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La ministra de Salud santafesina habla sobre el “innovador” modelo de gestión pública del socialismo. Los “peligros” de una derrota del oficialismo.
Por 17/05/2019 9:00

El modelo de salud pública de la provincia de Santa Fe es uno de los más destacados de Latinoamérica y el Frente Progresista, que gobierna desde 2007, lo tiene como uno de los pilares de la gestión que hoy lidera Miguel Lifschitz.

Como otro peldaño dentro de ese camino, el martes se inauguró en la ciudad de Santa Fe el nuevo hospital Iturraspe, un edificio de 30 mil metros cuadrados que demandó una inversión superior a los 2.200 millones de pesos. A fines de mes se inaugurará otro en Reconquista. El gobernador prometió cinco hospitales de alta complejidad, ya abrió las puertas de uno en Venado Tuerto y quedarán “encaminadas” las obras en Rafaela y Rosario.

“Todas las maquetas se transformaron en obras”, dijo a Letra P la titular de la cartera sanitaria, Andrea Uboldi. La funcionaria se subió al eje discursivo del candidato a gobernador Antonio Bonfatti y alertó cambios en el manejo de la salud pública si el progresismo cae derrotado en las elecciones. “El nuestro es un modelo diferente porque está centrado, realmente, en la gente y no como un slogan”, apuntó.

 

 

-¿Por qué dicen que el hospital Iturraspe es el más moderno del país?

-Las construcciones de los últimos edificios que hemos hecho tienen una lógica muy moderna, son edificios que tienen luz propia, cuestiones que tienen que ver con el ahorro de la energía y diseños que están involucrados con áreas específicas de circulación de las personas y técnicas. La segunda diferencia de modernización está vinculada con algunas características de los espacios. Por ejemplo, este hospital tiene lo que se llama las TPR, salas de parto respetado que tiene un volumen mayor desde la construcción porque implica una cama especial que se puede convertir en una silla acompañada de una serie de accesorios donde la mamá puede hacer todo el trabajo de parto con dilatación. Esto es innovador. Por otro lado, las guardias tienen características diferentes a las que teníamos, con accesos propios, pero que también tienen áreas de schok room, de observación y aislamiento estricto. Esto también es muy innovador. Después, tenemos la concepción de la internación… pasamos de los viejos pabellones a la estructura de las habitaciones con dos camas con baño y todos los baños son adaptados para personas con discapacidad o sillas de ruedas.

 

 

-¿Por qué motivo la salud pública es uno de los pilares de la gestión del Frente Progresista?

-Tenemos dos grandes diferencias. Por un lado, tenemos un plan rector, un proyecto que se inició en 2008. Yo estoy desde ese momento en la gestión, que se fue concretando y desarrollando independientemente de los cambios en gobernadores y ministros. Hubo una planificación a corto plazo y una a largo plazo que nunca se hace, no se piensa a futuro. En la época de Hermes Binner, cuando pensó cinco hospitales nodales, era rarísimo que se pudieran concretar, pero, como dice nuestro ministro de Obras Públicas (Pedro Morini), todas las maquetas se transformaron en obras. Y, lo segundo, todos los enunciados, las premisas de la salud como derecho, la accesibilidad, las logramos transformar en acciones concretas. Cuando uno dice acceso, recorrimos toda la provincia, tratando de dotar de sectores y equipos mínimos. Cuando uno dice gratuito, nadie paga absolutamente nada por el sistema de salud.

-El socialismo explora una tercera vía nacional. ¿Este modelo es plausible de exportar fuera de la provincia?

-Sí, absolutamente. De hecho, hemos participado siempre en las reuniones nacionales manifestando algunas ideas que pudieran ser llevadas adelante. Por ejemplo, nosotros estamos avanzando sobre la historia clínica digital. Piense que en 2011 logramos informatizar una primera línea de vacunas y al día de hoy nadie escribe en un papel las vacunas aplicadas. Las lógicas del CEMAR (Rosario) y CEMAFE (Santa Fe), que son áreas de especialidad ambulatorias… sé que la Ciudad de Buenos Aires, incluso el gobierno nacional, las está proponiendo como estrategias de apoyo de especialistas para atención primaria. En lo que respecta a la producción pública de medicamentos, nosotros entramos en las licitaciones nacionales para entrega de medicamentos y estamos en la entrega de botiquines por todo el país con muchas drogas que se producen. Hay un montón de proyectos materializados, con resultados, que son trasladables a muchas de las provincias y al Estado nacional.

