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Cambiemos no quiere abrir nuevos debates en su propio bloque ni en la oposición hasta que no se apruebe la ley de leyes. El proyecto obtuvo dictamen la semana pasada y reavivó la interna del aborto.
Por 13/09/2018 18:01

El debate en la Cámara de Diputados por la nueva ley de educación sexual quedará congelado al menos hasta que Cambiemos obtenga la aprobación del Presupuesto 2019, algo que podría suceder la primera semana de octubre. El oficialismo no quiere que la discusión que, como el aborto, cruza transversalmente a los bloques vuelva a generar internas tanto dentro de ese espacio como en las bancadas opositoras, cuyos votos necesita para sacar la ley de leyes.

A un mes de que el Senado rechazara la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), el debate por el proyecto de Educación Sexual Integral (ESI) reavivó la grieta entre el sector de quienes votaron a favor de la legalización y aquellos que lo hicieron en contra. La discusión provocó nuevamente malestar en el seno de Cambiemos, donde las heridas por el aborto todavía estaban abiertas, y quedó evidenciada en el cruce que protagonizaron la semana pasada en la Casa Rosada el jefe del bloque PRO en Diputados, Nicolás Massot, y la secretaria parlamentaria de la bancada, Silvia Lospennato.

 

 

La discusión entre Massot y Lospennato se produjo durante la reunión de la mesa parlamentaria del interbloque que mantuvieron, en Balcarce 50, los referentes de Cambiemos con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Lospennato, abanderada dentro del PRO del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, pidió avanzar con el debate por la ley de Educación Sexual Integral, pero chocó con la negativa de Massot, que reclamó la intervención de la Rosada. El jefe del bloque PRO, ferviente opositor a la legalización del aborto, considera que no es momento para que las bancadas se embarquen en discusiones que pueden generar divisiones internas mientras el oficialismo trabaja a destajo para lograr la aprobación del Presupuesto 2019.

Lospennato había consensuado el avance de la ley con el grupo transversal de diputados que trabajó en conjunto la ley de aborto.

Horas después del encuentro en la Rosada, el martes por la noche, diputados que votaron a favor y en contra de la interrupción voluntaria del embarazo –con algunos matices en sus posiciones– volvieron a enfrentarse durante la reunión conjunta de las comisiones de Educación y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara baja.

 

 

La reunión había sido convocada por el presidente de la comisión de Educación, José Luis Riccardo (UCR), con el objetivo de debatir el proyecto que impulsa la obligatoriedad curricular de la educación sexual integral en las instituciones públicas y privadas. Según los opositores al proyecto, el plenario iba a ser meramente informativo, ya que varios diputados, incluso aquellos que lo apoyaban, habían presentado algunas objeciones sobre el texto.

Pero el encuentro comenzó a levantar temperatura con la presencia en la sala de grupos opositores a la ley, identificados con los pañuelos celestes de quienes rechazaron el proyecto de aborto legal. Los gritos de los militantes antiabortistas –pertenecientes a grupos religiosos– irritaron a los diputados que defienden la ley, que comenzaron a hacer circular el dictamen para la firma.

Riccardo escuchó los reproches de sus compañeras de bancada, las diputadas Estela Regidor (UCR) y Gabriela Burgos (UCR). Más tarde, tuvo que responder ante las autoridades del bloque pero los defensores del proyecto ya habían sacado dictamen y la ley quedó en condiciones de ser tratada, donde puede ser aprobada por simple mayoría.

Pero el debate en el recinto deberá esperar. La Cámara no tiene previsto celebrar ninguna sesión antes de la que se convoque para aprobar el Presupuesto, algo que podría suceder la primera semana de octubre. Los defensores de la ley insistirán en llevarla al recinto antes de fin de año, algo que puede hacerse por acuerdo previo de todos o pedirse de manera sorpresiva en el recinto, como ocurrió con la ley de paridad de género. Nada de eso sucederá antes del debate por la ley que más le importa a la Casa Rosada.

