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Huracán Mariu: Vidal zamarreó a sus candidatos con una arenga al rojo vivo

Los emplazó a "dar la cara sin tener miedo ni vergüenza" y advirtió sobre una "campaña sucia" del kirchnerismo. Macri los recibirá el lunes en Olivos.
Por 16/03/2019 18:03

La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, reunió este sábado, en la pequeña localidad de San Miguel del Monte, a todos sus candidatos a las intendencias comandadas por la oposición.

La mandataria llegó cuando ya estaba en marcha el convite y descargó sobre los presentes un discurso agudo y potente, que, si tuviera que identificarse con una acción física, sin duda sería un zamarreo.

La gobernadora dejó en evidencia la preocupación de Cambiemos por las elecciones que se avecinan, la necesidad de sostener la figura del presidente Mauricio Macri y, sobre todo, lo imprescindible de la tarea militante que deberán realizar los postulantes aún ante un electorado enojado y demandante.
 

 

Este primer encuentro del año --una suerte de estreno de la precampaña- entre la mandataria y sus candidatos bonaerenses denominados "sin tierra" por jugar en territorio opositor tendrá su refuerzo nacional el próximo lunes, cuando Macri los reciba en la Quinta de Olivos, al mediodía, según algunos mencionaban, con un asado.

"Yo estoy en el lugar donde quiero estar, haciendo lo que quiero hacer como cada uno de ustedes", dijo la gobernadora en el inicio de su discurso, que ofreció en el Salón de Bomberos Voluntarios local.

"Yo sé muy bien lo que es tocar el timbre de una casa y que no te conozcan, que te miren con desconfianza porque temen que les vayas a robar, que cuando te abren la puerta tengas que explicarles que sos del equipo de Mauricio Macri" detalló Vidal tras dar una suerte de clase sobre timbreo y campaña.

"Pero nunca me di por vencida y, desde el primer día hasta el último, trabajé pensando en ganar", remarcó.

 

 

Durante su dura arenga, Vidal regaló algunos elogios casi como placebos: "Sé el esfuerzo y el compromiso que todos ustedes tienen que poner, lo heroico de su compromiso", les dijo a los presentes y les advirtió sobre la existencia de campañas sucias de la oposición del peronismo kirchnerista.

"Avanzada la campaña, en 2015, nos empezaban a escrachar, a Macri y a mí, los militantes kirchnerista que estaban organizados, y tuve dos episodios muy fuertes -relató Vidal-. El primero fue una señora del barrio con una camiseta de Argentina Trabaja que nos empezó a increpar diciendo que le íbamos a sacar el plan. Lo decía convencida y muy angustiada y no pudimos convencerla de que no era así. Me dio mucha pena estar frente a ella y no poder darle la tranquilidad que precisaba. Pensaba lo perverso de quienes la habían convencido. Seguimos caminando y de golpe sentí que alguien me agarraba la mano. Era otra mujer del barrio que me dijo "quedate tranquila, nosotros los vamos a cuidar". Yo pensé: ¿ella me va a cuidar a mí? Y la verdad es que los bonaerenses me cuidaron y nos cuidaron y por ese cuidado lo último que nosotros podemos hacer, lo mínimo que les debemos, es no bajar los brazos, pelear por ellos", relató la gobernadora a sus postulantes.

 

 

"Y eso no significa no reconocer la dificultad del momento, fue mucho más duro de lo que imaginamos", aclaró ante la mirada atenta de sus candidatos.

Acompañada en la mesa principal por sus candidatos centrales, el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro (La Matanza); la senadora nacional Gládys González (Avellaneda), el ministro de Desarrollo Social de la provincia, Santiago López Medrano (San Martín); Luis Baldo (Villa Gesell) y los candidatos locales, Sandra Ferrandi (PRO) y José Castro (UCR), además de los funcionariosa Gabriel Sánchez Zinny (Educación bonaerense) y Fabián Perechodnik (secretario de la Gobernación), la gobernadora acusó  recibo de las quejas en el final de su discurso, aunque se mostró inflexible.

"Cuando muchos de ustedes me dicen estamos mal, que tienen vergüenza de salir por lo que dice la gente, que les da miedo, yo les digo: no tengo miedo, no tengo vergüenza porque tengo la convicción de haber actuado con tranquilidad y valores", arremetió con tono elevado la mandataria y se ganó fuertes aplausos.

"Sé que muchos esperábamos que a esta altura de nuestro gobierno en muchos temas ya hubiera respuestas, pero tenemos que decir que hay una luz al final del tunel y que éste es el camino correcto, que vamos a estar ahí para tomarlos de la mano como lo hizo la vecina en Lomas", indicó.

 

"Cuando muchos de ustedes me dicen estamos mal, que tienen vergüenza de salir por lo que dice la gente, que les da miedo, yo les digo: no tengo miedo, no tengo vergüenza, porque tengo la convicción de haber actuado con tranquilidad y valores", arremetió con tono elevado la mandataria y se ganó fuertes aplausos.

 

Vidal habló entonces de los resultados positivos que arrojó la evaluación Aprender en la provincia, información que minutos antes, cuando aún no había llegado la mandataria, había sido desarrollada por Finocchiaro, y de los foros de educación de los que habló Sánchez Zinny.

También recordó casi como un dictado para los futuros postulantes que hay más de "300 obras hidráulicas en la provincia, muchas de ellas, estructurales".

Vidal remarcó la necesidad de hablar de eso en la campaña. Les tenemos que hablar y responder frente a las mentiras que quieren instalar", les dijo.

"Ayer (viernes) les decía a los intendentes (en la reunión con Macri en Olivos): ¿cuantos abrazos simbólicos y cortes recuerdan en defensa del hospital Posadas? Bueno, el Posadas lleva un record de obras que no se habían hecho nunca", dijo, tras repasar cada una de las reformas efectuadas.

"¿Lo sabían?", preguntó Vidal a sus candidatos de forma retórica. "No. Bueno, sépanlo, eso es defender la salud en en serio; no es una bandera, no es un escrache o una marcha" .

 

 

Vidal llamó a mostrar todo lo que, dijo, "hace la provincia", y de forma enfática remarcó: "Es el momento de ser equipo más que nunca, y equipo en la calle juntos, dando la cara sin paralizarnos, sin dudar, sin tener miedo, sin tener vergüenza... un equipo humilde, pero firme al lado de la gente".

Y remató: "Yo voy a dar la pelea para que en los próximos 20 años Argentina no sea Venezuela y quiero que ustedes estén ahí, como muchos estuvieron en 2015, dando la pelea conmigo y con el Presidente".

Acompañada por aplausos, Vidal abandonó el salón, en un cónclave que no superó las dos horas y en el que quedó en evidencia la preocupación de la mandataria por activar la tarea militante de sus candidatos, muchos de los cuales perdieron parte de potencial cuando se decidió no desdoblar la elección provincial de la nacional. Si esta opción no hubiera sido descartada por Macri, la probabilidad de ganar varias intendencias peronistas del conurbano, al menos para el sentir de los candidatos, hubiera aumentado.

"Es el momento de ser equipo más que nunca, y equipo en la calle juntos, dando la cara sin paralizarnos, sin dudar, sin tener miedo, sin tener vergüenza... un equipo humilde, pero firme al lado de la gente."

En el convite hubo algunos vacíos evidentes, como el de Mar del Plata, donde no se vio a ninguno de los candidatos a la interna en un distrito comandado por Carlos Arroyo, un PRO rebelde peleado con la gestión Vidal.

Según explicaron en reserva a este portal, la intención fue desactivar cualquier enojo innecesario del jefe comunal, aunque también pudo influir que el candidato de la gobernadora, el diputado nacional Guillermo Montenegro, no logra remontar frente a sus otros contendientes, los radicales Vilma Baragiola (jefa bloque de Concejales de Mar del Plata) y Maxi Abad (presidente del bloque de diputados de Cambiemos).

En algunos municipios del conurbano se presentaron varios candidatos bendecidos inicialmente, aunque ya por estas horas existen definiciones que cortan esa posibilidad.

Es el caso de Ituzaingó, donde todo parece indicar que el postulante cercano a la gobernación, Gastón Di Castelnuovo, quedará como único candidato frente al elegido por el intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, que mociona a Gabriel Pozzuto. 

También hubo presencias particulares, como la del ex ministro de Energía Javier Iguacel, quien tiempo atrás había manifestado su intención de ser el candidato a intendente de Capitán Sarmiento, aunque su breve y algo maltrecha gestión nacional parecía haberlo dejado fuera de juego. 

