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Pese a que habrá ajuste, el oficialismo avanza con Massa y celebra el perfil del nuevo bloque peronista. No habrá ruptura con los intendentes.
Por 16/10/2018 20:03

La gobernadora María Eugenia Vidal encarará el último tramo del año en la Legislatura bonaerense con el desafío de aprobar el presupuesto y el endeudamiento para 2019, el último año de su primer mandato. Para eso necesita del acompañamiento de la oposición, una necesidad que podría será satisfecha sin demasiados problemas. Sus interlocutores en esta cruzada mantienen diálogo constante con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Además, la conformación, días atrás, de un nuevo bloque peronista en la Cámara de Diputados abona un terreno propicio -en medio de la crisis- para sacar una ley que será moldeada desde el ajuste en el gasto y el repliegue de la inversión. 

El viernes último se conoció que en la Cámara baja de la provincia de Buenos Aires nacía el bloque Frente Amplio Justicialista, una bancada integrada por dos ex camporistas, una diputada que militó la candidatura de Florencio Randazzo en 2017 y un diputado que supo formar parte del espacio de intendentes del PJ. Así, se inclinó la balanza a favor de Cambiemos para cuando haya que discutir el Presupuesto. Mientras, el oficialismo mantiene el diálogo con dos actores necesarios y claves: el Frente Renovador y el bloque PJ, que ya ha aportado votos para proyectos que requería el Poder Ejecutivo. 

La semana pasada hubo una clara señal. Fue durante el lanzamiento de la Unión Industrial de la Patagonia, que se llevó adelante en la ciudad de Bahía Blanca. Hasta la localidad gobernada por Héctor Gay llegaron, en el mismo vuelo, el presidente de la Cámara de Diputados, el vidalista Manuel Mosca, y el líder del Frente Renovador en una comitiva que completaban el senador rionegrino Miguel Ángel Pichetto, la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, y los diputados nacionales Diego Bossio (PJ) y José Ignacio de Mendiguren (UNA). Mosca y Massa solo se separaron cuando los sentaron en dos palcos diferentes en el Teatro Municipal, durante el acto. Antes y después del evento charlaron largo y tendido y se despidieron con un abrazo. "Vamos hablando", se dijeron antes de tomar rumbos separados, ya sobre la tarde del jueves.  
 


Antes de eso, el propio Mosca encabezó un viaje por Estados Unidos con un grupo de diputados oficialistas, de la bancada del massismo, la flamante presidenta del bloque Frente Amplio Justicialista, Alejandra Martínez, y el diputado del bloque del PJ Federico Otermín

No hubo fuertes pronunciamientos respecto del Presupuesto, pero Letra P supo que se produjeron al menos “charlas informales” sobre el tema. Sobre todo, porque recorrieron organismos internacionales de crédito como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.

Pese al ajuste, la turbulencia permanente y los desbarajustes económicos de los que no puede escapar, a la gobernadora le aseguran por ahora que se sentarán a discutir el Presupuesto. Todo este variado arco peronista está más cerca del sí que del no. Aunque sea para sentarse a dialogar. 

A LA ESPERA. El oficialismo bonaerense aguarda la sanción del presupuesto nacional para terminar de cerrar su propio proyecto. Se cree que la autorización de deuda que pedirá puede rondar entre los 90 y los 100 mil millones de pesos, que habrá un fuerte recorte en la obra pública y que se reforzará el área social para atender la demanda de los sectores más postergados. Pero, para el endeudamiento, Cambiemos necesita de los dos tercios de ambas cámaras. En el Senado eso representa 31 votos. El oficialismo tiene 29 bancas propias: con dos más que acompañen –como el Frente Renovador, por ejemplo- alcanza esa condición. Si se lo propusiera, no necesitaría siquiera al bloque del PJ. Siempre y cuando estén todos presentes. 

Pero el acuerdo con las bancadas del PJ Unidad y Renovación se mantendrán. Una fuente del oficialismo legislativo le dijo a este medio que no hay intenciones de romper los puentes que Cambiemos construyó sobre todo con el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, pese a que los alcaldes del PJ con domicilio en el conurbano cuestionen las políticas del Gobierno nacional. La relación con la gobernación es diferente. Se necesitan. 
 


El lomense tiene fuerte anclaje en el bloque del PJ en Diputados. En la Cámara baja, Cambiemos precisa 62 votos para llegar a los dos tercios. Tiene 44 bancas. En la previa y en un primer cálculo, espera el acompañamiento del unibloque Integrar, de Fabio Britos, y trabaja para cerrar el acuerdo con el Frente Renovador. Ahí sumaría 13 votos más para llegar a 57. Le faltarían cinco.

Aún no hay demasiadas certezas, pero una voluntad: que la votación sea en consenso y que alcance a todos los espacios posibles. Esto es PJ, el Frente Amplio Justicialista y hasta el unibloque Convicción Peronista, la pata del Movimiento Evita en la Legislatura de Vidal.

El posicionamiento de estos espacios también se atará a lo que suceda en el orden nacional. Por eso, el vidalismo, aunque tiene un margen propio, no le quita los ojos a la negociación que saldrá del Congreso, que, como informó este medio, sigue trabada.