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El mapa 2018 del desempleo en la provincia de Buenos Aires

Las políticas económicas del Gobierno golpean y destruyen el eslabón más vulnerable del sistema productivo del país: las fuentes de trabajo. La situación en los distritos bonaerenses.
Por 03/06/2018 10:40

El impacto de las medidas económicas de la administración de Mauricio Macri comenzó a calar en la provincia de Buenos Aires mucho antes de que el Gobierno acudiera al rescate del Fondo Monetario Internacional. El ajuste del gasto público y el endurecimiento de la política monetaria, sumados al tarifazo, la inflación y la aplicación de un modelo productivo basado en la apertura comercial, aparecen como las causas de fondo de una cadena de despidos que ha repercutido, en el último tiempo, en industrias y comercios en muchos distritos del ámbito gobernado por María Eugenia Vidal.

“Cada vez que nos levantamos hay nuevos despidos”, se lamenta un sindicalista del interior, haciendo una lectura rápida del panorama productivo del territorio bonaerense. Su síntesis  dibuja un escenario atravesado por una crisis económica que día a día se materializa en persianas bajas, cortes de ruta, reclamos en la calle y acuerdos judiciales.

El panorama desalentador no solo es profundo sino también diversificado. A la crisis del empleo que atraviesa al sector público, que pronto será víctima de las recetas firmadas del FMI, se suman las cesantías en el sector privado, imposibilitado de contener las necesidades laborales de los trabajadores, ante la caída del consumo interno.

 

 

El ajuste en el Estado ha provocado bajas en distintas áreas ministeriales. Los últimos y más resonantes casos se dieron en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), organismos nacionales con un importante plantel bonaerense. La crisis también impactó en el sector atómico con el freno decidido por el Gobierno nacional a la construcción de centrales, algo que repercutió en la economía regional del polo industrial Zárate, Campana y Baradero.

También hubo numerosos despidos en Ferrobaires. El traspaso a la órbita nacional de los servicios de trenes que estaban bajo jurisdicción bonaerense contempló “la cesión de 1.044 agentes”, alrededor del 40% del total del personal, dejando a alrededor de 1.500 obreros sin trabajo en distintos puntos de la provincia.

El impacto de la crisis se ha sentido fuertemente en la pequeña y mediana empresa. Daniel Moreira, presidente de la Asociación Pyme, señaló a Letra P que “en los dos últimos años se cerraron alrededor de 7.500 pymes en todo el país”. Este golpe, dijo, “hay que multiplicarlo por quince, que es el número de empleados promedio que tiene cada empresa, y luego por cuatro, la cantidad de integrantes de cada familia”.

En el interior bonaerense los despidos golpean en fábricas y comercios. En muchos, los conflictos laborales hacen mella en la economía regional, teniendo en cuenta que una eventual paralización de alguna industria congela el movimiento de toda la estructura productiva de la zona. 

Entre los casos más relevantes y conocidos aparece Cresta Roja, símbolo de un conflicto laboral que dista mucho de resolverse. El último capítulo se registró hace una semanas cuando Gendarmería Nacional e Infantería bonaerense desalojaron violentamente el bloqueo de los operarios en la planta de Ezeiza en rechazo al programa de reestructuración de la avícola que había presentado la nueva patronal, Wade S.A –vinculada a Granja Tres Arroyos-, que, según denuncian los trabajadores, llevaría adelante despidos y suspensiones que afectarían al menos a 800 personas.  .

Atendiendo al creciente conflicto en el mercado laboral, Letra P hizo un relevamiento sobre el panorama de despidos en la provincia de Buenos Aires. Si bien se mencionan un puñado de distritos, hay que tener en cuenta cómo irradian esas situaciones en  la economía de todo el territorio bonaerense. 

 

 

 

CHASCOMÚS: 40 MIL HABITANTES. En los últimos días de mayo, 80 de los 162 trabajadores de la metalúrgica Emepa fueron notificados que quedaban desvinculados de la empresa que se dedica a la reparación y mantenimiento de material ferroviario. La decisión “se congeló por quince días por la conciliación obligatoria”, precisó a Letra P la concejal de Unidad Ciudadana, Ana Francese, quien agregó que otros 20 puestos están en riesgo.

Además, indicó que estos despidos se suman a los 150 en la textil Texes, que “cerró por el aumento tarifario y dejó 150 trabajadores en la calle”.

Una situación similar ya se vivió en la planta de nanotecnología de Sudamérica, Unitec Blue, propiedad de Eduardo Eurnekián, presidente de la Corporación América, quien la había fundado hace cinco años. El lugar, dedicado a la producción de tarjetas SIM, tarjetas de crédito, tarjetas contactless y toda clase de productos que requerían micro y nanochips, fue visitado en noviembre del 2016 por la gobernadora Vidal. “Hubo un error de cálculo”, se excusó el concejal de Cambiemos Ramiro Ferrante, ante los despidos, teniendo en cuenta que en estos años la planta pasó de 220 trabajadores a 50.

“El cambio en las reglas del comercio exterior en la política económica impacta y trae consecuencias letales para nuestros pueblos”, señaló la concejal.

 

 

También se registraron 20 cesantías entres la metalúrgicas Fadecya y LeadCam, y en la envasadora Villa del Sur, la única planta que el grupo Danone tiene en la provincia, los trabajadores también están en alerta ante la intimación a que se tomen vacaciones anticipadas por la caída de ventas.

 

FLORENTINO AMEGHINO: 9 MIL HABITANTES. A fines del mes de abril, 40 trabajadores del peaje del kilómetro 301 de la ruta nacional 188 fueron despedidos, luego de que el último proyecto de obras anunciado por el titular de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, determinara el retiro de 50 cabinas de peaje a lo largo de distintos corredores nacionales.

 

 

LAS FLORES: 27 MIL HABITANTES. Dos industrias eran parte de la economía del distrito de Las Flores: GGM - que fabricaba zapatillas de las marcas Pony, Signia y Asics-, y Coopershoes -que produce para Convers, Grimoldi y DC-. La primera, tras acordar con el Gobierno bonaerense una poda de los salarios para evitar los despidos, finalmente cerró sus puertas y dejó en la calle a 330 trabajadores. La otra transita periodos donde hay suspensiones rotativas y reducciones de horarios para evitar la misma salida.

