X
La quinta presidencial fue un hervidero: reunión de gabinete, encuentro con un enviado de Trump, mesa de Vaca Muerta y encuentro con Dujovne por el respaldo de Bolsonaro.
Por 26/04/2019 19:00

La residencia de Olivos no tuvo la calma habitual que se respira los viernes, uno de los dos días de la semana que elige el presidente Mauricio Macri para sacar su agenda diaria de la Casa Rosada. El hormigueo arrancó a la mañana, con reuniones reservadas y una visita privada a una familia "para mostrar cercanía". Continuó con una exhibición pública de encuentros dedicados a mostrar aplomo y un gobierno activo ante el tembladeral provocado por la nueva suba del dólar.

Además de la reunión de gabinete, la agenda incluyó una cita reservada sobre la situación en Venezuela con el senador republicano Rick Scott, que promueve la intervención militar contra el presidente Nicolás Maduro, y la realización de la mesa de seguimiento de Vaca Muerta con los dirigentes cegetistas Guillermo Pereyra, Antonio Caló y Guillermo Martínez junto al gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez. Macri concluyó la jornada con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, para hacer un balance de la visita que realizó este viernes a Río de Janeiro, donde recibió el respaldo de su colega brasileño, Pablo Guedes.

Según confiaron en Olivos, el líder del PRO inició el día con una visita a una familia "para mostrar cercanía". Se trata del encuentro número 350 que protagoniza desde 2014, destacaron las fuentes. La agenda pública continuó con una reunión de gabinete con la mayoría de los ministros, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.

 

Mientras Macri reunía a sus ministros, Dujovne viajó a Río de Janeiro para recibir el apoyo oficial de Bolsonaro.

 

BAJADA DE LÍNEA MINISTERIAL. La directiva principal fue escueta pero clara: transmitir calma y estabilidad. De la cita no participaron el titular de la cartera de Interior, Rogelio Frigerio, que viajó a Jujuy, ni Dujovne, que, apenas regresó a Buenos Aires, luego de las 17, se trasladó a Olivos para darle un informe al Presidente de las “negociaciones comerciales” que mantuvo. Se trata de la previa económica de la visita oficial que realizará el mandatario del gigante amazónico y ex capital del Ejército, Jair Bolsonaro, el próximo 6 de junio, aunque el eje del encuentro apuntó a volver con un espaldarazo del país vecino al gobierno argentino.

 

 

Así como la crisis cambiaria signó la cita en Río de Janeiro, también marcó el pulso de la reunión de gabinete. “Obviamente repasamos la situación de la semana, pero también los ejes de trabajo: el programa de femicidio que lanzamos, el plan de conectividad de rutas, la infraestructura vial y la agenda legislativa, que corrió por cuenta de Monzó”, explicó a Letra P uno de los funcionarios que participó del encuentro.

También hubo elogios para el senador Miguel Angel Pichetto, jefe del bloque del PJ y precandidato presidencial de Alternativa Federal, que participó de una serie de reuniones en Nueva York con bancos, fondos de inversión y parte del establishment financiero estadounidense, a partir de una invitación de la Universidad de Columbia para participar de un panel sobre Argentina. "Jugó muy bien, sus declaraciones para alejar el riesgo de un default fueron muy bien recibidas acá", confirmó un funcionario de la Casa Rosada. 

 

 

Detrás de la escena de hiperactividad para mostrar normalidad, la mesa de ministros también apuntó su atención a la apertura de los mercados el próximo lunes, luego de la “montaña rusa del dólar de estos días”, como la definió una fuente oficial consultada.

“La expectativa sobre el dólar es diaria; el Presidente nos dijo que estamos en un momento sensible y que nadie puede dar previsiones ni adelantarse a cuestiones técnicas. El dólar se está moviendo dentro de la banda prevista”, resumió el funcionario.

La línea de análisis del Presidente buscó encapsular la abrupta devaluación del peso. “Lo que pasó este jueves fue un episodio fuera de lo normal, pero no esperamos que haya una crecida muy brusca en los próximos días; no hay grandes movimientos importantes”, relativizó la fuente consultada para reflejar los argumentos que verbalizó Macri ante sus ministros.

 

Macri con el senador republicano Rick Scott, el encargado de negocios de la embajada norteamericana, Thomas Cooney y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo.

 

TÉ PARA EL ENVIADO DE TRUMP. Luego de difundir la foto de la reunión de Gabinete, el Presidente recibió al senador Scott, ex gobernador del estado de Florida y uno de los principales socios políticos de su compañero de bancada Marco Rubio. Ambos mantienen una renovada y estrecha relación con el presidente norteamericano, Donald Trump: son los principales impulsores, dentro del Partido Republicano, de una intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela.

Scott esta en Buenos Aires desde el jueves, dentro de una de las tres delegaciones del Congreso que visitaron el país en los últimos días. El republicano integra el comité de Seguridad Nacional del Senado y fue recibido este sábado en forma individual por Macri y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo.

Las otras dos delegaciones bipartidistas de diputados y senadores norteamericanos fueron recibida en la Casa Rosada este martes. También hubo una reunión reservada con la viceministra de Defensa, Paola Di Chiaro, estrecha colaboradora del secretario Pompeo. La audiencia de este sábado fue reservada, al igual que el encuentro en Defensa. 

 

 

VACA MUERTA. Antes de la caída del crepúsculo, el Presidente encabezó el tercer plenario de la mesa de seguimiento del yacimiento no convencional de Vaca Muerta, que también fue profusamente difundida por el aparato comunicacional del Ejecutivo, casi a la misma hora en que Dujovne daba su informe al Presidente sobre las negociaciones que mantuvo con Guedes.

 

 

De esa reunión participaron el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich; el vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra; el secretario de Gobierno de Energía, Gustavo Lopetegui; el gobernador neuquino, Omar Gutiérrez, y el presidente de YPF, Miguel Gutiérrez. Por los gremios participaron Pereyra, del sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa; Caló, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), y Martínez, de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA).