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El Gobierno buscará explotar la “lista corta” de inauguraciones con estudios de Big Data, georeferenciación, redes sociales y la “complementación” de sus tres figuras: Macri, Vidal y Larreta.
Por 05/02/2019 20:17

Para el macrismo, como mayor accionista político de Cambiemos, los cronómetros electorales ya están definidos en los tres territorios que administran: la Nación, la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. Pero todavía hay interrogantes sobre el método que utilizará el Gobierno para combinar el discurso proselitista con la agenda de gestión que utilizará para reforzar el operativo reelección de sus “tres cabezas”, que ya confirmaron, luego de un largo tironeo, que unificarán sus postulaciones en los comicios de octubre para reforzar el peso electoral del presidente Mauricio Macri.

Una aplicación inicial de esa estrategia, que se repetirá durante las próximas semanas, la protagonizó este martes Macri, cuando recorrió “el avance” de las obras del “Viaducto Mitre” junto al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. El proyecto implica la elevación de las vías del ferrocarril por casi cuatro kilómetros, entre Nuñez y Palermo. Es parte principal de una lista muy corta de obras de “gran escala” que comenzarán a ser inauguradas a partir de abril, junto al “Paseo del Bajo” que conectará a las autopistas Ilia con la Buenos Aires–La Plata.

 

 

El esquema se repitió este miércoles y por partida doble. Mientras Larreta estuvo junto a su número dos, Diego Santilli, una nueva plaza en el Parque Ferroviario de Palermo, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal inauguró el tramo principal del plan maestro de obra hidráulico de La Plata. Una seguidilla de fotos que se irán repitiendo a medida que avance la campaña.

 

 

 

GEOREFERENCIA CAPILAR. En la Casa Rosada admiten que los “cortes y cortecitos de cinta” serán “mucho más” que el momento de largada de una parte de la campaña. Significarán un esquema de marketing político que tendrá dos ejes: la proyección “casi nacional” de las obras grandes (pero especialmente hacia el conurbano bonaerense), acompañado por un “trabajo capilar” de comunicación destinado a capitalizar el impacto de los trabajos de “media y pequeña escala”.

La definición apunta ese tipo de desarrollos de infraestructura “porque generan un cambio drástico en la vida cotidiana de las personas a 10 o 30 cuadras a la redonda”, pero serán multiplicados a través de dos herramientas de interpretación de las demandas del electorado: a partir de los estudios de Big Data y mensajes publicitarios en las redes sociales, cuyo impacto y segmentación estarán definidos por sistemas de georeferenciación, con el objetivo de ampliar y multiplicar esas escenas, pero también para aprovechar el mapa de datos respecto a la evolución de los votantes en cada territorio afectado.

 

 

Este martes, poco después del recorrido porteño, Macri usó su cuenta de Twitter para resaltar el Viaducto desde la gestión y el PRO puso en marcha su artillería proselitista en las redes con el título: “Los argentinos no bajamos los brazos”. Un apelativo para transitar la recesión económica y la crisis, con el objetivo de mostrar gestión en medio del desánimo generalizado, cuya finalización divide al Gobierno entre “optimistas” y “realistas”. “Cuando estamos juntos somos más fuertes y así es que nos contagiamos unos a otros para poner nuestro esfuerzo y lograr ese futuro que hace tanto tiempo nos merecemos. Los argentinos estamos en el camino correcto”, dice el mensaje publicitario difundido en las redes.

EL SHOW DE LAS 1.500. En el caso bonaerense, la gestión de Vidal transita su cuarto año de mandato con pocas chances de inaugurar obras de gran escala, aunque en Cambiemos advierten que su administración tiene en carpeta una lista de “1.500 inauguraciones” en obras de vialidad e hidráulica, que buscarán aplicar el mismo modelo de marketing electoral. En algunos casos participará Macri junto a Vidal y, en otros, podría estar solamente la gobernadora, como en los trabajos realizados en el arroyo El Gato, en La Plata.

 

 

Tanto en Balcarce 50 como en La Plata reconocen que las redes sociales y el micromarketing serán claves para “multiplicar capilarmente” el impacto del hormiguero que generen las pequeñas y medianas obras de hidráulica y vialidad. El despliegue comunicacional en clave electoral será determinante ante la aplicación del ajuste sobre el Presupuesto 2019, la eliminación del fondo sojero, la licuación del fondo del conurbano por la inflación y la provincialización en Buenos Aires de los subsidios federales a los servicios públicos. Esas medidas fiscales achicaron drásticamente la frazada corta de obras que el PRO esperaba capitalizar en este año electoral y erosionó el vínculo de la administración provincial con los intendentes propios y opositores. 

 

 

Para sortear esa dificultad, cerca de Vidal aguardan una apuesta comunicacional más ambiciosa para la proyección de las más grandes, aunque su epicentro estará en la Ciudad de Buenos Aires, el territorio originario del PRO, donde sus funcionarios pronostican lanzamientos y escenas a partir de abril y mayo, con eje en temas de movilidad para replicar el impacto generado en los carriles exclusivos inaugurados desde 2015.

 

 

En la ciudad, además del Paseo del Bajo, y el Viaducto Mitre, el larretismo prevé la puesta en funcionamiento del Viaducto San Martín y las tres estaciones que amplían la Línea E desde Plaza de Mayo hasta la terminal de trenes de Retiro. A esa lista se suman trabajos en distintos barrios porteños y la instalación del Ministerio de Educación porteño en la villa 31o, dentro de un relanzamiento de la urbanización de ese barrio. 

 

 

Aunque el despliegue buscará combinar la presencia de Macri, Vidal y Rodriguez Larreta, en Cambiemos confiaron que “la responsabilidad primaria de cada uno está puesta en cada territorio y después cada uno intervendrá donde sea necesario”.

Esa “complementación”, que buscará comunicar “un equipo detrás de cada candidatura” ya cuenta con los ajustes electorales del PRO sobre cada calendario electoral. Vidal no desdoblará sus comicios provinciales de los nacionales, Rodríguez Larreta irá a contrapelo de la legislación vigente y unificará la contienda en la Ciudad con la nacional. Ambos ajustaron las agujas de sus relojes a las necesidades del Presidente que buscará revalidar sus títulos por otro cuatro años. Será la reedición del mismo esquema que utilizó Cambiemos en 2015 con “tres cabezas”, aunque cuatro años después, la arquitectura electoral del oficialismo buscará eludir el abordaje público sobre las consecuencias económicas de sus propias políticas.