Adrián Ravier contradice la estrategia de Toto Caputo para contener al dólar.
Mientras Adrián Ravier afirmó que el dólar "podría llegar a $ 1.700 o $ 1.800 dentro de unos meses", Toto Caputo sostiene una estrategia orientada a convencer al mercado de que el peso seguirá fortaleciéndose. La contradicción ocurre en momentos en que el Gobierno necesita que los argentinos saquen los dólares del colchón para reactivar una actividad económica estancada.
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El vocero presidencial naturalizó una eventual suba del tipo de cambio, y en contraste Economía reforzó durante julio su intervención en el mercado de futuros y mediante bonos ajustados al dólar para moderar las expectativas de devaluación. El Banco Central elevó su posición vendida en futuros y el Tesoro amplió la colocación de instrumentos dollar linked, en una estrategia destinada a mantener estable el mercado cambiario y sostener el atractivo de las inversiones en pesos.
Ravier y el dólar a $ 1800
Durante una entrevista en el canal de streaming Carajo, Ravier sostuvo que "que el tipo de cambio llegue a 1.700 o 1.800 pesos dentro de unos meses es una posibilidad". Lo dijo intentando destramatizar: "La estabilidad cambiaria está muy clara", afirmó. "Hay muchas buenas noticias que no son compatibles con tener atraso cambiario", sostuvo, en referencia a quienes señalan que el dólar está barato y la economía se resiente.
El vocero incluso minimizó el impacto de ese movimiento al señalar que, si ocurriera, no implicaría una corrección significativa ni un fuerte deterioro del poder adquisitivo.
Las declaraciones contrastan con el mensaje que desde hace meses busca instalar Caputo. El ministro de Economía insiste en que los dólares guardados fuera del sistema financiero perderán valor frente a las inversiones en pesos y procura desalentar la dolarización.
"Para las personas, tener los dólares debajo del colchón es un muy mal negocio. Los dólares pierden valor porque en Estados Unidos también hay inflación", afirmó al presentar el proyecto para modificar la ley de Inocencia Fiscal. Y agregó: "Es una muy mala decisión económica tener los dólares debajo del colchón".
En la misma línea, rechazó la idea de impulsar la competitividad mediante una devaluación. "No creemos que la productividad se logra devaluando... sino Argentina sería el campeón de la productividad, porque nuestra moneda se depreció del '1 dólar, 1 peso' hace 25 años, a $1.500 hoy", sostuvo.
Toto Caputo mantiene el dólar pisado
A contramano con las declaraciones del vocero, la política económica de Caputo muestra la prioridad de evitar que la divisa trepe. Durante julio el Banco Central intensificó la venta de contratos de dólar futuro y el Tesoro amplió las emisiones de bonos dollar linked, atados a la cotización del billete.
Además, la entidad que preside Santiago Bausili vendió bons atados al dólar y el Tesoro renovó 187% de los vencimientos en la última licitación, en una señal de que no quiere que haya pesos en el mercado que puedan irse a la demanda de divisas.
Tan solo en julio, el Gobierno volcó divisas equivalentes a más de u$s 1.000 millones a través de derivados. Desde fines de junio, la posición vendida en futuros pasó de unos u$s 650 millones a casi u$s 1.700 millones, mientras que el stock de bonos dollar-linked escaló hasta los u$s 5.367 millones. En el acumulado desde mayo, las coberturas puestas a disposición del mercado ya orbitan los u$s 7.000 millones.
El uso de estas herramientas reactivó los análisis técnicos en el mercado. El economista Martín de la Fuente destacó el incremento en la exposición agregada de la autoridad monetaria y el cambio cualitativo en la estructura de los pasivos.
“Al 17 de julio, el ratio hedge/M2 alcanzó un nuevo máximo de 27%. Nos muestra qué porcentaje representa la cobertura cambiaria sobre el total del circulante y depósitos en pesos... No es un dato preocupante aún, pero sí es importante monitorearlo, ya que muestra en parte la capacidad de fuego tanto del Tesoro como del BCRA”, observó.
Evitar saltos bruscos
"Lo que buscan con la intervención es administrar la presión cambiaria, tratar de mitigar un salto brusco del tipo de cambio", explicó Pedro Siaba Serrate, economista jefe de estrategia de Portfolio Personal Inversiones (PPI).
Para Gustavo Araujo, jefe de Research de Criteria, "el objetivo es contener la demanda de cobertura cambiaria sin intervenir directamente en el mercado spot (de contado), moderando las expectativas de devaluación y evitando presiones alcistas sobre el tipo de cambio". Según el analista, la estrategia también busca "sostener el atractivo de las colocaciones en pesos".
En tanto, el economista Sebastián Waisgold puso una cifra a esas operaciones. Según sus cálculos, Caputo comprometió cerca de u$s 8.900 millones entre bonos dollar linked y contratos de futuros, sin vender reservas de manera directa. Advirtió, sin embargo, que la estrategia podría quedar corta ante un dólar recalentado.
La remonetización necesita confianza
El contraste entre ambos mensajes aparece en un momento clave para el programa económico. El Gobierno pretende que familias y empresas vuelquen al sistema financiero parte de los dólares que mantienen fuera de los bancos para ampliar la liquidez y sostener el proceso de remonetización.
En ese contexto, convencer a los ahorristas de desprenderse de sus dólares resulta más sencillo si la expectativa es que el peso seguirá apreciándose o, al menos, que el tipo de cambio permanecerá estable. La idea de un dólar cercano a $1.800 en pocos meses, en cambio, podría incentivar a mantener esas divisas fuera del sistema.
Toto Caputo, José Luis Daza y Federico Furiase presentaron el programa financiero 2026-2027 para afrontar vencimientos de deuda
Con ese objetivo, el viceministro de Economía, José Luis Daza, buscó reforzar la visión oficial al sostener que "los desequilibrios macro son los que generan crisis, fiscal, externo, bancario. Una elección puede ser un gatillo, pero si no hay desequilibrios, si no está la pólvora, no va a ir a ninguna parte".
Qué espera el mercado
Las expectativas privadas se ubican entre ambos discursos. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó un tipo de cambio de $ 1.673 para diciembre de 2026, mientras que el Top 10 de analistas lo ubicó en $ 1.621.
En la curva de futuros, el mercado descuenta un dólar de alrededor de $ 1.634 para fin de año, por debajo de la mediana del REM y lejos, por ahora, del escenario de $ 1.800 planteado por Ravier.
Fernando Marull relativizó el impacto de las declaraciones del vocero. "Solo repite lo que dice el REM; nada raro", afirmó el economista.
Sin embargo, el episodio volvió a exponer una tensión comunicacional dentro del Gobierno, que convive, además, con una plaza que la semana pasada mostró subas marcadas por la aversión al riesgo internacional: el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las nuevas tarifas de la administración Trump llevaron al tipo de cambio mayorista a $1.497, tras un avance semanal de 0,7%.
Así laas cosas, el equipo económico despliega instrumentos e intervenciones para evitar que esa expectativa se traslade al mercado y complique que los dólares salgan del colchón y vuelvan a circular en la economía, uno de los pilares del programa de cara a 2027.