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Rivales en el territorio, socios en la conducción del colegio profesional de Avellaneda Lanús, Julián Álvarez y Néstor Grindetti festejaron la victoria.

Por 22/05/2018 10:16

El año 2018 tiene un calendario cargado de turnos electorales en distintos Colegios de Abogados de la provincia de Buenos Aires. La semana que pasó, finalizaron los comicios en los colegios de La Plata (CALP) y Avellaneda-Lanús (CAAL). En ambos se impusieron los oficialismos, pero en el CAAL llamó la atención la alquimia política: La Cámpora y el intendente PRO de Lanús, Néstor Grindetti se quedaron con la conducción en cabeza de la abogada Adriana Coliqueo, delfín del ex ministro de Justicia kirchnerista, Julián Álvarez.

La oficialista lista Azul y Blanca se quedó con el triunfo al obtener 428 sufragios, seguidos Unión por el Cambio con 111 votos. Según el padrón, había 902 matriculados habilitados para votar.

 

 

Varios letrados que caminan los Tribunales de esa zona del sur del Conurbano no dudan en señalar a Diego Kravetz, Jefe de Gabinete de Grindetti en el muncipio de Lanús, como "el cerebro político" que logró amalgamar todas las voluntades con el objetivo de formar parte de la conducción de la entidad. Kravetz y Grindetti se conocen desde su época de legisladores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ambos votaron a favor de la destitución de Aníbal Ibarra como Jefe de Gobierno porteño, luego de la tragedia de Cromañón.

En este turno electoral el intendente kirchnerista de Avellaneda, Jorge Ferraresi, no formó parte del armado político. En la previa del cierre de listas hubo diferencias con representantes de La Cámpora y optó por dar libertad de acción los abogados que conforman su espacio político, pero sin romper oficialmente. En lenguaje peronista, no sacó los pies del plato.

Gabriel de Pascale fue uno de los matriculados que no pudo cambiar de domicilio. Forma parte de la agrupación Nuevo Colegio de Abogados. Además cuenta con experiencia en elecciones de este tipo. Consultado por Letra P para un balance sobre el proceso electoral, no dudó en afirmar que “Coliqueo ganó proscribiendo a lo (Nicolás) Maduro”, en relación al presidente de Venezuela, señalado de perseguir a opositores.

 

 

El padrón de abogados en ese departamento judicial es pequeño, ya que la creación del Colegio data del año 2014. Fue aprobado por la Legislatura provincial por pedido expreso de Álvarez quien, ante la imposibilidad de ganar las elecciones en Lomas de Zamora, se creó uno propio. Al mejor estilo menemista con los Registros del Automotor que afloraron en todo el país durante la década del ’90, como pago de favores políticos a los aliados circunstanciales y de siempre por los servicios prestados.

La elección estuvo a punto de suspenderse por un amparo presentado por abogados opositores a la gestión quienes intentaron cambiar su domicilio de matriculación. Pasar de Lomas de Zamora a Avellaneda-Lanús, pero les fue impedido por la actual conducción revalidada en las urnas.

 

 

Ante este contrapunto, los opositores realizaron una denuncia penal que terminó con el CAAL allanado. El contragolpe no tardó en llegar. Las autoridades recurrieron en búsqueda de apoyo al Colegio de Abogados de la provincia de Buenos Aires (Colproba), donde apoyaron el pedido de juicio político al fiscal que pidió el allanamiento y al juez de Garantías que lo otorgó, inaugurando la temporada de caza de magistrados incómodos para los poderes circunstanciales de turno.

La devolución no tardará en llegar. Habrá elecciones en el Colproba y el actual oficialismo en cabeza de Mateo Laborde, contará con el voto de Coliqueo. Una dato no menor: Laborde también es titular del Colegio de Abogados de Mercedes, departamento judicial cuyo distrito cabecera es gobernado por el camporista Juan Ignacio Ustarroz, primo del diputado nacional ultra K, Eduardo “Wado” de Pedro. Una perfecta muestra del cruce de intereses entre política y abogacía. Un batido legal con sabor a rosca infinita.