“Esos trabajadores no fueron absorbidos en otros puestos laborales. Se crearon cooperativas, pero no tienen la misma estabilidad laboral que tenían en la fábrica antes del conflicto”, le comentó a este portal el concejal de Unidad Ciudadana Federico Bugatti.

 

PEHUAJÓ: 40 MIL HABITANTES. Luego de varios meses sin cobrar el sueldo sin mediar explicaciones, 130 operarios quedaron sin trabajo tras el cierre del frigorífico Pehuajó. “Están a la espera de una posible venta. El municipio los asiste, mientras ellos están buscando otra salida laboral”, le explicó a Letra P la concejala de Unidad Ciudadana Amanda Molejón.

El cierre de diez sucursales de Musimundo también impactó en Pehuajó. Cabe recordar que la decisión de la cadena de electrodomésticos se sintió en los partidos bonaerenses de Mercedes, Saladillo, Bragado, Chivilcoy y Trenque Lauquen. En este distrito hubo diez despidos.

 

 

“También está la situación en educación”, agregó la representante peronista, que recordó el caso del personal afectado por la fusión de cursos, el cierre de bachilleratos y el traslado de la jefatura regional de Educación de Pehuajó a 9 de Julio. 

 

ROQUE PÉREZ: 12 MIL HABITANTES. “Lo que logramos son dos curitas para una operación de corazón”, sintetizó en diálogo con este portal Franco Díaz, delegado gremial de la planta avícola Criave ubicada en el distrito de Roque Pérez, en referencia al acuerdo que alcanzaron tras el reclamo de salarios adeudados. Ahora, lejos del convenio colectivo, cobrarán por cada cajón faenado. “Aceptamos esta propuesta para tener un plato de comida, porque no hay otra propuesta más que estar sin trabajo”, agregó.

Desde hace varios meses los 460 trabajadores de la fábrica más importante del distrito reciben el pago de los sueldos en cuotas y en la última semana las cancelaciones fueron interrumpidas. La situación terminó en el Ministro de Trabajo, donde los operarios iban a hacer una declaración de oficio y la cartera determinó la conciliación obligatoria. Sin los dueños haciéndose cargo de la situación, la planta está siendo usada por otras firmas para faenar los pollos.

La paralización de la planta afecta a la economía del distrito, ya que la falta de actividad repercute en el molino, en los criaderos y en el sector comercial.

 

CORONEL SUÁREZ: 40 MIL HABITANTES. “En 2015, la fábrica tenía 2.800 operarios y hoy tiene 700”, indicó a Letra P el ex intendente de Coronel Suárez, Ricardo Moccero, en referencia a la multinacional Dass, que en noviembre de aquel año compró las fábricas que había construido la desaparecida Gatic, con el objetivo de llevar adelante un plan de trabajo para licenciatarios de marcas de calzado nacional e internacional.

Sin embargo, en 2016 la firma comenzó a sentir los efectos de la retracción del consumo y la importación de calzados terminados. A mediados de 2017, Dass anunció un plan de suspensiones escalonadas que se extiende hasta la actualidad.

Según precisiones del ahora concejal, la fábrica dejó de lado la producción de calzado y solo se encarga de su armado, razón que derivó en la reducción del plantel de trabajadores vía despidos y retiros voluntarios. En ese marco, se estima que al menos 200 operarios más serán cesanteados  en los próximos meses. 

 

 

CHIVILCOY: 55 MIL HABITANTES. En su momento de mayor producción, la fábrica de calzados Paquetá dedicada a la producción de la marca Adidas, llegó a tener 1.200 operarios. “En 2016 había alrededor de 950 trabajadores y ahora la proyección es que la empresa se quede con 350 antes de diciembre”, detalló a este portal el concejal de Unidad Ciudadana Fernando Poggio. Sostuvo que hace unas semanas se inició un plan de retiros voluntarios que terminó con 30 trabajadores fuera de la fábrica, mientras se prevé que otro tanto se vaya antes de julio.

Poggio señaló que, ante la grave situación, su bancada presentó un proyecto para declarar el distrito en emergencia laboral, teniendo en cuenta que a estos despidos se suman los trabajadores que quedaron sin empleo ante el cierre de la sucursal local de Musimundo y la baja de persianas de muchos comercios.

 

JUNÍN: 90 MIL HABITANTES. “En Junín, la situación es muy delicada en el comercio y en las pymes. Muchos han cerrado o reducido su plantel de personal. También en el sector público, dado que muchos de los puestos de trabajo se han perdido por achicamiento de la planta de personal en forma indiscriminada”, le explicó a Letra P el concejal del Frente Renovador Patricio Fay, quien agregó que “actualmente conviven varios conflictos por suspensiones, despidos y/o reducción de jornada o salario”.

En esa línea, precisó que en el Frigorífico Belton ya se registraron 86 despidos; en Medilogos S.A. hay atraso salarial, pagos fraccionados y amenazas de despidos; en la cooperativa del programa “Haciendo Futuro” (ex Argentina Trabaja), son 450 personas a los que ya no se le asignan tareas laborales; y una situación similar sucede en Trabajo Talleres Junín, COOTTAJ, donde a los 50 obreros de esta cooperativa ferroviaria se les dificulta “la tarea debido a los incrementos en las tarifas y en los insumos, además del poco trabajo”.

 

 

En tanto, en Italnort S.A., ex Antonello, están en cesación de pagos. A sus 50 trabajadores no se le abonan los salarios en tiempo y forma.

En SoEnergy, que provee servicios de energía, se registraron ocho despidos en Junín y 45 en otros lugares del país. La misma situación se vivió tras el cierre de la sucursal local del Banco HSBC, que provocó la cesantía de ocho empleados. También en la sede distrital de la multinacional cerealera Cargill se registraron cinco despidos.

La crisis laboral también impactó en la señal televisiva local. El Canal 10 despidió a tres trabajadores y no renovó los contratos temporarios. Además, aplicó una reducción de horas y contenidos de transmisión.