-El candidato a gobernador Antonio Bonfatti remarca que se pueden perder derechos si el progresismo pierde las elecciones en Santa Fe. ¿Coincide?

-Sí, absolutamente. Soy de Rosario. En algunos lugares tenemos la salud como un derecho. Nadie piensa en lo que significa atenderse en forma gratuita, que te atienda un médico, que te lleves el medicamento, que si tenés que hacerte un estudio de alta complejidad u operarte no tenés que hacer más tramite que con tu equipo de referencia. El acceso y la gratuidad están vinculados con una decisión política y un presupuesto que acompaña. Estamos absorbiendo el cien por ciento de las drogas oncológicas porque el Estado nacional no las está mandando, muchas veces tenemos que absorber la compra de reactivos cuando al Estado nacional se le caen las licitaciones. Te puede pasar, pero si estás convencido de que la salud es un derecho buscás planes de emergencia.

 

 

-¿Esa acusación apunta a Cambiemos o también al PJ?

-A ambos, ahora estamos con una cuestión del Estado nacional que se evidenció y cambió no solo en un discurso, sino en acciones concretas de recorte. En el caso del justicialismo, gobernó muchos años la provincia, ingresé en el 2008 y ningún hospital tenia mantenimiento, no teníamos efectores en un montón de lugares, nosotros estuvimos siempre en cualquier emergencia o urgencia, la provincia se sometía a brotes de dengue, pandemia de gripe A, a muchas inundaciones en las que desembarcamos acompañando a nuestra población en todos los lugares, y esto no era así antes.  El nuestro es un modelo diferente porque está centrado, realmente, en la gente y no como un eslogan.

 

“El modelo de salud de Santa Fe está centrado en la gente, no es un eslogan”

La ministra de Salud santafesina habla sobre el “innovador” modelo de gestión pública del socialismo. Los “peligros” de una derrota del oficialismo.

El modelo de salud pública de la provincia de Santa Fe es uno de los más destacados de Latinoamérica y el Frente Progresista, que gobierna desde 2007, lo tiene como uno de los pilares de la gestión que hoy lidera Miguel Lifschitz.

Como otro peldaño dentro de ese camino, el martes se inauguró en la ciudad de Santa Fe el nuevo hospital Iturraspe, un edificio de 30 mil metros cuadrados que demandó una inversión superior a los 2.200 millones de pesos. A fines de mes se inaugurará otro en Reconquista. El gobernador prometió cinco hospitales de alta complejidad, ya abrió las puertas de uno en Venado Tuerto y quedarán “encaminadas” las obras en Rafaela y Rosario.

“Todas las maquetas se transformaron en obras”, dijo a Letra P la titular de la cartera sanitaria, Andrea Uboldi. La funcionaria se subió al eje discursivo del candidato a gobernador Antonio Bonfatti y alertó cambios en el manejo de la salud pública si el progresismo cae derrotado en las elecciones. “El nuestro es un modelo diferente porque está centrado, realmente, en la gente y no como un slogan”, apuntó.

 

 

-¿Por qué dicen que el hospital Iturraspe es el más moderno del país?

-Las construcciones de los últimos edificios que hemos hecho tienen una lógica muy moderna, son edificios que tienen luz propia, cuestiones que tienen que ver con el ahorro de la energía y diseños que están involucrados con áreas específicas de circulación de las personas y técnicas. La segunda diferencia de modernización está vinculada con algunas características de los espacios. Por ejemplo, este hospital tiene lo que se llama las TPR, salas de parto respetado que tiene un volumen mayor desde la construcción porque implica una cama especial que se puede convertir en una silla acompañada de una serie de accesorios donde la mamá puede hacer todo el trabajo de parto con dilatación. Esto es innovador. Por otro lado, las guardias tienen características diferentes a las que teníamos, con accesos propios, pero que también tienen áreas de schok room, de observación y aislamiento estricto. Esto también es muy innovador. Después, tenemos la concepción de la internación… pasamos de los viejos pabellones a la estructura de las habitaciones con dos camas con baño y todos los baños son adaptados para personas con discapacidad o sillas de ruedas.

