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El ministro de Gobierno le pidió al titular de Hacienda que aclare supuestos dichos en contra de la mandataria. Ya había cuestionado a Frigerio. El fantasma de la presidencia sobrevuela la situación.
Por 26/10/2018 15:17

El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Joaquín de la Torre, le pidió este viernes al titular de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, que “aclare” supuestos dichos que se le adjudican al funcionario nacional en una nota que publicó en el diario Clarín el periodista Marcelo Bonelli. Lo hizo a través de su cuenta personal en la red Twitter: "Espero que no sea cierto", apuró.

En su columna de los viernes, Bonelli citó una frase sobre la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, que habría dicho Dujovne: “Si quiere ser presidenta, que sea con su plata”.

Es la segunda vez en menos de una semana que el ministro de Vidal embiste contra un funcionario del equipo del presidente Mauricio Macri. Antes, había acusado a Rogelio Frigerio, titular de Interior, de repartir el “dinero que generan los bonaerenses” a los demás gobernadores “a espaldas de la Provincia”.

 

 

Los cuestionamientos de De la Torre nunca fueron desmentidos o desautorizados por el gobierno provincial, cuyos voceros solo se encargaron de aclarar que eran “opiniones personales”.

El cambio de perfil de De la Torre, que de ministro moderado, casi escondido, pasó a lanzar bombas contra la Casa Rosada, va en línea con dos puntos esenciales. Por un lado, Vidal efectivamente decidió apelar al reclamo público por mayores fondos para Buenos Aires, en una estrategia en la que suma a varios opositores aliados, como Sergio Massa y sus legisladores del Frente Renovador, quienes alentaron el reclamo al gobierno nacional en el ámbito parlamentario.

 

 

Los 25.000 millones de pesos que se sumarán al gasto bonaerense en 2019 a partir de la transferencia de los subsidios al transporte, sumados a la incierta situación económica, son datos que alertaron a la mandataria.

“La gente tiene que saber que seguimos en desventaja, que nos pasaron gastos y que no nos reparten lo que corresponde”, indicó a esta portal una de las gargantas del vidalismo. Lo dijo en alusión a la nueva estrategia de la mandataria y a las críticas que De la Torre comenzó a desparramar contra la Nación.

Un segundo dato, aunque atado a la coyuntura política del próximo año, es la posibilidad de que Vidal sea la candidata a la Presidencia.

 

 

Es una posibilidad cierta en un contexto donde la caída en imagen de Macri supere los límites electorales y la de Vidal se sostenga y pueda darle pelea a una eventual candidatura de la senadora nacional Cristina Fernández de Kichner.

Es, sin embargo, una posibilidad remota. De hecho, ningún vidalista se anima siquiera a esbozarla, aunque desde hace un tiempo merodea como un fantasma por la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires.

 

 

En este punto, la decisión de cuestionar decisiones de orden nacional y a funcionarios de la administración central ubica a Vidal en un plano federal y ya no atada a Buenos Aires.

Eso explica la decisión, tiempo atrás, de dejar trascender en medio de mucha lectura unas estadísticas que hablaban de la caída de Macri y la buena imagen de Vidal.

"¿Lo retó Vidal por sus críticas?", le preguntó Letra P a De la Torre el día en que el ex intendente de San Miguel cuestionó a Frigerio. Con una sonrisa y tras aclarar que tiene una “muy buena relación” con el ministro del Interior, respondió: “No, no me retó, no me dijo nada”.

La llamada.- Dicen desde la Casa Rosada, voceros que transitan los pasillos y observaron el corrosivo twitter de De la Torre, que luego del suceso hubo una llamada telefónica por parte del ministro bonaerense. Cuentan que el funcionario de Vidal, tras un dialogo muy diplomático, se disculpó con el titular de Economía por haber considerado real una frase tan despectiva para con Vidal.

Pero, desde la calle 6 de La Plata, donde tiene sede el gobierno bonaerense, desmintieron esta versión, aunque admitieron la comunicación telefónica.

“No hubo disculpas” dijeron de forma contundente, aunque aclararon que el llamado fue en tono amable, y que no hubo intención ni necesidad de perdones.