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La deuda por la fórmula secreta de Coca Cola, una bomba de tiempo para Sica

La embotelladora presentó un plan de crisis. La caída del consumo llevó a un rojo en la cuenta con la casa central por el jarabe. Sin armas, el ministro enfrenta una escalada sin límites claros.
Por 20/02/2019 18:34

La principal embotelladora de Coca Cola en el país, FEMSA, presentó un Proceso Preventivo de Crisis (PPC) por una de sus plantas más importantes, en el barrio porteño de Pompeya. El mecanismo, un recurso al que pueden acudir las firmas con al menos tres balances anuales y consecutivos en rojo, está justificado en el derrumbe del consumo y en una deuda millonaria que mantiene con Coca Cola Company por la emblemática fórmula secreta para producir la gaseosa. En paralelo, el conflicto es una bomba de tiempo para la política y en especial para el ministro de la Producción y el Trabajo, Dante Sica, que deberá capear, en plena crisis de actividad y sin herramientas descompresoras, un proceso similar al que derivó en 2018 en un salvataje del Estado a la cadena de supermercados francesa Carrefour.

El ministro se enteró del conflicto con FEMSA minutos antes de sentarse a discutir temas de paritarias, consumo y empleo con los directivos de la Cámara Alimenticia Copal, que casualmente incluye a Coca Cola.

 

La planta de FEMSA que se achicará por la crisis. 

 

“Coca Cola FEMSA Argentina está atravesando una etapa compleja debido a la desaceleración del consumo, lo que la ha colocado en la necesidad de readecuar su estructura de trabajo. En ese contexto, la Compañía presentó un procedimiento preventivo de crisis para su planta del barrio de Nueva Pompeya, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Dicho procedimiento seguirá el curso que establecen las normas aplicables”, precisó la firma en el statement a accionistas.

La planta de Pompeya tiene 600 trabajadores y es la más relevante. La otra está en la localidad bonaerense de Monte Grande. “Necesitan reconstruir ahí”, adelantaron fuentes de la negociación a Letra P. Coca Cola trabaja en el país con cuatro embotelladoras, la otra grande es Reginald Lee, que opera de la provincia de Buenos Aires hacia el sur. Todas tienen el mismo problema pero con diferencias en las ventas que hacen cada caso particular: la caída en el consumo hizo que les cueste pagarle a Coca Cola Company el jarabe secreto para producir la bebida.

Para Sica, que ya venía con diferencias con el superministro Nicolás Dujovne por cómo proceder en pleno ajuste, el asunto de FEMSA es un hito en su gestión. En Hacienda ya le avisaron que no hay dinero para dinamizar las fábricas y que deberá hacer gala de sus artes del relacionismo para calmar a las fieras.

A diferencia de lo ocurrido con Carrefour, hoy no hay división de ministerios y tanto Trabajo como Producción tienen un solo responsable, Sica, que atraviesa momentos de debilidad. “Es el que tiene que poner la cara para los cachetazos, aunque poco tiene que ver, pero él asumió sabiendo lo que se venía”, dicen entre los empresarios ante el contexto que aqueja al funcionario.

 

Triaca firmó el Preventivo de Carrefour que derivó en salvataje. Fue el primer hito de la crisis, en 2018. 

 

La encrucijada para “el ministro peronista”, tal el mote que le han puesto algunos popes del Círculo Rojo, parece haber empezado. Al menos eso alertan desde diferentes sectores, que ven calcable el caso Carrefour y el más reciente de FEMSA. Es que no es casual que el PPC llegue en los meses de verano: coincide con el cierre de ejercicios fiscales de las compañías que, ya con Cambiemos en el poder, acumulan al cierre de 2018 el tercer balance negativo. Lo de Carrefour llegó antes, en 2018 -con el cierre del balance 2017- porque arrastraba malos números desde el último año del kirchnerismo. Pero la posibilidad de preventivos, suspensiones y despidos en el consumo masivo no será noticia aislada.

Estratégicamente, Coca Cola ha sido un aliado en la gestión de Mauricio Macri. El Presidente estuvo reunido en el exterior y a nivel local con los CEOs, que lo respaldaron políticamente. El último enfrentamiento, solapado, fue también en 2018, cuando se discutió la reforma impositiva para las bebidas azucaradas. En ese entonces, el Gobierno terminó cediendo. Hoy es Sica el que enfrenta un problema que empieza con FEMSA pero promete nuevos episodios.

