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La ex presidenta cree que la discusión que plantea Vidal en la provincia obedece a una interna con la Rosada y Massa, pero le ve pocas chances de concretarse. La fe en el voto consolidado K.
Por 10/12/2018 19:34

La posibilidad que contempla María Eugenia Vidal de que la provincia de Buenos Aires desdoble las elecciones municipales y desenganche los comicios provinciales de los nacionales no altera el escenario electoral que vislumbra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien considera que la jugada de abrir el debate responde a un juego de tensión entre la gobernadora y la Casa Rosada, además de un coqueteo con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

La semana pasada, la gobernadora autorizó al oficialismo en la Legislatura bonaerense a avanzar en la creación de una comisión bicameral que analice el proyecto de ley que propone desenganchar las elecciones municipales de las provinciales, una iniciativa que venía empujando el massismo. La comisión trabajará en el tema en enero y febrero y emitirá un dictamen. En paralelo, Vidal admitió que estudia desdoblar la elección de la provincia de Buenos Aires de la nacional.

El desdoblamiento le permitiría al oficialismo quebrar el efecto arrastre que tendría en la provincia de Buenos Aires una eventual candidatura de Cristina y cortaría la dependencia que muchos intendentes tienen con la figura de la ex presidenta. Al mismo tiempo, salvaría a Vidal del riesgo de ir pegada a la boleta del presidente Mauricio Macri, prácticamente le aseguraría la reelección y abriría la posibilidad de que Cambiemos logre interrumpir una posible ola de triunfos peronistas antes de los comicios presidenciales. En contrapartida, dejaría a Macri sin los votos que podría aportarle Vidal en el distrito más importante del país.

El oficialismo aún no resolvió la encrucijada, pero en el entorno de la ex presidenta aseguran que la posibilidad obedece solamente a “una especulación electoral” que tiene pocas chances de concretarse. “Por un lado, están midiendo fuerzas entre el vidalismo y la Casa Rosada. Y a su vez Vidal está haciendo su juego con Massa. Nosotros lo vemos muy poco probable”, dicen en el Instituto Patria, donde apuntan que el massismo ya no estaría tan convencido de avanzar con la idea, ya que el diputado provincial Jorge D’Onofrio, referente del Frente Renovador en la Legislatura, acusó al vidalismo de querer adelantar la elección para su único beneficio.

 

 

Si bien en la mesa chica de Cristina admiten que “es conveniente para todos” los candidatos del espacio que las elecciones sean simultáneas, el primer análisis indica que el desdoblamiento no perjudicaría a la ex presidenta si decidiera pelear por un nuevo mandato en la Casa Rosada. “Hay un voto kirchnerista muy consolidado, sobre todo en la provincia de Buenos Aires”, dice un operador de diálogo permanente con Cristina. Los perjudicados serían, en todo caso, los intendentes que esperan el arrastre.

A la espera de las definiciones, la ex presidenta mira todo el tablero político y mantiene su idea de “construir un frente” que incluya a todos los sectores del peronismo. Las definiciones electorales, dicen en el entorno de Cristina, empezarán a verse a partir de febrero, en las provincias, y sobre el límite legal – el 22 de junio-, en el plano nacional.

CFK y el desdoblamiento: coqueteo a tres bandas que no altera sus planes

La ex presidenta cree que la discusión que plantea Vidal en la provincia obedece a una interna con la Rosada y Massa, pero le ve pocas chances de concretarse. La fe en el voto consolidado K.

La posibilidad que contempla María Eugenia Vidal de que la provincia de Buenos Aires desdoble las elecciones municipales y desenganche los comicios provinciales de los nacionales no altera el escenario electoral que vislumbra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien considera que la jugada de abrir el debate responde a un juego de tensión entre la gobernadora y la Casa Rosada, además de un coqueteo con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

La semana pasada, la gobernadora autorizó al oficialismo en la Legislatura bonaerense a avanzar en la creación de una comisión bicameral que analice el proyecto de ley que propone desenganchar las elecciones municipales de las provinciales, una iniciativa que venía empujando el massismo. La comisión trabajará en el tema en enero y febrero y emitirá un dictamen. En paralelo, Vidal admitió que estudia desdoblar la elección de la provincia de Buenos Aires de la nacional.

El desdoblamiento le permitiría al oficialismo quebrar el efecto arrastre que tendría en la provincia de Buenos Aires una eventual candidatura de Cristina y cortaría la dependencia que muchos intendentes tienen con la figura de la ex presidenta. Al mismo tiempo, salvaría a Vidal del riesgo de ir pegada a la boleta del presidente Mauricio Macri, prácticamente le aseguraría la reelección y abriría la posibilidad de que Cambiemos logre interrumpir una posible ola de triunfos peronistas antes de los comicios presidenciales. En contrapartida, dejaría a Macri sin los votos que podría aportarle Vidal en el distrito más importante del país.

El oficialismo aún no resolvió la encrucijada, pero en el entorno de la ex presidenta aseguran que la posibilidad obedece solamente a “una especulación electoral” que tiene pocas chances de concretarse. “Por un lado, están midiendo fuerzas entre el vidalismo y la Casa Rosada. Y a su vez Vidal está haciendo su juego con Massa. Nosotros lo vemos muy poco probable”, dicen en el Instituto Patria, donde apuntan que el massismo ya no estaría tan convencido de avanzar con la idea, ya que el diputado provincial Jorge D’Onofrio, referente del Frente Renovador en la Legislatura, acusó al vidalismo de querer adelantar la elección para su único beneficio.

 

 

Si bien en la mesa chica de Cristina admiten que “es conveniente para todos” los candidatos del espacio que las elecciones sean simultáneas, el primer análisis indica que el desdoblamiento no perjudicaría a la ex presidenta si decidiera pelear por un nuevo mandato en la Casa Rosada. “Hay un voto kirchnerista muy consolidado, sobre todo en la provincia de Buenos Aires”, dice un operador de diálogo permanente con Cristina. Los perjudicados serían, en todo caso, los intendentes que esperan el arrastre.

A la espera de las definiciones, la ex presidenta mira todo el tablero político y mantiene su idea de “construir un frente” que incluya a todos los sectores del peronismo. Las definiciones electorales, dicen en el entorno de Cristina, empezarán a verse a partir de febrero, en las provincias, y sobre el límite legal – el 22 de junio-, en el plano nacional.