25|6|2021

Los 248 argentinos despidieron a sus seres queridos en Malvinas

26 de marzo de 2018

26 de marzo de 2018

La ceremonia religiosa de Darwin, realizada tras la identificación de 90 soldados caídos, apeló a la superación de los traumas del conflicto de 1982. 

Con una oración por los argentinos e ingleses caídos en la guerra de Malvinas y con un llamado a "trabajar por la cultura del encuentro sin divisiones, odios ni guerras", concluyó este lunes la ceremonia religiosa en el cementerio de Darwin de la que participó un contingente de 248 argentinos, la mayoría de ellos familiares de los 90 soldados identificados el año pasado. 

 

Los familiares siguieron el oficio sentados en sillas dispuestas frente a las tumbas de sus seres queridos y otros directamente sentados sobre las piedras de la sepultura.

 

La ceremonia fue presidida por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Enrique Eguía Seguí, y representantes católicos y protestantes, y en ella también se bendijo una imagen de la virgen de Luján que será traída al continente para recorrer los hogares de los familiares que no pudieron viajar a las islas.

 

A su término, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, dijo sentir "mucha emoción" porque, "por fin, afloró la vida y celebramos la vida". "Desde el Estado, estamos dando un paso gigantesco para saldar una deuda con los familiares", agregó. 

 

A bordo de tres aviones, un contingente de 248 argentinos, en su mayoría familiares de caídos en Malvinas, partieron en la madrugada de este lunes desde el aeropuerto de Ezeiza con destino a la base militar de Mount Pleasant. Formaron parte del contingente, además de Avruj, médicos, psicólogos, funcionarios de la embajada británica y una reducida comitiva de prensa.

 

 

 

También viajó a las islas el militar inglés Geoffrey Cardoso, quien en 1982 diseñó Darwin y se ocupó de enterrar a los soldados argentinos; el ex combatiente y presidente de la Fundación No me Olvides, Julio Aro, uno de los impulsores de la iniciativa de las identificaciones; y miembros de la Corporación América del empresario Eduardo Eurnekian, quien financió el viaje.

 

Una vez realizados los trámites de migraciones, que incluyeron el sellado del pasaporte, la delegación argentina recorrió en micros los 37 kilómetros que separan la base militar de Darwin, en dirección contraria de donde se encuentra la capital de las islas, Puerto Argentino.

 

Una vez en Darwin, tuvo lugar la ceremonia, que incluyó una oración religiosa y honores militares para rendir homenaje a los caídos argentinos y británicos durante la guerra de 1982, a poco de cumplirse el 36° aniversario del inicio del conflicto.

 

Allí, los protagonistas fueron los familiares de los soldados argentinos caídos en la guerra que fueron identificados el año pasado tras un minucioso proceso forense, llevado adelante por el Comité Internacional de la Cruz Roja con participación del Equipo Argentino de Antropología Forense, merced a un acuerdo alcanzado entre los gobiernos de Argentina y el Reino Unido.

 

Desde hace pocos días, las tumbas de esos soldados ya contaban con su lápida de granito negra con la inscripción de su nombre y apellido, que reemplazó a las que portaban la leyenda “Soldado argentino solo conocido por Dios”, que, a su vez, fueron traídas al continente para ser distribuidas entre los museos y recordatorios de Malvinas que existen por todo el país

 

 

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Esta tarde se espera en el sector C del aeropuerto de Ezeiza el retorno del contingente, donde esperará el Ministro de Defensa, Oscar Aguad, y habrá una banda del Regimiento de Patricios que ejecutará la Marcha de las Malvinas y el Himno Nacional, y hará un minuto de silencio en honor a los héroes de Malvinas.