La discusión del Presupuesto congela la nueva ley de educación sexual

Cambiemos no quiere abrir nuevos debates en su propio bloque ni en la oposición hasta que no se apruebe la ley de leyes. El proyecto obtuvo dictamen la semana pasada y reavivó la interna del aborto.

El debate en la Cámara de Diputados por la nueva ley de educación sexual quedará congelado al menos hasta que Cambiemos obtenga la aprobación del Presupuesto 2019, algo que podría suceder la primera semana de octubre. El oficialismo no quiere que la discusión que, como el aborto, cruza transversalmente a los bloques vuelva a generar internas tanto dentro de ese espacio como en las bancadas opositoras, cuyos votos necesita para sacar la ley de leyes.

A un mes de que el Senado rechazara la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), el debate por el proyecto de Educación Sexual Integral (ESI) reavivó la grieta entre el sector de quienes votaron a favor de la legalización y aquellos que lo hicieron en contra. La discusión provocó nuevamente malestar en el seno de Cambiemos, donde las heridas por el aborto todavía estaban abiertas, y quedó evidenciada en el cruce que protagonizaron la semana pasada en la Casa Rosada el jefe del bloque PRO en Diputados, Nicolás Massot, y la secretaria parlamentaria de la bancada, Silvia Lospennato.

 

 

La discusión entre Massot y Lospennato se produjo durante la reunión de la mesa parlamentaria del interbloque que mantuvieron, en Balcarce 50, los referentes de Cambiemos con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Lospennato, abanderada dentro del PRO del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, pidió avanzar con el debate por la ley de Educación Sexual Integral, pero chocó con la negativa de Massot, que reclamó la intervención de la Rosada. El jefe del bloque PRO, ferviente opositor a la legalización del aborto, considera que no es momento para que las bancadas se embarquen en discusiones que pueden generar divisiones internas mientras el oficialismo trabaja a destajo para lograr la aprobación del Presupuesto 2019.

Lospennato había consensuado el avance de la ley con el grupo transversal de diputados que trabajó en conjunto la ley de aborto.

Horas después del encuentro en la Rosada, el martes por la noche, diputados que votaron a favor y en contra de la interrupción voluntaria del embarazo –con algunos matices en sus posiciones– volvieron a enfrentarse durante la reunión conjunta de las comisiones de Educación y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara baja.

 

 

La reunión había sido convocada por el presidente de la comisión de Educación, José Luis Riccardo (UCR), con el objetivo de debatir el proyecto que impulsa la obligatoriedad curricular de la educación sexual integral en las instituciones públicas y privadas. Según los opositores al proyecto, el plenario iba a ser meramente informativo, ya que varios diputados, incluso aquellos que lo apoyaban, habían presentado algunas objeciones sobre el texto.

Pero el encuentro comenzó a levantar temperatura con la presencia en la sala de grupos opositores a la ley, identificados con los pañuelos celestes de quienes rechazaron el proyecto de aborto legal. Los gritos de los militantes antiabortistas –pertenecientes a grupos religiosos– irritaron a los diputados que defienden la ley, que comenzaron a hacer circular el dictamen para la firma.

Riccardo escuchó los reproches de sus compañeras de bancada, las diputadas Estela Regidor (UCR) y Gabriela Burgos (UCR). Más tarde, tuvo que responder ante las autoridades del bloque pero los defensores del proyecto ya habían sacado dictamen y la ley quedó en condiciones de ser tratada, donde puede ser aprobada por simple mayoría.

Pero el debate en el recinto deberá esperar. La Cámara no tiene previsto celebrar ninguna sesión antes de la que se convoque para aprobar el Presupuesto, algo que podría suceder la primera semana de octubre. Los defensores de la ley insistirán en llevarla al recinto antes de fin de año, algo que puede hacerse por acuerdo previo de todos o pedirse de manera sorpresiva en el recinto, como ocurrió con la ley de paridad de género. Nada de eso sucederá antes del debate por la ley que más le importa a la Casa Rosada.