En el área comercial, la Fundación Ciudad Abierta hizo una actualización de un relevamiento efectuado a principios de año y advirtió una creciente desmejora. De un total de 586 comercios céntricos, 62 locales comerciales están con sus persianas bajas.

El febrero, el director de ANSES Junín, Walter Petrecca, hermano del intendente Pablo Petrecca -Cambiemos- sostuvo que mensualmente un promedio de veinticinco empleados en blanco perdían su trabajo e iban a tramitar el seguro de desempleo.

 

BARADERO: 28 MIL HABITANTES.  “Las condiciones generales son negativas”, sintetizó, consultado por este sitio, el concejal Guillermo Olivieri, antes de hacer un repaso de la situación laboral en Baradero.

La preocupación por los despidos comenzó en febrero del año pasado, cuando la química Atanor cerró dos de las cuatro plantas instaladas en la provincia de Buenos Aires: la de Munro, que dejó 80 operarios en la calle, y la de Baradero, que despidió a 70 trabajadores.

El mismo desenlace tuvo un mes después la aceitera Germaíz, cuando la Justicia decretó la quiebra de la empresa tras meses de paralización. La medida dejó a 45 personas sin trabajo.  Los recortes también impactaron en la curtiembre Dontos.

 

 

Los despidos también alcanzaron a la multinacional Ingredion. Entre retiros voluntarios y cesantías “por goteo”, alrededor de 30 operarios dejaron sus puestos laborales. Para evitar el cierre de la planta, se modificó el convenio colectivo, provocando una pérdida importante de salarios. Las últimas bajas se registraron hace unas semanas. A 15 administrativos se les ofreció sumarse a las oficinas que la empresa tiene México o quedarse sin su fuente de ingreso.

La crisis del empleo también impactó en la alimenticia BRF/Quickfood. Durante el procedimiento preventivo de crisis, en la planta de Baradero se amenazó con eliminar una línea de producción, lo que terminaría con 180, de un total de 415 operarios, en la calle. La medida se congeló al modificar el convenio, que incluyó baja de categorías, eliminación de beneficios y reducción horaria, lo que significó una importante poda en los salarios. En esta fábrica, son alrededor de 20 los trabajadores que fueron despedidos en el último tiempo.

El último dato llega de la mano de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). Según la seccional local, alrededor de 280 obreros quedaron sin trabajo tras la conclusión de las obras de rieles del corredor Retiro-Córdoba y tras el anuncio del Gobierno de suspender la ejecución de Atucha III.

 

ZARATE Y CAMPANA: 98 MIl Y 94 MIL HABITANTES, RESPECTIVAMENTE. En su plan de bajar el déficit fiscal, el Gobierno nacional suspendió la construcción de la cuarta y de la quinta centrales nucleares para evitar un endeudamiento de 12.500 millones de dólares con China. Las obras de la cuarta, Atucha III, -a instalarse en Lima, partido de Zárate-, se consideraban de inicio inminente e iban a generar más de mil puestos de trabajo.

 

 

“Esta decisión provoca la pérdida de aproximadamente 1.500 puestos de trabajo entre las cinco empresas estatales dependientes del Ministerio de Energía, y en el sector privado alcanza a unos 500 puestos de trabajo”, señaló en conferencia de prensa Daniel Pérez, secretario general de la seccional ATE Zárate.

“En los últimos dos años, se han perdido cinco mil puestos de trabajo. Si bien hubo una recuperación, no fue con el mismo impacto”, señaló a Letra P el concejal del Frente Renovador de Campana Marco Colella al hacer una análisis de la situación laboral de la región, en la que incluyó el momento de los sectores atómico, de la construcción y de la industria química, como Corboclor que cerró y dejó sin fuente de ingresos a 128 trabajadores. “Antes esta zona era una burbuja, porque se mantenía estable. Ahora está siendo golpeada fuertemente”, agregó. 

En esa línea, detalló que en la empresa “Tenaris no se renovaron contratos y se forzaron retiros voluntarios”. Además, citó la crisis entre los trabajadores de la UOCRA “ante la paralización de la obras de Atucha III por decisión del Gobierno nacional”.   

Esta situación se suma a lo que sucede en Papelera del Plata, cuyos trabajadores se encuentran en estado de asamblea permanente ante el despido de 133 operarios, y al cierre de la compañía alemana de productos químicos Lanxess, que le bajó la persiana a su planta a fines de diciembre, dejando sin trabajo a 170 personas.

 

SAN NICOLÁS: 133 MIL HABITANTES. A mediados de mayo, a 130 trabajadores de la fábrica de motocicletas Motomel se les notificó que sus contratos no serían renovados. Según precisa el portal local Vía San Nicolás, en la empresa hay cerca de 580 operarios, de los cuales el 50% son de la localidad de La Emilia y el porcentaje restante, mayoritariamente de San Nicolás.

En este momento, el conflicto está en negociaciones entre el cuerpo de trabajadores, la empresa y el Ministerio de Trabajo.

 

 

CARMEN DE ARECO: 13 MIL HABITANTES.  El cierre del frigorífico Del Carmen dejó a 30 trabajadores en la calle. Por estas horas, a pocos días de haber sido notificados de la decisión, los operarios buscan, con respaldo de la dirigencia política, una solución al conflicto.

En la última semana, un grupo de legisladores, concejales y el intendente Marcelo Skansi se reunieron con el cuerpo de trabajadores y se comprometieron a iniciar negaciones con el responsable de la empresa, Cristian Edgardo Aldazabal.

 

 

CHACABUCO: 55 MIL HABITANTES.  Argumentando pérdida de competitividad y caída en las ventas, hace unos meses la multinacional Ingredion amenazó con cerrar la planta de Chacabuco. Tras negociaciones, 100 empleados fueron despedidos. En aquel momento, el intendente radical Víctor Aiola aseguró que la planta daba 400 empleos directos y 1.200 indirectos, y resaltó su influencia en la economía del distrito.

Las cesantías también se registraron en la Torres Americanas, donde 14 personas primero fueron suspendidas y luego despedidas, detalló el portal Chacabuco en Red.