La deuda por la fórmula secreta de Coca Cola, una bomba de tiempo para Sica

La embotelladora presentó un plan de crisis. La caída del consumo llevó a un rojo en la cuenta con la casa central por el jarabe. Sin armas, el ministro enfrenta una escalada sin límites claros.

La principal embotelladora de Coca Cola en el país, FEMSA, presentó un Proceso Preventivo de Crisis (PPC) por una de sus plantas más importantes, en el barrio porteño de Pompeya. El mecanismo, un recurso al que pueden acudir las firmas con al menos tres balances anuales y consecutivos en rojo, está justificado en el derrumbe del consumo y en una deuda millonaria que mantiene con Coca Cola Company por la emblemática fórmula secreta para producir la gaseosa. En paralelo, el conflicto es una bomba de tiempo para la política y en especial para el ministro de la Producción y el Trabajo, Dante Sica, que deberá capear, en plena crisis de actividad y sin herramientas descompresoras, un proceso similar al que derivó en 2018 en un salvataje del Estado a la cadena de supermercados francesa Carrefour.

El ministro se enteró del conflicto con FEMSA minutos antes de sentarse a discutir temas de paritarias, consumo y empleo con los directivos de la Cámara Alimenticia Copal, que casualmente incluye a Coca Cola.

 

La planta de FEMSA que se achicará por la crisis. 

 

“Coca Cola FEMSA Argentina está atravesando una etapa compleja debido a la desaceleración del consumo, lo que la ha colocado en la necesidad de readecuar su estructura de trabajo. En ese contexto, la Compañía presentó un procedimiento preventivo de crisis para su planta del barrio de Nueva Pompeya, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Dicho procedimiento seguirá el curso que establecen las normas aplicables”, precisó la firma en el statement a accionistas.

La planta de Pompeya tiene 600 trabajadores y es la más relevante. La otra está en la localidad bonaerense de Monte Grande. “Necesitan reconstruir ahí”, adelantaron fuentes de la negociación a Letra P. Coca Cola trabaja en el país con cuatro embotelladoras, la otra grande es Reginald Lee, que opera de la provincia de Buenos Aires hacia el sur. Todas tienen el mismo problema pero con diferencias en las ventas que hacen cada caso particular: la caída en el consumo hizo que les cueste pagarle a Coca Cola Company el jarabe secreto para producir la bebida.

Para Sica, que ya venía con diferencias con el superministro Nicolás Dujovne por cómo proceder en pleno ajuste, el asunto de FEMSA es un hito en su gestión. En Hacienda ya le avisaron que no hay dinero para dinamizar las fábricas y que deberá hacer gala de sus artes del relacionismo para calmar a las fieras.

A diferencia de lo ocurrido con Carrefour, hoy no hay división de ministerios y tanto Trabajo como Producción tienen un solo responsable, Sica, que atraviesa momentos de debilidad. “Es el que tiene que poner la cara para los cachetazos, aunque poco tiene que ver, pero él asumió sabiendo lo que se venía”, dicen entre los empresarios ante el contexto que aqueja al funcionario.

 

Triaca firmó el Preventivo de Carrefour que derivó en salvataje. Fue el primer hito de la crisis, en 2018. 

 

La encrucijada para “el ministro peronista”, tal el mote que le han puesto algunos popes del Círculo Rojo, parece haber empezado. Al menos eso alertan desde diferentes sectores, que ven calcable el caso Carrefour y el más reciente de FEMSA. Es que no es casual que el PPC llegue en los meses de verano: coincide con el cierre de ejercicios fiscales de las compañías que, ya con Cambiemos en el poder, acumulan al cierre de 2018 el tercer balance negativo. Lo de Carrefour llegó antes, en 2018 -con el cierre del balance 2017- porque arrastraba malos números desde el último año del kirchnerismo. Pero la posibilidad de preventivos, suspensiones y despidos en el consumo masivo no será noticia aislada.

Estratégicamente, Coca Cola ha sido un aliado en la gestión de Mauricio Macri. El Presidente estuvo reunido en el exterior y a nivel local con los CEOs, que lo respaldaron políticamente. El último enfrentamiento, solapado, fue también en 2018, cuando se discutió la reforma impositiva para las bebidas azucaradas. En ese entonces, el Gobierno terminó cediendo. Hoy es Sica el que enfrenta un problema que empieza con FEMSA pero promete nuevos episodios.