 

 

-¿Por qué motivo la salud pública es uno de los pilares de la gestión del Frente Progresista?

-Tenemos dos grandes diferencias. Por un lado, tenemos un plan rector, un proyecto que se inició en 2008. Yo estoy desde ese momento en la gestión, que se fue concretando y desarrollando independientemente de los cambios en gobernadores y ministros. Hubo una planificación a corto plazo y una a largo plazo que nunca se hace, no se piensa a futuro. En la época de Hermes Binner, cuando pensó cinco hospitales nodales, era rarísimo que se pudieran concretar, pero, como dice nuestro ministro de Obras Públicas (Pedro Morini), todas las maquetas se transformaron en obras. Y, lo segundo, todos los enunciados, las premisas de la salud como derecho, la accesibilidad, las logramos transformar en acciones concretas. Cuando uno dice acceso, recorrimos toda la provincia, tratando de dotar de sectores y equipos mínimos. Cuando uno dice gratuito, nadie paga absolutamente nada por el sistema de salud.

-El socialismo explora una tercera vía nacional. ¿Este modelo es plausible de exportar fuera de la provincia?

-Sí, absolutamente. De hecho, hemos participado siempre en las reuniones nacionales manifestando algunas ideas que pudieran ser llevadas adelante. Por ejemplo, nosotros estamos avanzando sobre la historia clínica digital. Piense que en 2011 logramos informatizar una primera línea de vacunas y al día de hoy nadie escribe en un papel las vacunas aplicadas. Las lógicas del CEMAR (Rosario) y CEMAFE (Santa Fe), que son áreas de especialidad ambulatorias… sé que la Ciudad de Buenos Aires, incluso el gobierno nacional, las está proponiendo como estrategias de apoyo de especialistas para atención primaria. En lo que respecta a la producción pública de medicamentos, nosotros entramos en las licitaciones nacionales para entrega de medicamentos y estamos en la entrega de botiquines por todo el país con muchas drogas que se producen. Hay un montón de proyectos materializados, con resultados, que son trasladables a muchas de las provincias y al Estado nacional.

-El candidato a gobernador Antonio Bonfatti remarca que se pueden perder derechos si el progresismo pierde las elecciones en Santa Fe. ¿Coincide?

-Sí, absolutamente. Soy de Rosario. En algunos lugares tenemos la salud como un derecho. Nadie piensa en lo que significa atenderse en forma gratuita, que te atienda un médico, que te lleves el medicamento, que si tenés que hacerte un estudio de alta complejidad u operarte no tenés que hacer más tramite que con tu equipo de referencia. El acceso y la gratuidad están vinculados con una decisión política y un presupuesto que acompaña. Estamos absorbiendo el cien por ciento de las drogas oncológicas porque el Estado nacional no las está mandando, muchas veces tenemos que absorber la compra de reactivos cuando al Estado nacional se le caen las licitaciones. Te puede pasar, pero si estás convencido de que la salud es un derecho buscás planes de emergencia.

 

 

-¿Esa acusación apunta a Cambiemos o también al PJ?

-A ambos, ahora estamos con una cuestión del Estado nacional que se evidenció y cambió no solo en un discurso, sino en acciones concretas de recorte. En el caso del justicialismo, gobernó muchos años la provincia, ingresé en el 2008 y ningún hospital tenia mantenimiento, no teníamos efectores en un montón de lugares, nosotros estuvimos siempre en cualquier emergencia o urgencia, la provincia se sometía a brotes de dengue, pandemia de gripe A, a muchas inundaciones en las que desembarcamos acompañando a nuestra población en todos los lugares, y esto no era así antes.  El nuestro es un modelo diferente porque está centrado, realmente, en la gente y no como un eslogan.