 

 

Además, en los últimos días, tres empresas notificaron a sus empleados que prescindirán de sus servicios por cierre y la molinera Cuesta Colorada dejó sin trabajo a sus seis empleados. “Cada vez que nos levantamos hay nuevos despidos” se lamentó ante este portal Sergio Palmieri, secretario general de la Unión Obrera Molinera (UOMA), que añadió que están “tratando de consensuar” con la cartera laboral la aplicación del “artículo 245 en vez del 247” de la ley de Contrato de Trabajo, para evitar que las indemnizaciones se reduzcan al 50% .

A estos recortes se suman la cesantía de otros seis empleados de la estación de servicio Petro Nort, diez obreros que trabajaban en la ampliación de la ruta nacional 7 y, también, 18 operarios de la fábrica de galletitas Maiten, que notificó su cierre por la caída de convenios con la empresa Don Satur.

 

PILAR: 299 MIL HABITANTES.  La planta de la fábrica alimenticia Riera, despidió a 17 de sus empleados "de manera sorpresiva y sin previo aviso", según denunciaron desde el Sindicato de la Alimentación.  Al tomar intervención, la delegación local del Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto entre la empresa y los trabajadores, por lo que durante 15 días hábiles los empleados deberán volver a sus puestos de trabajo, hasta que se resuelva la situación de fondo, según da cuenta el sitio Pilar de Todos.

 

MORÓN: 321 MIL HABITANTES. En abril pasado Mabe, la empresa de origen mexicano que fabrica productos de línea blanca, anunció el cierre de su planta de Haedo, dejando un tendal de 120 trabajadores en la calle.

En 2016, cuando el Gobierno flexibilizó el comercio exterior, el titular de Mabe Argentina, Abel Burgos, había alertado sobre la “pérdida de competitividad de las fábricas por la inflación y el mayor ingreso de productos importados”. En ese momento, Burgos reconocía que el “cambio brusco de la devaluación afectó al mercado”.

En enero pasado, en simultáneo a la reducción de personal firmada por el intendente Ramiro Tagliaferro en el municipio, se produjeron 20 despidos en la empresa Envases del Plata de El Palomar.

 

AZUL: 56 MIL HABITANTES.  En enero el interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva, definió el cierre de la planta de Azul dejando a 230 trabajadores de esa regional en la calle. Tras el pedido de intervención al gobierno provincial, la administración de María Eugenia Vidal anunció que se extenderían subsidios a los despedidos. Sin embargo, los trabajadores denuncian que no se trata de un beneficio extendido para ayudar en la situación, sino un anticipo ante futuros reclamos de los trabajadores. 

 

 

“El Gobierno provincial, después de no haber intervenido en el conflicto, anunció con bombos y platillos la entrega de un subsidio para los despedidos con una cláusula en la que intentaron dejar explícito que los trabajadores no podían accionar contra el Estado”, señaló la dirigente de ATE-CTA Vanina Zurita. “Nos opusimos y sacaron esa cláusula, pero pusieron que el importe que entregaban podía ser tomado como una compensación o adelanto en el marco de algún reclamo que, eventualmente, hiciera el trabajador”, agregó la gremialista, que completó: “Este Gobierno es muy perverso, porque quiere aparecer como benefactor y es lo contrario”.

El cierre de Fanazul se suma a la crisis en Cerámica San Lorenzo, Molino San Martín, Molino Nuevo, el cierre de la Corrugadora y de comercios minoristas, la situación de los pequeños emprendimientos y las cooperativas de Azul, en donde se han registrados despidos y salida de trabajadores vía la figura de retiros voluntarios.

 

MAR DEL PLATA: 860 MIL HABITANTES.  “Son varios los sectores complicados por la recesión. No hay sectores libres de conflicto”, señaló a Letra P Adriana Donzelli, secretaria adjunta de la CGT marplatense. En esa línea detalló que “el comercio, la industria textil y los gastronómicos son los más afectados”.

Donzelli aseguró que en el último tiempo “creció el trabajo no registrado”. “La desocupación empuja la precarización laboral”, sostuvo y agregó que “además, hay una proliferación de despidos injustificados”.

“La gente, con tal que no la despidan, resigna salarios y condiciones laborales. Los despidos son para disciplinar, para desalentar la protesta”, señaló.

La última semana de mayo la firma deportiva Rossi & Rossi despidió a 8 a trabajadores. "Desde la empresa justificaron la medida por una caída en ventas, pero nunca antes habían declarado estado de crisis", denunció al portal 0223 el secretario gremial del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata, Rubén Darío Zunda.

En los últimos meses se registraron 2 despidos en la fábrica de alfajores Havanna y en el Canal 10. Además, hay un conflicto con los trabajadores de la tradicional confitería Boston, que no están cobrando sus salarios, y con la cooperativa Nueva Esperanza. También se han denunciado suspensiones y sanciones en la fábrica Textilana.

 

MERCEDES.: 63 MIL HABITANTES. En la primera semana de mayo se confirmó el cierre de la empresa textil Karavell, que deja a 65 familias sin empleo. Esta fábrica se dedica a la producción de alfombras, un rubro especialmente afectado por el ingreso de importaciones provenientes de China, que se suma a la retracción del mercado interno que afecta a toda la industria nacional.

Fuentes sindicales mencionaron que la patronal presentó un recurso preventivo de crisis a partir del cual pretenderá pagar el 50 por ciento de la indemnización que les corresponde a los trabajadores. Además de los afectados directos, la noticia del cierre de la empresa impacta sobre la actividad económica de Mercedes.

 

 

OLAVARRÍA: 111 MIL HABITANTES.  Después de 170 días de conflicto, 28 de los 40 trabajadores de la empresa dedicada a la fabricación de cilindros de GNC, Cidegas, volvieron a trabajar a la planta en marzo pasado, luego de que un agente local se hicera cargo de la empresa.

La crisis laboral no pudo ser resuelta en el caso de la calera Cefas, planta establecida en la localidad de Sierras Bayas, que cerró sus puertas dejando a 56 trabajadores en la calle.

