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Antes del Congreso del PJ, el sector de la capital rionegrina manifestó su enojo por no integrar los primeros puestos del valle inferior. La situación de una congresal y empleada de la unidad básica
Redacción 06/02/2019 12:40

El cierre de la lista de candidatos a legisladores por representación poblacional y de cada uno de los circuitos electorales por el Frente para la Victoria (FpV) se transformó en una verdadera sangría que tiene como escenario la sede del Partido Justicialista de la capital de Río Negro. Intendentes, concejales y agrupaciones partidarias sostienen que están implementando “su ley de disponibilidad a nivel partidario como estrategia del miedo para silenciar a los que piensan distinto” en la previa del Congreso partidario de este jueves, en General Roca, donde se anunciará la nómina opositora al gobernador Alberto Weretilneck.

En Viedma, las crecientes muestras de fastidio por notorias ausencias en las listas de referentes con preponderancia partidaria (como los sectores de los legisladores Mario Sabbatella y Raúl Martínez, y de la concejala Evelyn Rousiot), llevaron a una expresión conjunta de autoridades del Justicialismo, quienes elevaron un documento rubricado al Congreso Partidario para que revea una serie de candidaturas, principalmente las ligadas al Partido RIO.

Entre las firmantes se encuentra la congresal por Viedma, Nelly Urzainqui, una histórica militante que administra la sede partidaria desde hace décadas - “representa lo más sentido y la puerta de entrada al peronismo de muchísimos compañeros”, manifiestan-, que atravesó el abanico de dirigentes de distintos sectores y regiones de Río Negro que condujeron al PJ: esta vez la firma de un documento poco amigable para el presidente Martín Soria le costó su puesto de trabajo.

Pero no es el primer caso. A principios de la semana, la supuesta filtración de un borrador de las listas de candidatos a legisladores (por la “sábana” y por los circuitos) tuvo como consecuencia el despido de otro joven empleado que hace algunos años realiza labores administrativas en la central del PJ.

Todas estas manifestaciones de disconformidad tuvieron como primer receptor al apoderado del PJ y legisaldor rionegrino Nicolás Rochás, quien les informó a los dos trabajadores que ya no requerirán de sus servicios.

Rochás es el principal referente de la mesa de Acción Política del FpV, (integrada también por Intendenta de Conesa y parte del valle inferior, Alejandra Más, y al concejal de General Roca José Luis Berros) encargada de establecer los acuerdos necesarios y las estrategias para que la representatividad de los dirigentes se refleje en las candidaturas. Es evidente que el circuito valle inferior, región de origen del legislador Rochás, no es una fuente de felicidad para el armado del sorismo.

Lejos de eso, el fracaso de esta mesa de acción política en las negociaciones por las candidaturas se hizo evidente y se potenció con la incorporación de Pablo Barreno (secretario General de SITRAJUR) encabezando a los tres candidatos del circuito, el otorgamiento del segundo lugar a la concejal por el socialismo Mariana Arregui, la reiteración de la candidatura de María Grandoso, y principalmente de Facundo Montecino Odarda (hijo de la senadora Magdalena Odarda) en un lugar más que expectante en la lista de aspirantes a la diputación por representación poblacional.

Las críticas recaen puntualmente en la postulación de Montecino Odarda y la fundamentan en que, en las pasadas elecciones municipales de 2015, acompañó la lista del actual intendente y dirigente de Cambiemos, José Luis Foulkes, con una colectora que impidió que el peronismo se quede con la intendencia pese a ser la lista más votada (Juan Manuel Pichetto obtuvo el 43.5%).

Los despidos de los dos trabajadores del PJ, generaron una serie de expresiones de repudio, no sólo de la mayoría de las agrupaciones militantes del peronismo capitalino, sino que también de intendentes, concejales y dirigentes históricos ya que consideran que ambos se transformaron en el “fusible quemado” de la batería de acuerdos frustrados que la mesa de acción política que conduce Rochás no pudo resolver.    

Entre las expresiones, aseguraron que están aplicando “la estrategia del miedo” para que no haya expresiones diferentes a la del oficialismo partidario, vetando la democracia partidaria a cambio de candidaturas resueltas “a dedo” y censurando las manifestaciones con nombre y apellido debido este intento de advertencia de ser “dado de baja”.

