El obispo Rossi recibió a cuidacoches en Córdoba: presión antes del debate y envión al plan de Passerini
La Iglesia reunió a trabajadores informales en la Catedral y envió una señal al Concejo, que este jueves aprobaría la nueva ordenanza. El poroteo de votos.
Ángel Rossi recibió a cuidacoches en la Catedral de Córdoba.
Foto: Arquidiócesis de Córdoba.
El arzobispo Ángel Rossi movió fichas horas antes del debate de la regulación de los cuidacoches, conocidos como "naranjitas", que impulsa el oficialismo de Daniel Passerini en la ciudad de Córdoba. Mantuvo un “encuentro de escucha y fraternidad” con trabajadores en la Catedral, según detallaron desde la Arquidiócesis.
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El gesto, ocurrido apenas horas antes de la sesión de este jueves en el Concejo Deliberante, le otorga al oficialismo el respaldo político y social necesario para avanzar con una reforma que venía sumando resistencia en los sectores más duros de la oposición.
Aunque se espera que sea una sesión caliente, la ordenanza “sale por mayoría”, anticiparon a Letra P fuentes legislativas.
Economía popular vs. Economía criminal
Durante la reunión, Rossi, acompañado por el párroco Javier Soteras, retomó el legado y la mirada del Papa Francisco sobre las personas que viven en situaciones de extrema vulnerabilidad, de sostener una postura de inclusión y defensa de quienes quedan en los márgenes.
El Arzobispo elevó el tono al advertir que "si retrocede la economía popular, avanza la economía criminal", haciendo hincapié en la necesidad de generar respuestas humanas frente a la fragilidad social.
Rossi no ahorró definiciones directas contra la estigmatización y lanzó un mensaje teledirigido a la dirigencia tradicional: "Muchos políticos van a trabajar cuando quieren y ustedes se pasan seis u ocho horas bajo el sol y con frío, y aún así siguen dándole dignidad a su trabajo".
Rossi naranjitas
"Naranjita" en la Catedral
Foto: Roberto "Cany" Figueroa
Con este respaldo, el nuevo rol del constatador -como se llamarán en caso de aprobarse la nueva ordenanza- queda asociado a una "misión social", que asfixia el discurso de la oposición más dura y que exigía la prohibición de la actividad.
El plan de Daniel Passerini
Pese a que parte del radicalismo y el PRO, representado por Soher El Sukaria, está en contra, el proyecto cuenta con el aval de los 16 votos oficialistas, el acompañamiento general del Frente Cívico de Luis Juez, parte de la UCR y del concejal exmacrista Gabriel Huespe del bloque Ciudadanos.
La macrista El Sukaria consideró que esta ley es “maquillaje puro” porque habrá un mayor número de naranjitas legalizados en cooperativas. "Agrandan zonas con restricciones para contener ilegales, aumenta el precio -ya no es voluntario-, no se soluciona el problema de la nocturnidad y la gente debe llamar a la policía cuando el organismo de contralor debiera ser Tránsito de la Municipalidad”, puntualizó.
naranjitas con Angel rossi
Ángel Rossi y miembros de las ocho cooperativas de cuidacoches de la ciudad de Córdoba.
Foto: Roberto "Cany" Figueroa.
Desde varios sectores anticiparon que, aunque no se descarta una sesión candente, se lograrán los votos para aprobar la ordenanza de regulación. Y mucho tiene que ver el rol y la intervención de la Iglesia que, desde que el debate de la regulación/prohibición se plantó en la Legislatura, miró de cerca e intervino ante cada movimiento.
Con este respaldo y el llamado a construir una comunidad donde haya lugar para todos, el discurso prohibicionista de la oposición en Córdoba se quedó sin oxígeno.
La Iglesia no solo exhibió una fortaleza territorial que la política tradicional no consigue emular, sino que se consolidó como el factor de poder capaz de reconfigurar el tablero cordobés.
Con la propuesta técnica bajo el brazo, el Arzobispado demostró que su influencia trasciende lo espiritual para incidir directamente en la ingeniería de las políticas públicas.