El peronismo de la Ciudad reactivó el CESBA: rosca a varias puntas para convertirlo en el CFI porteño
La primera asamblea del Consejo Económico y Social local reunió a la CGT, la Iglesia y empresarios. Gestos a la interna del PJ y el acuerdo de Olmos y Grabois.
El sector del peronismo porteño alineado con Juan Manuel Olmos, reactivó el Consejo Económico y Social con una reunión con la CGT, la Iglesia y empresarios.
El peronismo porteño volvió a mover fichas con una señal política en la Ciudad de Buenos Aires: con la reactivación del Consejo Económico y Social porteño ( CESBA), apuesta a construir un ámbito de confluencia para ordenar su interna y proyectar volumen político con la mirada puesta en 2027.
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La primera asamblea del año, la primera también bajo el mandato del ex legislador Manuel Socías, expuso ese giro en un organismo históricamente fuera de radar. Durante la mañana del martes, la presencia de actores del mundo sindical, empresario y eclesial funcionó como una señal hacia adentro de un peronismo convulsionado que busca reorganizarse en un escenario de crecimiento libertario y de caída libre del macrismo.
Después de seis años, la asamblea volvió a contar con la presencia de dirigentes sindicales de primera línea. El dato no es menor: algunos de los principales dirigentes del sindicalismo peronista eligió ese ámbito para mostrarse en bloque.
Participaron el líder de la UOCRA, Gerardo Martínez; el titular del SUTERH, Víctor Santa María; y el secretario adjunto de Comercio, Carlos Pérez, uno de los hombres de confianza de Armando Cavalieri. También hubo representación de las dos CTA, escenificando una suerte de reunificación con la presencia de Hugo "Cachorro" Godoy y dirigentes del gremio docente de la Ciudad, alineado con Hugo Yasky.
Afinando la lectura, el movimiento de los gremios podría traducirse en una respuesta a la presencia de Cristian Jerónimo, otro de los cosecretarios generales de la CGT, en la movilización de La Cámpora que unió la ex-Esma con la Plaza de Mayo el 24 de marzo. Sobre todo, porque aunque no estuvo presente, detrás de las bambalinas del encuentro estuvo Juan Manuel Olmos, uno de los pesos pesados del distrito que también proyecta su influencia a nivel nacional.
La foto se produce en un contexto de redefinición. El peronismo porteño discute su estrategia electoral mirando al 2027, con diferencias sobre el perfil que debe asumir en la Ciudad.
Los roces sobre cuál debe ser la estrategia electoral de cara al año que viene, ya tuvieron un antecedente en el contraste de las campañas del año pasado, en las que sector conducido por Olmos impuso un relato vecinalista, mientras que el kirchnerismo, de la mano de Mariano Recalde, apeló a una identificación abierta asumiendo una hoja de ruta que nacionalizó la pelea de octubre.
El otro movimiento, más reciente, fue la prórroga de mandatos y la postergación de las elecciones internas del PJ local, el recurso acordado para enfriar la posibilidad cierta de una pelea interna entre esas corrientes, que en todo caso, se definirá en el rumbo que tome la comisión que creó el Congreso metropolitano para reformar la carta orgánica partidaria.
En ese marco, la activación del CESBA como espacio de convergencia de una corriente amplia del peronismo aparece como una de las primeras gestualidades en ese sentido. La asamblea funcionó así como punto de partida y como ensayo de articulación entre dirigencia política, eclesial y sindical, pero también en una muestra de músculo político de un sector clave del peronismo porteño.
El acuerdo Olmos - Grabois
Un dato que no pasó desapercibido en la política local fue que durante la sesión del organismo se aprobó la designación de Eugenio Begue como vicepresidente primero del CESBA. Begue, no es un desconocido del mundo peronista, al contrario, es uno de los principales operadores de Juan Grabois que en las elecciones del año pasado articuló buena parte de la campaña de Itai Hagman.
Psicólogo de profesión y político adoptivo, cuenta con amplias relaciones en el mundo sindical y eclesial, por su paso por la Escuela de Liderazgos del Centro de Investigación y Acción Social, que conduce el jesuita Rodrigo Zarazaga.
El reelegido diputado nacional y presidente de Patria Grande en la Ciudad encabezó desde enero las negociaciones con el propio Olmos para el desembarco de Begue en el CESBA, bajo la premisa de que el partido de Grabois ya es una pata en sí misma de la mesa del peronismo porteño. Así, el olmismo agita la posibilidad de incorporar a ese sector, que viene tensionando los últimos cierres de listas con la amenaza de jugar por afuera, en la renovación del peronismo en un escenario postkirchnerista.
Junto con @cajanegraedit y @fundarpoliticas llevamos adelante una mesa-debate sobre los desafíos que la inteligencia artificial y la concentración tecnológica plantean para el desarrollo y la soberanía digital en nuestro país. pic.twitter.com/Y01BfuIc6Q
Un organismo que cambia de perfil y gana lectura electoral
El Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) es un organismo público no estatal previsto en la Constitución porteña de 1996 y reglamentado en 2009, concebido como un ámbito de articulación entre empresarios, sindicatos y organizaciones sociales.
En la práctica, desde su puesta en marcha estuvo bajo control del radicalismo, con bajo nivel de incidencia y más orientado a sostener estructuras políticas que a generar políticas públicas.
La elección del CESBA no es casual. Su bajo perfil lo convierte en un marco institucional apto para una foto política que excede su funcionamiento habitual. La llegada de Manuel Socías -dirigente de confianza de Matías Lammens, que se referencia en Olmos- habilita ese corrimiento: de un ámbito lateral a una plataforma de articulación.
En el peronismo porteño ya proyectan al organismo como un posible polo de confluencia, una suerte de “CFI local” sin gobernadores, pero con capacidad de reunir dirigencia política, sindical y económica. En ese esquema, la reactivación del CESBA se inscribe en un movimiento más amplio: el intento de reordenar al peronismo en la Ciudad apelando a los pocos espacios institucionales que controla para construir volumen político.