 

Huracán Mariu: Vidal zamarreó a sus candidatos con una arenga al rojo vivo

Los emplazó a "dar la cara sin tener miedo ni vergüenza" y advirtió sobre una "campaña sucia" del kirchnerismo. Macri los recibirá el lunes en Olivos.

La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, reunió este sábado, en la pequeña localidad de San Miguel del Monte, a todos sus candidatos a las intendencias comandadas por la oposición.

La mandataria llegó cuando ya estaba en marcha el convite y descargó sobre los presentes un discurso agudo y potente, que, si tuviera que identificarse con una acción física, sin duda sería un zamarreo.

La gobernadora dejó en evidencia la preocupación de Cambiemos por las elecciones que se avecinan, la necesidad de sostener la figura del presidente Mauricio Macri y, sobre todo, lo imprescindible de la tarea militante que deberán realizar los postulantes aún ante un electorado enojado y demandante.
 

 

Este primer encuentro del año --una suerte de estreno de la precampaña- entre la mandataria y sus candidatos bonaerenses denominados "sin tierra" por jugar en territorio opositor tendrá su refuerzo nacional el próximo lunes, cuando Macri los reciba en la Quinta de Olivos, al mediodía, según algunos mencionaban, con un asado.

"Yo estoy en el lugar donde quiero estar, haciendo lo que quiero hacer como cada uno de ustedes", dijo la gobernadora en el inicio de su discurso, que ofreció en el Salón de Bomberos Voluntarios local.

"Yo sé muy bien lo que es tocar el timbre de una casa y que no te conozcan, que te miren con desconfianza porque temen que les vayas a robar, que cuando te abren la puerta tengas que explicarles que sos del equipo de Mauricio Macri" detalló Vidal tras dar una suerte de clase sobre timbreo y campaña.

"Pero nunca me di por vencida y, desde el primer día hasta el último, trabajé pensando en ganar", remarcó.

 

 

Durante su dura arenga, Vidal regaló algunos elogios casi como placebos: "Sé el esfuerzo y el compromiso que todos ustedes tienen que poner, lo heroico de su compromiso", les dijo a los presentes y les advirtió sobre la existencia de campañas sucias de la oposición del peronismo kirchnerista.

"Avanzada la campaña, en 2015, nos empezaban a escrachar, a Macri y a mí, los militantes kirchnerista que estaban organizados, y tuve dos episodios muy fuertes -relató Vidal-. El primero fue una señora del barrio con una camiseta de Argentina Trabaja que nos empezó a increpar diciendo que le íbamos a sacar el plan. Lo decía convencida y muy angustiada y no pudimos convencerla de que no era así. Me dio mucha pena estar frente a ella y no poder darle la tranquilidad que precisaba. Pensaba lo perverso de quienes la habían convencido. Seguimos caminando y de golpe sentí que alguien me agarraba la mano. Era otra mujer del barrio que me dijo "quedate tranquila, nosotros los vamos a cuidar". Yo pensé: ¿ella me va a cuidar a mí? Y la verdad es que los bonaerenses me cuidaron y nos cuidaron y por ese cuidado lo último que nosotros podemos hacer, lo mínimo que les debemos, es no bajar los brazos, pelear por ellos", relató la gobernadora a sus postulantes.

 

 

"Y eso no significa no reconocer la dificultad del momento, fue mucho más duro de lo que imaginamos", aclaró ante la mirada atenta de sus candidatos.

Acompañada en la mesa principal por sus candidatos centrales, el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro (La Matanza); la senadora nacional Gládys González (Avellaneda), el ministro de Desarrollo Social de la provincia, Santiago López Medrano (San Martín); Luis Baldo (Villa Gesell) y los candidatos locales, Sandra Ferrandi (PRO) y José Castro (UCR), además de los funcionariosa Gabriel Sánchez Zinny (Educación bonaerense) y Fabián Perechodnik (secretario de la Gobernación), la gobernadora acusó  recibo de las quejas en el final de su discurso, aunque se mostró inflexible.

"Cuando muchos de ustedes me dicen estamos mal, que tienen vergüenza de salir por lo que dice la gente, que les da miedo, yo les digo: no tengo miedo, no tengo vergüenza porque tengo la convicción de haber actuado con tranquilidad y valores", arremetió con tono elevado la mandataria y se ganó fuertes aplausos.

