EL AÑO DE LA REELECCIÓN

El Gobierno espera que se diluyan las marchas de enero y busca negociar en marzo

No habrá acciones para evitar las movilizaciones de los próximos cuatro jueves anunciadas por las CTA y Camioneros. Intentarán acercar posiciones con la CGT cuando arranque la temporada de paritarias.

Sin descartar una instancia de acercamiento acotado antes de las paritarias de marzo, el Gobierno buscará eludir y minimizar las movilizaciones que anunciaron las dos Centrales de Trabajadores Argentinos (CTA), conducidas por Hugo Yasky y Pablo Micheli, junto al sindicato de Camioneros que encabezan Hugo y Pablo Moyano. Se trata de cuatro protestas en distintos puntos del país que se realizarán durante cada jueves de enero.

 

“No haremos ningún esfuerzo para evitar las marchas que anunciaron. No vamos a promover ningún negociador, porque ellos quieren hacer esto igual, más allá de cualquier intermediación”, contestó a Letra P una fuente cercana al jefe de Gabinete, Marcos Peña, ante la consulta sobre un posible acercamiento oficial. Además de negar una instancia de diálogo, el funcionario consideró que las movilizaciones convocadas “no son sindicales, sino políticas”.

 

Otra fuente oficial, pero con oficinas fuera de la Casa Rosada, explicó que la decisión del Gobierno de ignorar y no intervenir ante las protestas “es posible en enero". "Así como no podíamos hacer eso en noviembre, tampoco lo podremos hacer en marzo”, confió el vocero, en referencia a una “respuesta estacional de verano ante una serie de protestas políticas estivales”.

 

Desde las oficinas del ministro de Trabajo y Producción, Dante Sica, no confirmaron ni desmintieron las posibilidades de “una mesa de diálogo” con los sindicatos, aunque el mismo funcionario, según anticipó Letra P, insistirá con la ley de blanqueo laboral y reanudará las mesas sectoriales sector por sector, con un grupo reducido de sindicatos. Esas instancias estarán acompañadas por negociaciones con los gremios para "abordar nuevas formas de empleo" y "rediscutir" convenios colectivos que "limitan la competitividad".

 

 

Macri en Bariloche, durante su primera actividad oficial del año, este jueves. 

 

 

El esquema de protestas arrancará el jueves 10. En ese caso, además del mensaje al presidente Mauricio Macri, el destinatario también será el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, cuestionado en materia educativa por el cierre de 40 escuelas nocturnas y la falta de vacantes para el ciclo lectivo 2019. La primera se realizará a partir de las 10 en la intersección de las avenidas de Mayo y 9 de Julio, para concluir frente al Congreso. El jueves 17 se realizará en Rosario, el 24 tendrá en Mar del Plata y la última será el 31, en Mendoza capital.

 

En Balcarce 50 no cambian su lógica y se aferran a la imagen negativa que le adjudican a los gremios para relativizar el impacto de las movilizaciones, aunque la edición porteña del próximo jueves contará con “voceros designados” para polemizar en los medios con los dirigentes sindicales, pero desde una perspectiva comunicacional orientada a restarle importancia al reclamo.

 

 

 

La edición rosarina será en una provincia gobernada por el socialista Miguel Lifschitz, donde el oficialismo a nivel nacional moverá a sus figuras locales para repetir el discurso diseñado por la Presidencia.

 

Sin embargo, las marchas agendadas para los últimos dos jueves de enero tendrán lugar en dos de los cinco territorios que gobierna Cambiemos a nivel nacional. Mar del Plata es una obsesión política de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, especialmente porque registra una de las tasas de desocupación más altas del país desde hace tres años y concentra una de las fotografías socioeconómicas más negativas a nivel nacional.

 

En el caso de Mendoza, se trata de un escenario político de alta exposición para el gobernador local y presidente del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo, reconocido por la dureza de su administración con las movilizaciones locales.

 

 

 

En cada marcha estarán presentes los principales dirigentes de la CTA de los Trabajadores, de la CTA Autónoma y de Camioneros, que serán acompañados por los principales gremios de cada localidad. La dimensión nacional que tomarán las protestas en Rosario, Mar del Plata y Mendoza podrían sacar al Ejecutivo de su manual de comunicación para enero, aunque los contrapuntos de las últimas dos movilizaciones de este mes tendrán a Vidal y a Cornejo como sus principales antagonistas.

 

La hipótesis oficial sobre una instancia de acercamiento a partir de marzo apunta especialmente a los gremios que integran la CGT, pero sin Camioneros.

 

 

 

MISIÓN OFICIAL: ACOTAR EL PARO. En declaraciones radiales, Pablo Moyano anticipó que “seguramente habrá un paro general en marzo o abril, porque el modelo está afectando a todos los trabajadores", aunque no precisó si esa medida de fuerza sería realizada solo por los gremios que organizan las protestas de enero, o con la CGT en su conjunto, actualmente conducida por Héctor Daer y Carlos Acuña.

 

"Ojalá haya una conducción mucho más firme. Vamos a hacer todo lo necesario para defender los convenios colectivos de trabajo", dijo Moyano hijo, e insistió con que "seguramente habrá un paro general por los tarifazos, porque no nos vamos a callar".

 

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Javier Milei y Karina Milei

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