El mapa 2018 del desempleo en la provincia de Buenos Aires

Las políticas económicas del Gobierno golpean y destruyen el eslabón más vulnerable del sistema productivo del país: las fuentes de trabajo. La situación en los distritos bonaerenses. 

El impacto de las medidas económicas de la administración de Mauricio Macri comenzó a calar en la provincia de Buenos Aires mucho antes de que el Gobierno acudiera al rescate del Fondo Monetario Internacional. El ajuste del gasto público y el endurecimiento de la política monetaria, sumados al tarifazo, la inflación y la aplicación de un modelo productivo basado en la apertura comercial, aparecen como las causas de fondo de una cadena de despidos que ha repercutido, en el último tiempo, en industrias y comercios en muchos distritos del ámbito gobernado por María Eugenia Vidal.

“Cada vez que nos levantamos hay nuevos despidos”, se lamenta un sindicalista del interior, haciendo una lectura rápida del panorama productivo del territorio bonaerense. Su síntesis  dibuja un escenario atravesado por una crisis económica que día a día se materializa en persianas bajas, cortes de ruta, reclamos en la calle y acuerdos judiciales.

El panorama desalentador no solo es profundo sino también diversificado. A la crisis del empleo que atraviesa al sector público, que pronto será víctima de las recetas firmadas del FMI, se suman las cesantías en el sector privado, imposibilitado de contener las necesidades laborales de los trabajadores, ante la caída del consumo interno.

 

 

El ajuste en el Estado ha provocado bajas en distintas áreas ministeriales. Los últimos y más resonantes casos se dieron en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), organismos nacionales con un importante plantel bonaerense. La crisis también impactó en el sector atómico con el freno decidido por el Gobierno nacional a la construcción de centrales, algo que repercutió en la economía regional del polo industrial Zárate, Campana y Baradero.

También hubo numerosos despidos en Ferrobaires. El traspaso a la órbita nacional de los servicios de trenes que estaban bajo jurisdicción bonaerense contempló “la cesión de 1.044 agentes”, alrededor del 40% del total del personal, dejando a alrededor de 1.500 obreros sin trabajo en distintos puntos de la provincia.

El impacto de la crisis se ha sentido fuertemente en la pequeña y mediana empresa. Daniel Moreira, presidente de la Asociación Pyme, señaló a Letra P que “en los dos últimos años se cerraron alrededor de 7.500 pymes en todo el país”. Este golpe, dijo, “hay que multiplicarlo por quince, que es el número de empleados promedio que tiene cada empresa, y luego por cuatro, la cantidad de integrantes de cada familia”.

En el interior bonaerense los despidos golpean en fábricas y comercios. En muchos, los conflictos laborales hacen mella en la economía regional, teniendo en cuenta que una eventual paralización de alguna industria congela el movimiento de toda la estructura productiva de la zona. 

Entre los casos más relevantes y conocidos aparece Cresta Roja, símbolo de un conflicto laboral que dista mucho de resolverse. El último capítulo se registró hace una semanas cuando Gendarmería Nacional e Infantería bonaerense desalojaron violentamente el bloqueo de los operarios en la planta de Ezeiza en rechazo al programa de reestructuración de la avícola que había presentado la nueva patronal, Wade S.A –vinculada a Granja Tres Arroyos-, que, según denuncian los trabajadores, llevaría adelante despidos y suspensiones que afectarían al menos a 800 personas.  .

Atendiendo al creciente conflicto en el mercado laboral, Letra P hizo un relevamiento sobre el panorama de despidos en la provincia de Buenos Aires. Si bien se mencionan un puñado de distritos, hay que tener en cuenta cómo irradian esas situaciones en  la economía de todo el territorio bonaerense. 

 

 

 

CHASCOMÚS: 40 MIL HABITANTES. En los últimos días de mayo, 80 de los 162 trabajadores de la metalúrgica Emepa fueron notificados que quedaban desvinculados de la empresa que se dedica a la reparación y mantenimiento de material ferroviario. La decisión “se congeló por quince días por la conciliación obligatoria”, precisó a Letra P la concejal de Unidad Ciudadana, Ana Francese, quien agregó que otros 20 puestos están en riesgo.

Además, indicó que estos despidos se suman a los 150 en la textil Texes, que “cerró por el aumento tarifario y dejó 150 trabajadores en la calle”.

Una situación similar ya se vivió en la planta de nanotecnología de Sudamérica, Unitec Blue, propiedad de Eduardo Eurnekián, presidente de la Corporación América, quien la había fundado hace cinco años. El lugar, dedicado a la producción de tarjetas SIM, tarjetas de crédito, tarjetas contactless y toda clase de productos que requerían micro y nanochips, fue visitado en noviembre del 2016 por la gobernadora Vidal. “Hubo un error de cálculo”, se excusó el concejal de Cambiemos Ramiro Ferrante, ante los despidos, teniendo en cuenta que en estos años la planta pasó de 220 trabajadores a 50.

“El cambio en las reglas del comercio exterior en la política económica impacta y trae consecuencias letales para nuestros pueblos”, señaló la concejal.

 

 

También se registraron 20 cesantías entres la metalúrgicas Fadecya y LeadCam, y en la envasadora Villa del Sur, la única planta que el grupo Danone tiene en la provincia, los trabajadores también están en alerta ante la intimación a que se tomen vacaciones anticipadas por la caída de ventas.

 

FLORENTINO AMEGHINO: 9 MIL HABITANTES. A fines del mes de abril, 40 trabajadores del peaje del kilómetro 301 de la ruta nacional 188 fueron despedidos, luego de que el último proyecto de obras anunciado por el titular de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, determinara el retiro de 50 cabinas de peaje a lo largo de distintos corredores nacionales.

 

 

LAS FLORES: 27 MIL HABITANTES. Dos industrias eran parte de la economía del distrito de Las Flores: GGM - que fabricaba zapatillas de las marcas Pony, Signia y Asics-, y Coopershoes -que produce para Convers, Grimoldi y DC-. La primera, tras acordar con el Gobierno bonaerense una poda de los salarios para evitar los despidos, finalmente cerró sus puertas y dejó en la calle a 330 trabajadores. La otra transita periodos donde hay suspensiones rotativas y reducciones de horarios para evitar la misma salida.