"Sé que muchos esperábamos que a esta altura de nuestro gobierno en muchos temas ya hubiera respuestas, pero tenemos que decir que hay una luz al final del tunel y que éste es el camino correcto, que vamos a estar ahí para tomarlos de la mano como lo hizo la vecina en Lomas", indicó.

 

"Cuando muchos de ustedes me dicen estamos mal, que tienen vergüenza de salir por lo que dice la gente, que les da miedo, yo les digo: no tengo miedo, no tengo vergüenza, porque tengo la convicción de haber actuado con tranquilidad y valores", arremetió con tono elevado la mandataria y se ganó fuertes aplausos.

 

Vidal habló entonces de los resultados positivos que arrojó la evaluación Aprender en la provincia, información que minutos antes, cuando aún no había llegado la mandataria, había sido desarrollada por Finocchiaro, y de los foros de educación de los que habló Sánchez Zinny.

También recordó casi como un dictado para los futuros postulantes que hay más de "300 obras hidráulicas en la provincia, muchas de ellas, estructurales".

Vidal remarcó la necesidad de hablar de eso en la campaña. Les tenemos que hablar y responder frente a las mentiras que quieren instalar", les dijo.

"Ayer (viernes) les decía a los intendentes (en la reunión con Macri en Olivos): ¿cuantos abrazos simbólicos y cortes recuerdan en defensa del hospital Posadas? Bueno, el Posadas lleva un record de obras que no se habían hecho nunca", dijo, tras repasar cada una de las reformas efectuadas.

"¿Lo sabían?", preguntó Vidal a sus candidatos de forma retórica. "No. Bueno, sépanlo, eso es defender la salud en en serio; no es una bandera, no es un escrache o una marcha" .

 

 

Vidal llamó a mostrar todo lo que, dijo, "hace la provincia", y de forma enfática remarcó: "Es el momento de ser equipo más que nunca, y equipo en la calle juntos, dando la cara sin paralizarnos, sin dudar, sin tener miedo, sin tener vergüenza... un equipo humilde, pero firme al lado de la gente".

Y remató: "Yo voy a dar la pelea para que en los próximos 20 años Argentina no sea Venezuela y quiero que ustedes estén ahí, como muchos estuvieron en 2015, dando la pelea conmigo y con el Presidente".

Acompañada por aplausos, Vidal abandonó el salón, en un cónclave que no superó las dos horas y en el que quedó en evidencia la preocupación de la mandataria por activar la tarea militante de sus candidatos, muchos de los cuales perdieron parte de potencial cuando se decidió no desdoblar la elección provincial de la nacional. Si esta opción no hubiera sido descartada por Macri, la probabilidad de ganar varias intendencias peronistas del conurbano, al menos para el sentir de los candidatos, hubiera aumentado.

"Es el momento de ser equipo más que nunca, y equipo en la calle juntos, dando la cara sin paralizarnos, sin dudar, sin tener miedo, sin tener vergüenza... un equipo humilde, pero firme al lado de la gente."

En el convite hubo algunos vacíos evidentes, como el de Mar del Plata, donde no se vio a ninguno de los candidatos a la interna en un distrito comandado por Carlos Arroyo, un PRO rebelde peleado con la gestión Vidal.

Según explicaron en reserva a este portal, la intención fue desactivar cualquier enojo innecesario del jefe comunal, aunque también pudo influir que el candidato de la gobernadora, el diputado nacional Guillermo Montenegro, no logra remontar frente a sus otros contendientes, los radicales Vilma Baragiola (jefa bloque de Concejales de Mar del Plata) y Maxi Abad (presidente del bloque de diputados de Cambiemos).

En algunos municipios del conurbano se presentaron varios candidatos bendecidos inicialmente, aunque ya por estas horas existen definiciones que cortan esa posibilidad.

Es el caso de Ituzaingó, donde todo parece indicar que el postulante cercano a la gobernación, Gastón Di Castelnuovo, quedará como único candidato frente al elegido por el intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, que mociona a Gabriel Pozzuto. 

También hubo presencias particulares, como la del ex ministro de Energía Javier Iguacel, quien tiempo atrás había manifestado su intención de ser el candidato a intendente de Capitán Sarmiento, aunque su breve y algo maltrecha gestión nacional parecía haberlo dejado fuera de juego.