Axel Kicillof, tras la audiencia en la Corte Suprema
El ministro de Economía, Toto Caputo, mantiene sin respuesta a, al menos, cinco pedidos del gobierno de Axel Kicillof para renovar créditos de obras hídricas, entre ellas la potabilizadora para el Gran La Plata. El préstamo vence en agosto y la obra se frenaría en pocos meses, mientras Economía ya aprobó créditos a otras diez provincias.
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Se trata de una de las obras de mayor escala del plan hídrico bonaerense: alcanza a 850 mil habitantes de La Plata, Berisso y Ensenada y forma parte del lote de obras que la provincia proyecta poder mostrar terminadas o en marcha avanzada rumbo a 2027. Son clave para el calendario de inauguraciones que el peronismo bonaerense imagina como motor de campaña para retener la Provincia y las intendencias de los tres distritos de la región capital.
La rosca de Diego Santilli
El bloqueo se da, además, mientras el jefe de Gabinete, Diego Santilli, se reúne con gobernaciones y les ofrece fondos, adelantos de coparticipación y avales para créditos a cambio de acompañamiento legislativo para eliminar las PASO y aprobar el Presupuesto 2027. Buenos Aires no forma parte de esa mesa.
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En La Plata dicen que el freno llega en el mismo momento en que Kicillof profundiza su perfil como referente nacional del peronismo, con la provincia de Buenos Aires como el principal bastión territorial del espacio rumbo a 2027. La demora en los avales apunta a complicar ese camino tanto para la campaña de AK como de quienes busquen sucederlo en la gobernación.
Buenos Aires y el resto del país
En los hechos, el freno todavía no paralizó nada: la potabilizadora sigue en pie con fondos propios hasta fin de año, cuando se agota el margen si Nación no autoriza la prórroga. El mismo mecanismo traba, además, el crédito de USD 270 millones para la nueva planta de líquidos cloacales de la región capital, el de USD 62,9 millones para el acueducto del Parque San Martín, el de USD 138,7 millones para la ampliación del río Salado y otros préstamos para vialidad y para la cuenca del río Luján.
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El contraste quedó documentado en un relevamiento del Ministerio de Infraestructura: en los últimos dos años, Nación firmó 18 decretos de garantía por USD 1.973 millones para obras en diez provincias -Salta, Entre Ríos, Jujuy, Córdoba, Santa Fe, Neuquén, Chaco, Río Negro, Mendoza y Misiones-. Ninguno fue para Buenos Aires.
La pulseada con Toto Caputo
No es la primera vez que Caputo usa el aval como moneda de presión con Kicillof. En diciembre pasado, la Legislatura bonaerense había aprobado una ley de financiamiento por USD 3.600 millones, pero Nación se negó a autorizar la deuda nueva y solo habilitó el refinanciamiento de vencimientos heredados. "Que lo apruebe y rapidito, ni bien lo mande", le reclamó entonces Kicillof a Caputo. Recién en mayo la Nación cedió y la Provincia consiguió 500 mil millones de pesos.
Desde la Provincia sostienen que la vía administrativa está agotada. Queda la judicial, que ya avanza con el escrito de Fiscalía de Estado y el plazo que el juez Alberto Recondo le fijó a Caputo, y la política: en abril, intendentes de la Federación Argentina de Municipios marcharon junto a Katopodis hasta el Ministerio de Economía a reclamar por estas obras, sin que la protesta destrabara ningún expediente hasta ahora.
Agenda 2027
"Mientras otorgó avales por 1.973 millones de dólares a diez provincias, a la Provincia de Buenos Aires no le dio ninguno", cuestionó el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis. En la misma línea, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, definió la decisión de Nación como "una herramienta de asfixia financiera contra Buenos Aires".
En la región capital el problema del agua lleva años e impacta todos los veranos en barrios enteros de La Plata, Berisso y Ensenada conviven hace años con cortes y baja presión, mientras la vieja Donato Gerardi opera al límite hace más de 70 años. La nueva planta es la respuesta a ese reclamo, y la Provincia esperaba poder inaugurarla en 2027.