“Esos trabajadores no fueron absorbidos en otros puestos laborales. Se crearon cooperativas, pero no tienen la misma estabilidad laboral que tenían en la fábrica antes del conflicto”, le comentó a este portal el concejal de Unidad Ciudadana Federico Bugatti.

 

PEHUAJÓ: 40 MIL HABITANTES. Luego de varios meses sin cobrar el sueldo sin mediar explicaciones, 130 operarios quedaron sin trabajo tras el cierre del frigorífico Pehuajó. “Están a la espera de una posible venta. El municipio los asiste, mientras ellos están buscando otra salida laboral”, le explicó a Letra P la concejala de Unidad Ciudadana Amanda Molejón.

El cierre de diez sucursales de Musimundo también impactó en Pehuajó. Cabe recordar que la decisión de la cadena de electrodomésticos se sintió en los partidos bonaerenses de Mercedes, Saladillo, Bragado, Chivilcoy y Trenque Lauquen. En este distrito hubo diez despidos.

 

 

“También está la situación en educación”, agregó la representante peronista, que recordó el caso del personal afectado por la fusión de cursos, el cierre de bachilleratos y el traslado de la jefatura regional de Educación de Pehuajó a 9 de Julio. 

 

ROQUE PÉREZ: 12 MIL HABITANTES. “Lo que logramos son dos curitas para una operación de corazón”, sintetizó en diálogo con este portal Franco Díaz, delegado gremial de la planta avícola Criave ubicada en el distrito de Roque Pérez, en referencia al acuerdo que alcanzaron tras el reclamo de salarios adeudados. Ahora, lejos del convenio colectivo, cobrarán por cada cajón faenado. “Aceptamos esta propuesta para tener un plato de comida, porque no hay otra propuesta más que estar sin trabajo”, agregó.

Desde hace varios meses los 460 trabajadores de la fábrica más importante del distrito reciben el pago de los sueldos en cuotas y en la última semana las cancelaciones fueron interrumpidas. La situación terminó en el Ministro de Trabajo, donde los operarios iban a hacer una declaración de oficio y la cartera determinó la conciliación obligatoria. Sin los dueños haciéndose cargo de la situación, la planta está siendo usada por otras firmas para faenar los pollos.

La paralización de la planta afecta a la economía del distrito, ya que la falta de actividad repercute en el molino, en los criaderos y en el sector comercial.

 

CORONEL SUÁREZ: 40 MIL HABITANTES. “En 2015, la fábrica tenía 2.800 operarios y hoy tiene 700”, indicó a Letra P el ex intendente de Coronel Suárez, Ricardo Moccero, en referencia a la multinacional Dass, que en noviembre de aquel año compró las fábricas que había construido la desaparecida Gatic, con el objetivo de llevar adelante un plan de trabajo para licenciatarios de marcas de calzado nacional e internacional.

Sin embargo, en 2016 la firma comenzó a sentir los efectos de la retracción del consumo y la importación de calzados terminados. A mediados de 2017, Dass anunció un plan de suspensiones escalonadas que se extiende hasta la actualidad.

Según precisiones del ahora concejal, la fábrica dejó de lado la producción de calzado y solo se encarga de su armado, razón que derivó en la reducción del plantel de trabajadores vía despidos y retiros voluntarios. En ese marco, se estima que al menos 200 operarios más serán cesanteados  en los próximos meses. 

 

 

CHIVILCOY: 55 MIL HABITANTES. En su momento de mayor producción, la fábrica de calzados Paquetá dedicada a la producción de la marca Adidas, llegó a tener 1.200 operarios. “En 2016 había alrededor de 950 trabajadores y ahora la proyección es que la empresa se quede con 350 antes de diciembre”, detalló a este portal el concejal de Unidad Ciudadana Fernando Poggio. Sostuvo que hace unas semanas se inició un plan de retiros voluntarios que terminó con 30 trabajadores fuera de la fábrica, mientras se prevé que otro tanto se vaya antes de julio.

Poggio señaló que, ante la grave situación, su bancada presentó un proyecto para declarar el distrito en emergencia laboral, teniendo en cuenta que a estos despidos se suman los trabajadores que quedaron sin empleo ante el cierre de la sucursal local de Musimundo y la baja de persianas de muchos comercios.

 

JUNÍN: 90 MIL HABITANTES. “En Junín, la situación es muy delicada en el comercio y en las pymes. Muchos han cerrado o reducido su plantel de personal. También en el sector público, dado que muchos de los puestos de trabajo se han perdido por achicamiento de la planta de personal en forma indiscriminada”, le explicó a Letra P el concejal del Frente Renovador Patricio Fay, quien agregó que “actualmente conviven varios conflictos por suspensiones, despidos y/o reducción de jornada o salario”.

En esa línea, precisó que en el Frigorífico Belton ya se registraron 86 despidos; en Medilogos S.A. hay atraso salarial, pagos fraccionados y amenazas de despidos; en la cooperativa del programa “Haciendo Futuro” (ex Argentina Trabaja), son 450 personas a los que ya no se le asignan tareas laborales; y una situación similar sucede en Trabajo Talleres Junín, COOTTAJ, donde a los 50 obreros de esta cooperativa ferroviaria se les dificulta “la tarea debido a los incrementos en las tarifas y en los insumos, además del poco trabajo”.

 

 

En tanto, en Italnort S.A., ex Antonello, están en cesación de pagos. A sus 50 trabajadores no se le abonan los salarios en tiempo y forma.

En SoEnergy, que provee servicios de energía, se registraron ocho despidos en Junín y 45 en otros lugares del país. La misma situación se vivió tras el cierre de la sucursal local del Banco HSBC, que provocó la cesantía de ocho empleados. También en la sede distrital de la multinacional cerealera Cargill se registraron cinco despidos.

La crisis laboral también impactó en la señal televisiva local. El Canal 10 despidió a tres trabajadores y no renovó los contratos temporarios. Además, aplicó una reducción de horas y contenidos de transmisión.

