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El senador aprovecha la paliza de JSRN y va por el presidente del PJ, quien tras la derrota se dedica a la gestión y cambia el perfil. Una elección municipal sin rivales, como bandera de la victoria.
Redacción 11/04/2019 15:45

Este domingo, el peronismo federal se prepara para festejar con el diputado Ariel Rivero, un leal al senador Miguel Ángel Pichetto y voz del ala que busca desplazar a Martín Soria de la presidencia del Partido Justicialista (PJ) rionegrino. En una contienda particular, que no tendrá opositores, el justicialismo disidente tendrá una foto ganadora en la elección municipal de la pequeña localidad de Campo Grande. Con el objetivo de presionar por una apertura con vista a las elecciones nacionales -en las que se definirán los próximos senadores y diputados de Río Negro-, mientras se pide un cambio en la conducción partidaria provincial, la versión patagónica de Alternativa Federal planea hacer pie. Mientras, en General Roca, se cambia el perfil con el objetivo de pasar estos días de amargura.  

En el peronismo, se sabe, las derrotas no son huérfanas. El segundo lugar por varios cuerpos de distancia fue un golpe duro para Soria y sus aliados. El apabullante resultado a favor de Juntos Somos Río Negro (JSRN), el frente que conduce Alberto Weretilneck, les sirvió de excusa a los peronistas apartados de la campaña del Frente para la Victoria (FpV) para ir por la cabeza del ex candidato a gobernador. En concreto, el ascenso de Arabela Carreras arengó al pichettismo a reclamar su lugar histórico. “Si nos hubiéramos unido, seríamos más competitivos”, dijo Pichetto a pocas horas de la elección. Ese espíritu es el que reina en los sectores críticos a la conducción de Soria, quien solo se dedica a mostrar la gestión en Roca y no rompe el silencio luego de su abrupta caída. El intendente, según allegados, cambiará el perfil luego del resultado en contra.

 

 

“No hubo debate de ideas. Fue una gran estrategia llevar la candidatura de Weretilneck hasta la Corte Suprema, porque ya la gente tenía decidido votar a la onda verde”, reflexionó Rivero, en contacto con Letra P. Uno de los más duros con la presidencia partidaria, recordó cómo el sector de Pichetto se opuso al acuerdo con la senadora Magdalena Odarda (RIO): “Fue crítica a todas las políticas de Néstor y Cristina”. Y citó el caso de la elección por el municipio de Viedma, en 2015, cuando Juan Manuel Pichetto (el hijo del senador) perdió por una colectora de Odarda.

“Ojalá, Martín (Soria) tenga la templanza de asumir errores. En Roca, por ejemplo, Juntos hizo una buena elección. No sé si peligra la intendencia, pero deberán trabajar mucho”, comentó el próximo intendente de Campo Grande, que no tendrá competencia en las urnas. Sobre la posibilidad de un acuerdo a futuro con Soria, el kirchnerismo y demás agrupaciones, Rivero dio a entender que es posible, aunque “debe primar el diálogo”.

 

 

PERFIL. El pedido de renuncia a Soria no inmutó el silencio en Roca. Fuentes partidarias aseguraron a Letra P que "se bajará el perfil" y "se esperará" a que la dirigencia digiera la derrota. El problema surge en las declaraciones de algunos afiliados importantes, como el actual legislador Raúl Martínez. Desde la capital provincial, pidió que se llame a un Congreso extraordinario porque "hay que reorganizar el partido". Como explicó este medio, Martínez, al igual que otros referentes de Viedma, fue desplazado en el cierre de listas.

Pero las críticas a Soria también salieron del kirchnerismo. Martín Doñate, de La Cámpora, pidió revisar actitudes y construir nuevos liderazgos. Antes, la senadora Silvina García Larraburu fue lapidaria y comparó la lista del Frente para la Victoria como una de una fiesta de cumpleaños, porque los candidatos eran "parientes y amigos".