicional, volver a las fuentes y darle otra relevancia a nuestros candidatos a senadores y diputados nacionales. Ya no es solo Mauricio”, explicó a Letra P un importante dirigente radical que participó del almuerzo que encabezó el Presidente con cuatro de los cinco gobernadores que tiene el oficialismo: los radicales Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes) y los macristas María Eugenia Vidal (Buenos Aires) y Horacio Rodríguez Larreta (CABA). Junto a ellos participaron el senador y candidato a vice, Miguel Pichetto, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

 

 

El gobernador mendocino y titular del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo, no estuvo presente en el encuentro por un viaje oficial a Costa Rica, pero fuentes vinculadas a su administración confiaron a este portal que antes de partir fue uno de los principales impulsores de promover una campaña diferenciada de la nacional, no sólo por la estética, sino también como una forma de tomar distancia del “laboratorio electoral” que conduce el PRO desde el 400 de la calle Balcarce y que maneja Peña.

 

Los comensales del almuerzo con el Presidente buscaron mostrarse calmos y amenos, aunque puertas adentro la realidad es otra. 

 

“Es bueno retomar nuestros métodos. Hasta ahora aceptamos las recomendaciones de Peña y del asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, pero es el momento de darle importancia a nuestros saberes”, deslizó otro dirigente radical de la provincia de Buenos Aires para reflejar la preocupación que tienen los candidatos a concejales, diputados y senadores del radicalismo ante la reedición de una derrota como la sufrida hace dos semanas. En esa danza de fantasmas aparece Mendoza, que tiene elecciones para gobernador el 29 de septiembre, a partir de una decisión de Cornejo de nacionalizar el comicio provincial.

 

 

La cercanía de las elecciones ejecutivas mendocinas de las nacionales encendió luces de alarma en el comando radical desde las PASO. La misma preocupación corroe a los dirigentes partidarios de cada provincia que se reunieron este miércoles a partir de una convocatoria del Comité Nacional. La conducción venía de almorzar con el Presidente y de transmitirles a los socios macristas el interés partidario de diferenciarse. Eso mismo escucharon los dirigentes del comité federal, que mandataron a un pelotón de enviados a plasmar esa decisión en el armado de la campaña para octubre.

De ahora en adelante el frente radical tendrá dos discursos: sostener la aspiración presidencial de llegar al ballotage, pero tener las manos libres en cada distrito para provincializar sus campañas y, si es necesario, promover el corte de boleta como hicieron los intendentes bonaerenses del PRO en las primarias del 11 de agosto. 

"Cualquiera sea el resultado de octubre, Cambiemos va a seguir estando", aseguró a Letra P el vicegobernador bonaerense Daniel Salvador poco antes de participar de la reunión plenaria de la UCR. En el diálogo que mantuvo con este portal confirmó que el impacto del corte de boleta en octubre era parte del menú del encuentro. "Lo vamos a analizar. Pero nosotros somos parte de un mismo proyecto nacional y provincial que ha hecho muchas cosas (...) pero evidentemente el mensaje fue que hubo otras prioridades y nosotros lo entendemos y lo que vale es lo que dice la gente, tratar de mejorar y reforzar esas prioridades", amplió. 

Este jueves a las 13, Peña y Frigerio serán los encargados de darle curso a los planteos radicales. Por la UCR estarán presentes los gobernadores Valdés y Morales junto al titular del interbloque de Cambiemos en Diputados, Mario Negri, y el senador Luis Naidenoff, que desde el lunes forman parte de la Mesa de Acción Política que reporta al Presidente.

Esta cita sería la penúltima: en la Casa Rosada no descartaban que Macri se sume a esa negociación y busque cerrarla con una foto oficial de unidad. 

En la reunión del lunes, se habría tomado la decisión de sacar a Peña de la jefatura de la campaña y ponerla bajo el mando de la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.  Sin embargo, el encuentro de este jueves será con el ministro coordinador, en una cita donde el desarrollo de la campaña tendrá dos capítulos: fiscalización y campaña diferenciada.