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Un sector del PJ porteño pone primera y baja a la calle con miras a 2019

Encabezados por Filmus, legisladores vinculados al Grupo UMET van a los barrios para hablar con vecinos. El estilo PRO de vinculación llega al peronismo, que busca “ampliar” el espacio en la Ciudad.

El peronismo porteño quiere saldar sus compromisos de campaña en la Ciudad de Buenos Aires. Durante el proceso proselitista del 2017, los candidatos vinculados al Partido Justicialista se comprometieron a “volver” a los barrios que recorrieron con la boleta de Unidad Porteña bajo el brazo y en los que pidieron el voto. A cinco meses de las elecciones de medio término, un sector del PJ porteño pone primera, mira hacia 2019 y baja a la calle “a pedido”.

 

 

El esquema no difiere mucho de los encuentros de campaña: reuniones con vecinos en algún punto de la Ciudad con temario abierto. Sin embargo, destacan en el PJ, en este tipo de reuniones hay un aspecto central. Según pudo saber Letra P, las convocatorias parten de los vecinos, clubes de barrio u ONG’s locales que buscan un mano a mano con estos dirigentes opositores.

 

 

Estuvieron en San Telmo, La Boca y la próxima parada sería en Mataderos o Parque Chas. Este trío de legisladores se propuso evitar locales partidarios y montar los encuentros en “escenarios neutrales”. En San Telmo la charla se hizo en un club y luego siguió en plena calle, sobre la Plaza Dorrego. En la ribera sur, el mano a mano fue en el Mercado de la Boca. "Por su puesto que hay militantes partidarios que participan y está la conexión de los referentes territoriales, pero no podemos seguir convocando a charlas en unidades básicas. La idea es abrir el espectro y poder tener un diálogo franco con vecinos que no necesariamente han votado a Unidad Porteña", afirma uno de los organizadores.

 

En términos del semiólogo Eliseo Verón, el PJ porteño busca confraternizar con el "paradestinatario", aquel porteño indeciso que tiene escasa o nula relación con la política partidaria. Siguiendo a Verón, se trata de un elector que tiene "suspendida la creencia", a diferencia del "prodestinatario" y el "contradestinatario", cuyas características son la adhesión total y el rechazo total hacia esa propuesta electoral, respectivamente.

 

En rigor, la incógnita que este sector del PJ porteño desea despejar es la siguiente: ¿Cómo conectar con aquellos votantes que ni rechazan ni comulgan con el espacio que representan el peronismo y el kirchnerismo de la Ciudad? Por el momento, se trabajará en estos encuentros informales y que, juran, se realizan bajo un manto de espontaneidad. Los vecinos se comunican, buscan un lugar donde encontrarse y dialogar a temario abierto. No hay agenda ni un asesor destinado a buscar un conjunto de vecinos semana a semana. El esquema funciona bajo demanda y apuntan que se realice cada siete días. "De esa manera el vecino interpreta que realmente lo estás escuchando y no buscas nada más que el voto, como sucede en la campaña", destacan.

 

 

 

"Hay que salir a la calle antes. No sirve más hacer campaña un mes antes de la elección y, encima, hablarles a los que ya sabemos que nos van a votar", ruge uno de los protagonistas de las Charlas en Barrios. Al ser a temario abierto, los encuentros pasan de un tema a otro sin un orden posible y, aseguran, "sin restricciones". "Esa es la diferencia con el PRO, que tienen medido hasta quiénes preguntan en las reuniones con vecinos", ironizan los peronistas.

 

Por el momento, los encuentros los encabezan Filmus, Muiños y Roberto. Además de pertenecer al mismo sector dentro del complejo y efervescente mundo del peronismo local, compartieron la última campaña. No obstante, trabajan para "ampliar" la convocatoria, en línea con la estrategia local para 2019. Los organizadores piensan en sumar al dipuado nacional massista Daniel Arroyo a las bajadas a los barrios y está descontada la participación de los diputados porteños Claudio Heredia y Silvia Gottero, integrantes del Bloque Peronista que integran Muiños (presidenta) y Roberto.

 

El objetivo de mínima es transformar estos encuentros en una rutina. Una actividad inalterable semanalmente. Si bien las reuniones versan sobre temas puntuales locales como la inseguridad, el impacto del incremento de las tarifas de servicios públicos o la falta de vacantes, siempre, según los participantes, derivan en discusiones nacionales y, aunque en un marco tranquilo, el debate político aflora.

 

 

 

El PRO hizo escuela y transformó en un culto este estilo de vinculación, alejado de la discusión política pura y centrado en la gestión y los quehaceres de la política ejecutiva local. Ahora, un sector del PJ porteño mira con buenos ojos esta estrategia y buscará mantenerla hasta el 2019, cuando el PRO plebiscitará su gestión, tras 12 años al mando de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los dirigentes que realizan las "Charlas en los barrios" niegan una veta electoral en este proyecto, pero las piezas empiezan a moverse mucho antes de la hora de largada en el tablero de ajedrez de la política porteña. “La campaña no empieza en un momento, siempre está allí”, advirtió el consultor Felipe Noguera hace más de una década.

 

En estos encuentros aún no hay presencia del kirchnerismo capitalino. La invitación llegaría en un futuro cercano. La hipótesis del Grupo UMET es clara: el espacio  y el armado de lo que fue el Frente para la Victoria -ahora a nivel Ciudad se llama Unidad Porteña- debe ampliarse, sino no hay alternativa opositora a Cambiemos o al oficialismo que encabeza Horacio Rodríguez Larreta. Esto aplica en el terreno porteño, pero excede los límites de la Capital Federal: el G7 del PJ Nacional iluminó el camino cuando pidió unidad ante todo y clamó: "El enemigo está afuera", en clara referencia a la coalición de gobierno que comparten el PRO, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica.

 

El kirchnerismo porteño apuesta a endurecer su postura en la Ciudad y trabar la gestión de Rodríguez Larreta, como lo dejó en evidencia en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña, mediante la idea de expresar un perfil opositor ante el oficialismo capitalino. El peronismo local no comulga con esta idea y prefiere avanzar hacia un camino de un gran frente opositor que contenga al PJ, kirchnerismo y el progresismo bajo la idea de una oposición dialoguista. Nuevamente, el interrogante es qué hara o qué piensa La Cámpora de esta posibilidad. La primera respuesta podría surgir de lo que sucede actualmente en las entrañas del PJ porteño: la elección se postergaría nuevamente por la falta de acuerdo entre el kirchnerismo y el peronismo que responde a Víctor Santa María y Juan Manuel Olmos. Curiosamente, ambos espacios hicieron campaña juntos bajo el paraguas de Unidad Porteña y la venia de Cristina Fernández de Kirchner.

 

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