En el área comercial, la Fundación Ciudad Abierta hizo una actualización de un relevamiento efectuado a principios de año y advirtió una creciente desmejora. De un total de 586 comercios céntricos, 62 locales comerciales están con sus persianas bajas.

El febrero, el director de ANSES Junín, Walter Petrecca, hermano del intendente Pablo Petrecca -Cambiemos- sostuvo que mensualmente un promedio de veinticinco empleados en blanco perdían su trabajo e iban a tramitar el seguro de desempleo.

 

BARADERO: 28 MIL HABITANTES.  “Las condiciones generales son negativas”, sintetizó, consultado por este sitio, el concejal Guillermo Olivieri, antes de hacer un repaso de la situación laboral en Baradero.

La preocupación por los despidos comenzó en febrero del año pasado, cuando la química Atanor cerró dos de las cuatro plantas instaladas en la provincia de Buenos Aires: la de Munro, que dejó 80 operarios en la calle, y la de Baradero, que despidió a 70 trabajadores.

El mismo desenlace tuvo un mes después la aceitera Germaíz, cuando la Justicia decretó la quiebra de la empresa tras meses de paralización. La medida dejó a 45 personas sin trabajo.  Los recortes también impactaron en la curtiembre Dontos.

 

 

Los despidos también alcanzaron a la multinacional Ingredion. Entre retiros voluntarios y cesantías “por goteo”, alrededor de 30 operarios dejaron sus puestos laborales. Para evitar el cierre de la planta, se modificó el convenio colectivo, provocando una pérdida importante de salarios. Las últimas bajas se registraron hace unas semanas. A 15 administrativos se les ofreció sumarse a las oficinas que la empresa tiene México o quedarse sin su fuente de ingreso.

La crisis del empleo también impactó en la alimenticia BRF/Quickfood. Durante el procedimiento preventivo de crisis, en la planta de Baradero se amenazó con eliminar una línea de producción, lo que terminaría con 180, de un total de 415 operarios, en la calle. La medida se congeló al modificar el convenio, que incluyó baja de categorías, eliminación de beneficios y reducción horaria, lo que significó una importante poda en los salarios. En esta fábrica, son alrededor de 20 los trabajadores que fueron despedidos en el último tiempo.

El último dato llega de la mano de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). Según la seccional local, alrededor de 280 obreros quedaron sin trabajo tras la conclusión de las obras de rieles del corredor Retiro-Córdoba y tras el anuncio del Gobierno de suspender la ejecución de Atucha III.

 

ZARATE Y CAMPANA: 98 MIl Y 94 MIL HABITANTES, RESPECTIVAMENTE. En su plan de bajar el déficit fiscal, el Gobierno nacional suspendió la construcción de la cuarta y de la quinta centrales nucleares para evitar un endeudamiento de 12.500 millones de dólares con China. Las obras de la cuarta, Atucha III, -a instalarse en Lima, partido de Zárate-, se consideraban de inicio inminente e iban a generar más de mil puestos de trabajo.

 

 

“Esta decisión provoca la pérdida de aproximadamente 1.500 puestos de trabajo entre las cinco empresas estatales dependientes del Ministerio de Energía, y en el sector privado alcanza a unos 500 puestos de trabajo”, señaló en conferencia de prensa Daniel Pérez, secretario general de la seccional ATE Zárate.

“En los últimos dos años, se han perdido cinco mil puestos de trabajo. Si bien hubo una recuperación, no fue con el mismo impacto”, señaló a Letra P el concejal del Frente Renovador de Campana Marco Colella al hacer una análisis de la situación laboral de la región, en la que incluyó el momento de los sectores atómico, de la construcción y de la industria química, como Corboclor que cerró y dejó sin fuente de ingresos a 128 trabajadores. “Antes esta zona era una burbuja, porque se mantenía estable. Ahora está siendo golpeada fuertemente”, agregó. 

En esa línea, detalló que en la empresa “Tenaris no se renovaron contratos y se forzaron retiros voluntarios”. Además, citó la crisis entre los trabajadores de la UOCRA “ante la paralización de la obras de Atucha III por decisión del Gobierno nacional”.   

Esta situación se suma a lo que sucede en Papelera del Plata, cuyos trabajadores se encuentran en estado de asamblea permanente ante el despido de 133 operarios, y al cierre de la compañía alemana de productos químicos Lanxess, que le bajó la persiana a su planta a fines de diciembre, dejando sin trabajo a 170 personas.

 

SAN NICOLÁS: 133 MIL HABITANTES. A mediados de mayo, a 130 trabajadores de la fábrica de motocicletas Motomel se les notificó que sus contratos no serían renovados. Según precisa el portal local Vía San Nicolás, en la empresa hay cerca de 580 operarios, de los cuales el 50% son de la localidad de La Emilia y el porcentaje restante, mayoritariamente de San Nicolás.

En este momento, el conflicto está en negociaciones entre el cuerpo de trabajadores, la empresa y el Ministerio de Trabajo.

 

 

CARMEN DE ARECO: 13 MIL HABITANTES.  El cierre del frigorífico Del Carmen dejó a 30 trabajadores en la calle. Por estas horas, a pocos días de haber sido notificados de la decisión, los operarios buscan, con respaldo de la dirigencia política, una solución al conflicto.

En la última semana, un grupo de legisladores, concejales y el intendente Marcelo Skansi se reunieron con el cuerpo de trabajadores y se comprometieron a iniciar negaciones con el responsable de la empresa, Cristian Edgardo Aldazabal.

 

 

CHACABUCO: 55 MIL HABITANTES.  Argumentando pérdida de competitividad y caída en las ventas, hace unos meses la multinacional Ingredion amenazó con cerrar la planta de Chacabuco. Tras negociaciones, 100 empleados fueron despedidos. En aquel momento, el intendente radical Víctor Aiola aseguró que la planta daba 400 empleos directos y 1.200 indirectos, y resaltó su influencia en la economía del distrito.

Las cesantías también se registraron en la Torres Americanas, donde 14 personas primero fueron suspendidas y luego despedidas, detalló el portal Chacabuco en Red.

