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Todos los caminos conducen a una interna entre el PJ, los K y la centroizquierda, pero Alberto Fernández busca un candidato "superador" y de "consenso". Las opciones y los límites.
Por 03/06/2019 19:02

El kirchnerismo y el peronismo porteño se encaminan, por estas horas, a librar una interna para dirimir el candidato a jefe de Gobierno. Como contó Letra P, se evalúa un escenario de dos o tres candidatos que competirían en las PASO del 11 de agosto. Sin embargo, el precandidato a presidente Alberto Fernández trabaja contrarreloj para torcer ese camino: la clave para evitar un escenario de primarias sería la entronización de un candidato “outsider” alejado tanto del kirchnerismo como del Partido Justicialista.

En rigor, lo que propone Fernández es que el amplio conglomerado de espacios que conforman Unidad Ciudadana acuerden sumergirse de lleno en el post kirchnerismo para ofrecer a los porteños un candidato “superador”, que incremente la base de sustentación electoral que históricamente acompaña al espacio K, antes aglutinado bajo el paraguas del Frente para la Victoria, luego devenido en Unidad Porteña (2017) y que ahora se presentará como un mix de ambas experiencias, más la incorporación de Victoria Donda.

 

 

La denominación -que hace dos años requirió un largo debate- es hoy un aspecto mínimo e intrascendente para el desafío de Fernández, que trabaja codo a codo con los peronistas Víctor Santa María, Juan Manuel Olmos y Mariano Recalde. La búsqueda de un extrapartidario que lleve más y, por sobre todo, "nuevos" votos hacia los molinos del kirchnerismo porteño empezó hace meses, pero la irrupción de la fórmula de los Fernández aceleró el proceso.

En este esquema crecen las acciones del presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, que confirmó que será candidato en diálogo con el programa Hagan Algo, emitido por el canal de noticias C5N. Pero la intención de ampliar la góndola electoral del kirchnerismo y el PJ no se agota en el nombre y la experiencia del dirigente azulgrana. Por la cabeza de Fernández rebotan nombres como el del neurólogo Facundo Manes, con quien se vio la semana pasada, y hasta el fundador de Red Solidaria, Juan Carr.

 

 

De los tres outsiders en danza, el único que está dispuesto a asumir ese lugar y competir es Lammens. Con los otros dos dirigente no hubo sinergia ni quórum para incorporarse a un gran frente opositor, catalogado como "frente patriótico" a nivel nacional. El dirigente "cuervo" también habló y tuvo su mano a mano con Alberto, que lo alentó para que salga a blanquear sus intenciones ante los medios de comunicación. “Estoy para aportar a un gran frente”, sostuvo el dirigente ante los ojos de Fernández, que le devolvió la propuesta con un elogio: “Te creemos un dirigente valioso”.

 

 

La utilización del plural inclusivo llamó la atención de Lammens, que sabe que el kirchnerismo todavía le factura su decisión de evitar compartir boleta con Cristina Fernández de Kirchner. Ese reclamo es subterráneo y no toca la superestructura: al menos por ahora, Lammens no detectó recriminaciones en sus diálogos con Recalde y el diputado Eduardo "Wado" de Pedro.

Así las cosas, el camino para encontrar un candidato único y de consenso que no esté tan identificado con el kirchnerismo y el PJ presenta marchas y contramarchas. Al margen de la voluntad de Fernández, los distintos espacios del kirchnerismo y el peronismo están dispuestos a ir a internas para dirimir la candidatura por la Jefatura de Gobierno. Como contó Letra P, Recalde y Donda miden sus chances y se proyectan para ir a las PASO.

Si se logra encauzar a todo el kirchnerismo, el peronismo y la centroizquierda bajo un candidato outsider, la opción para erradicar tensiones pasaría entonces por abrir la posibilidad de internas en las listas de legisladores porteños y de comuneros.