Viedma: el cierre de listas del FpV fractura al peronismo

Antes del Congreso del PJ, el sector de la capital rionegrina manifestó su enojo por no integrar los primeros puestos del valle inferior. La situación de una congresal y empleada de la unidad básica  

El cierre de la lista de candidatos a legisladores por representación poblacional y de cada uno de los circuitos electorales por el Frente para la Victoria (FpV) se transformó en una verdadera sangría que tiene como escenario la sede del Partido Justicialista de la capital de Río Negro. Intendentes, concejales y agrupaciones partidarias sostienen que están implementando “su ley de disponibilidad a nivel partidario como estrategia del miedo para silenciar a los que piensan distinto” en la previa del Congreso partidario de este jueves, en General Roca, donde se anunciará la nómina opositora al gobernador Alberto Weretilneck.

En Viedma, las crecientes muestras de fastidio por notorias ausencias en las listas de referentes con preponderancia partidaria (como los sectores de los legisladores Mario Sabbatella y Raúl Martínez, y de la concejala Evelyn Rousiot), llevaron a una expresión conjunta de autoridades del Justicialismo, quienes elevaron un documento rubricado al Congreso Partidario para que revea una serie de candidaturas, principalmente las ligadas al Partido RIO.

Entre las firmantes se encuentra la congresal por Viedma, Nelly Urzainqui, una histórica militante que administra la sede partidaria desde hace décadas - “representa lo más sentido y la puerta de entrada al peronismo de muchísimos compañeros”, manifiestan-, que atravesó el abanico de dirigentes de distintos sectores y regiones de Río Negro que condujeron al PJ: esta vez la firma de un documento poco amigable para el presidente Martín Soria le costó su puesto de trabajo.

Pero no es el primer caso. A principios de la semana, la supuesta filtración de un borrador de las listas de candidatos a legisladores (por la “sábana” y por los circuitos) tuvo como consecuencia el despido de otro joven empleado que hace algunos años realiza labores administrativas en la central del PJ.

Todas estas manifestaciones de disconformidad tuvieron como primer receptor al apoderado del PJ y legisaldor rionegrino Nicolás Rochás, quien les informó a los dos trabajadores que ya no requerirán de sus servicios.

Rochás es el principal referente de la mesa de Acción Política del FpV, (integrada también por Intendenta de Conesa y parte del valle inferior, Alejandra Más, y al concejal de General Roca José Luis Berros) encargada de establecer los acuerdos necesarios y las estrategias para que la representatividad de los dirigentes se refleje en las candidaturas. Es evidente que el circuito valle inferior, región de origen del legislador Rochás, no es una fuente de felicidad para el armado del sorismo.

Lejos de eso, el fracaso de esta mesa de acción política en las negociaciones por las candidaturas se hizo evidente y se potenció con la incorporación de Pablo Barreno (secretario General de SITRAJUR) encabezando a los tres candidatos del circuito, el otorgamiento del segundo lugar a la concejal por el socialismo Mariana Arregui, la reiteración de la candidatura de María Grandoso, y principalmente de Facundo Montecino Odarda (hijo de la senadora Magdalena Odarda) en un lugar más que expectante en la lista de aspirantes a la diputación por representación poblacional.

Las críticas recaen puntualmente en la postulación de Montecino Odarda y la fundamentan en que, en las pasadas elecciones municipales de 2015, acompañó la lista del actual intendente y dirigente de Cambiemos, José Luis Foulkes, con una colectora que impidió que el peronismo se quede con la intendencia pese a ser la lista más votada (Juan Manuel Pichetto obtuvo el 43.5%).

Los despidos de los dos trabajadores del PJ, generaron una serie de expresiones de repudio, no sólo de la mayoría de las agrupaciones militantes del peronismo capitalino, sino que también de intendentes, concejales y dirigentes históricos ya que consideran que ambos se transformaron en el “fusible quemado” de la batería de acuerdos frustrados que la mesa de acción política que conduce Rochás no pudo resolver.    

Entre las expresiones, aseguraron que están aplicando “la estrategia del miedo” para que no haya expresiones diferentes a la del oficialismo partidario, vetando la democracia partidaria a cambio de candidaturas resueltas “a dedo” y censurando las manifestaciones con nombre y apellido debido este intento de advertencia de ser “dado de baja”.