 

 

Además, en los últimos días, tres empresas notificaron a sus empleados que prescindirán de sus servicios por cierre y la molinera Cuesta Colorada dejó sin trabajo a sus seis empleados. “Cada vez que nos levantamos hay nuevos despidos” se lamentó ante este portal Sergio Palmieri, secretario general de la Unión Obrera Molinera (UOMA), que añadió que están “tratando de consensuar” con la cartera laboral la aplicación del “artículo 245 en vez del 247” de la ley de Contrato de Trabajo, para evitar que las indemnizaciones se reduzcan al 50% .

A estos recortes se suman la cesantía de otros seis empleados de la estación de servicio Petro Nort, diez obreros que trabajaban en la ampliación de la ruta nacional 7 y, también, 18 operarios de la fábrica de galletitas Maiten, que notificó su cierre por la caída de convenios con la empresa Don Satur.

 

PILAR: 299 MIL HABITANTES.  La planta de la fábrica alimenticia Riera, despidió a 17 de sus empleados "de manera sorpresiva y sin previo aviso", según denunciaron desde el Sindicato de la Alimentación.  Al tomar intervención, la delegación local del Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto entre la empresa y los trabajadores, por lo que durante 15 días hábiles los empleados deberán volver a sus puestos de trabajo, hasta que se resuelva la situación de fondo, según da cuenta el sitio Pilar de Todos.

 

MORÓN: 321 MIL HABITANTES. En abril pasado Mabe, la empresa de origen mexicano que fabrica productos de línea blanca, anunció el cierre de su planta de Haedo, dejando un tendal de 120 trabajadores en la calle.

En 2016, cuando el Gobierno flexibilizó el comercio exterior, el titular de Mabe Argentina, Abel Burgos, había alertado sobre la “pérdida de competitividad de las fábricas por la inflación y el mayor ingreso de productos importados”. En ese momento, Burgos reconocía que el “cambio brusco de la devaluación afectó al mercado”.

En enero pasado, en simultáneo a la reducción de personal firmada por el intendente Ramiro Tagliaferro en el municipio, se produjeron 20 despidos en la empresa Envases del Plata de El Palomar.

 

AZUL: 56 MIL HABITANTES.  En enero el interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva, definió el cierre de la planta de Azul dejando a 230 trabajadores de esa regional en la calle. Tras el pedido de intervención al gobierno provincial, la administración de María Eugenia Vidal anunció que se extenderían subsidios a los despedidos. Sin embargo, los trabajadores denuncian que no se trata de un beneficio extendido para ayudar en la situación, sino un anticipo ante futuros reclamos de los trabajadores. 

 

 

“El Gobierno provincial, después de no haber intervenido en el conflicto, anunció con bombos y platillos la entrega de un subsidio para los despedidos con una cláusula en la que intentaron dejar explícito que los trabajadores no podían accionar contra el Estado”, señaló la dirigente de ATE-CTA Vanina Zurita. “Nos opusimos y sacaron esa cláusula, pero pusieron que el importe que entregaban podía ser tomado como una compensación o adelanto en el marco de algún reclamo que, eventualmente, hiciera el trabajador”, agregó la gremialista, que completó: “Este Gobierno es muy perverso, porque quiere aparecer como benefactor y es lo contrario”.

El cierre de Fanazul se suma a la crisis en Cerámica San Lorenzo, Molino San Martín, Molino Nuevo, el cierre de la Corrugadora y de comercios minoristas, la situación de los pequeños emprendimientos y las cooperativas de Azul, en donde se han registrados despidos y salida de trabajadores vía la figura de retiros voluntarios.

 

MAR DEL PLATA: 860 MIL HABITANTES.  “Son varios los sectores complicados por la recesión. No hay sectores libres de conflicto”, señaló a Letra P Adriana Donzelli, secretaria adjunta de la CGT marplatense. En esa línea detalló que “el comercio, la industria textil y los gastronómicos son los más afectados”.

Donzelli aseguró que en el último tiempo “creció el trabajo no registrado”. “La desocupación empuja la precarización laboral”, sostuvo y agregó que “además, hay una proliferación de despidos injustificados”.

“La gente, con tal que no la despidan, resigna salarios y condiciones laborales. Los despidos son para disciplinar, para desalentar la protesta”, señaló.

La última semana de mayo la firma deportiva Rossi & Rossi despidió a 8 a trabajadores. "Desde la empresa justificaron la medida por una caída en ventas, pero nunca antes habían declarado estado de crisis", denunció al portal 0223 el secretario gremial del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata, Rubén Darío Zunda.

En los últimos meses se registraron 2 despidos en la fábrica de alfajores Havanna y en el Canal 10. Además, hay un conflicto con los trabajadores de la tradicional confitería Boston, que no están cobrando sus salarios, y con la cooperativa Nueva Esperanza. También se han denunciado suspensiones y sanciones en la fábrica Textilana.

 

MERCEDES.: 63 MIL HABITANTES. En la primera semana de mayo se confirmó el cierre de la empresa textil Karavell, que deja a 65 familias sin empleo. Esta fábrica se dedica a la producción de alfombras, un rubro especialmente afectado por el ingreso de importaciones provenientes de China, que se suma a la retracción del mercado interno que afecta a toda la industria nacional.

Fuentes sindicales mencionaron que la patronal presentó un recurso preventivo de crisis a partir del cual pretenderá pagar el 50 por ciento de la indemnización que les corresponde a los trabajadores. Además de los afectados directos, la noticia del cierre de la empresa impacta sobre la actividad económica de Mercedes.

 

 

OLAVARRÍA: 111 MIL HABITANTES.  Después de 170 días de conflicto, 28 de los 40 trabajadores de la empresa dedicada a la fabricación de cilindros de GNC, Cidegas, volvieron a trabajar a la planta en marzo pasado, luego de que un agente local se hicera cargo de la empresa.

La crisis laboral no pudo ser resuelta en el caso de la calera Cefas, planta establecida en la localidad de Sierras Bayas, que cerró sus puertas dejando a 56 trabajadores en la calle.