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Lombardi, uno de los organizadores, tildó de "episodio chico" la situación con el presidente de Francia, quien aterrizó en Buenos Aires sin nadie que lo esperase. "Mauricio está contento", dijo.

El titular del Sistema Federal de Medios Públicos y uno de los organizadores del G20, Hernán Lombardi, contó detalles de la reunión entre Mauricio Macri y su par francés, Emmanuel Macron, y le restó importancia al recibimiento fallido del líder galo en el aeropuerto. "Lo cronometramos y no fueron ni dos minutos que estuvo solo, luego llegó la vicepresidenta", explicó en diálogo con Letra P y otros medios. Y resaltó el buen tono que tuvo la bilateral al señalar que "Macri y Macron tienen una gran confianza entre ellos y no hubo bromas ni nada por el estilo sobre el hecho; fue un episodio chico". 

Cuando el presidente francés llegó a Buenos Aires, bajó con su esposa del avión y no había funcionarios argentinos para recibirlo. Terminó dándole la mano un técnico aeronáutico que vestía chaleco amarillo. "Llegó (Gabriela) Michetti y creo que le llevó unos bombones que a él le gustan mucho", relató Lombardi. El funcionario agregó: "Quiero aclarar que nosotros tenemos diálogos maduros e importantes con países diferentes y es lo que marcó el jefe de Gabinete, ésa es nuestra idea".

 

 

Luego de explicar que Macri cenará con el canadiense Justin Trudeau, fue consultado por los dichos de Macron sobre el acuerdo entre Unión Europea y Mercosur. "Macron dijo, y lo leo textual, que 'no deberíamos demorar más, estoy a favor'", detalló respecto a la posición del líder sobre el acuerdo. La explicación de Lombardi llama la atención, sobre todo teniendo en cuenta que el propio Macron le dijo al diario La Nación, hace unas horas, más bien lo contrario

Por último, Lombardi también minimizó la suspensión de la bilateral entre Donald Trump y su par ruso, Vladimir Putin, y consideró que "hay que mirar más allá", cuando fue consultado si esta ruptura no complicaría la firma de un comunicado conjunto de los países del G20. En la charla con funcionarios nacionales en los pasillos del evento, la idea de Argentina parece estar más centrada en llevar adelante una cumbre en orden y sin riesgos que en las articulaciones internacionales. 

LA TEORÍA DEL G20 DIVERSO. A pocas horas del comienzo de la cumbre de líderes, giró un interrogante en torno al desempeño argentino como país anfitrión: ¿Puede garantizarse la seguridad ante las dos protestas convocadas en repudio al evento y con el escándalo de la final de la Libertadores aún vigente? El gobierno de Macri asegura que están dadas las condiciones y que, por ahora, el operativo de seguridad y el despliegue de fuerzas para acompañar y custodiar a los referentes internacionales es un "éxito".

Así lo calificaron el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Sin embargo, Lombardi giró el foco de la discusión y se preguntó, ante la prensa presente en el Centro de Medios de Parque Norte: "¿Contra qué o quién protestan los que están en contra del G20?". Enseguida, el funcionario nacional agregó: "El G20 no es un bloque monolítico. Es diverso y hay modelos muy distintos entre sí".

Bajo esa lectura, Lombardi buscó restarle importancia al tenor de las protestas que se harán en la avenida 9 de Julio y el Congreso. Además, insistió con los buenos resultados del operativo de seguridad. "Mauricio está muy contento con el desarrollo previo a la cumbre", reconoció en diálogo con medios, entre los que se encontraba Letra P.

Por último, sostuvo que Macri marcó dos "requisitos" a su gabinete de ministros para encarar el G20: intentar que el despliegue de seguridad y el vallado "afecte lo menos posible" a los argentinos y, al mismo tiempo, "transmitir los beneficios de la cumbre para el ciudadano de a pie", una idea que recorrerá toda la saga de encuentros bilaterales del Presidente antes, durante y luego de la Cumbre: inversiones y potenciar el multilateralismo.