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Carrio pisa el freno mientras la UCR cocina la estrategia para competir en 2019

Lilita demora el juicio político a Garavano para bajar la espuma. El radicalismo, en cambio, se prepara para jugarle la interna a PRO y pone en juego su territorialidad, lo que sí preocupa en Olivos.
Por 11/10/2018 19:38

Aunque ya tenía listo el pedido de juicio político contra Germán Garavano, la diputada nacional y jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, decidió postergar su presentación ante el Congreso y frenar su ofensiva contra el ministro de Justicia en el marco de una estrategia orientada a polemizar públicamente con el PRO, aunque sin romper Cambiemos y con la atención puesta en contener a su electorado. Algo parecido hará la UCR el próximo viernes 19 en la ciudad de Mendoza, durante el plenario convocado por el gobernador local y presidente del Comité Nacional, Alfredo Cornejo, para “hacer catarsis” y “definir los pasos a seguir en vísperas del escenario electoral del año que viene”, según confió a Letra P una fuente partidaria.

La cita radical fue decidida durante la “minicrisis” que desató el “cargo extra” que el Gobierno iba a imputarle a los usuarios residenciales de gas para compensar a las empresas distribuidoras y productoras por la suba del dólar en base a los componentes dolarizados de la tarifa. Cuando el Ejecutivo anunció la marcha atrás en la medida, el radicalismo se adjudicó inmediatamente el volantazo y no postergó la reunión boina blanca.

 

 

Ahora será para evaluar los últimos meses de gestión de Cambiemos y la metodología que adoptará el partido sobre su intervención en 2019. Sin embargo, antes de la anulación de la resolución 20/18, el encuentro partidario contaba con un plato principal: blanquear la bronca contenida por los principales representantes radicales contra el jefe de Gabinete, Marcos Peña, por haber permitido una decisión “inconsulta” que estremeció a la alianza de gobierno.

Este miércoles, el Gobierno cambió de idea y costeará la compensación con fondos públicos para que el pago no se refleje en las boletas. Tras ese giro, en el radicalismo decidieron guardar los dardos públicos contra el ministro coordinador y el secretario de Energía, Javier Iguacel, dos depositarios de una bronca contenida que tiene al presidente Mauricio Macri como destinatario final; una tensión similar a la que le prodiga Carrió a Garavano para antagonizar en forma indirecta con el líder de Cambiemos.

 

 

¿ADELANTE, RADICALES? “Los ánimos están mucho mejor que ayer (por el miércoles) y la reunión de Mendoza será catártica, como son nuestros encuentros. Habrá críticas, pero siempre propositivas. Algunas veces tuvimos éxito, como ahora, y otras veces no, como nos pasó hace seis meses”, explicó a este medio una fuente de la conducción radical, para recordar que las primeras advertencias de la UCR en materia energética fueron lanzadas por Cornejo en abril, desde la sede del Comité provincial mendocino, el mismo lugar donde se volverán a juntar los jefes el viernes 19.

 

 

“Nunca hemos perdido de vista que hay medidas que lesionan a nuestro electorado y así se lo advertimos siempre al Presidente”, se justificó el radical consultado, luego de reconocer que “Carrió se lo hace saber también, pero antes de decírselo, lo ventila en público para contener a su público”. La frase refleja la naturaleza de los movimientos que realizan los dos socios menores de Cambiemos, una alianza que cumplirá tres años de gestión y que podría resolver las candidaturas del año próximo en primarias abiertas.

“Nosotros no estamos analizando nada electoral”, atajó un vocero de Carrió para despejar las incógnitas sobre el interés de la Coalición Cívica para pelear las candidaturas de Cambiemos en internas abiertas. La posibilidad contrasta con el discurso de Macri, que ya anunció que buscará su reelección en los comicios del año próximo, sin poner en duda su candidatura.

 

 

En el radicalismo tampoco se muestran prestos a cumplir con el deseo presidencial y el encargado de blanquear esa corriente de opinión fue el senador Luis Naidenoff, que hace dos semanas anticipó el interés de la UCR por jugar su propia lista de candidatos en una primaria de Cambiemos. “Siempre la voluntad del radicalismo es tener un representante en la fórmula presidencial. Las PASO fueron creadas para eso y el espíritu de las palabras de Naidenoff buscaron despejar cualquier duda al respecto. Nosotros queremos que uno de los mejores hombres y mujeres del radicalismo compita, sino las primarias no tienen sentido”, confirmó uno de los dirigentes radicales que viajará a Mendoza la semana próxima.

 

 

En la Casa Rosada admiten que el malestar de los radicales por la compensación que iban a pagar los usuarios de gas “fue uno de los motivos del freno final de la resolución 20/18”, aunque el principal vocero de las críticas internas del oficialismo, estuvieron en boca del titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, que le expresó personalmente su malestar a Peña por las consecuencias que podría provocar esa compensación en la negociación por el presupuesto 2019.

El “fuego amigo” de la UCR podría haber complicado aún más esa negociación, pero la sangre de la interna de Cambiemos por ahora no llegó al río porque finalmente la medida no se concretó. Una tensión similar al pedido de juicio político contra el ministro de Justicia que Carrió dejó en suspenso, también por ahora.

Carrio pisa el freno mientras la UCR cocina la estrategia para competir en 2019

Lilita demora el juicio político a Garavano para bajar la espuma. El radicalismo, en cambio, se prepara para jugarle la interna a PRO y pone en juego su territorialidad, lo que sí preocupa en Olivos.

Aunque ya tenía listo el pedido de juicio político contra Germán Garavano, la diputada nacional y jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, decidió postergar su presentación ante el Congreso y frenar su ofensiva contra el ministro de Justicia en el marco de una estrategia orientada a polemizar públicamente con el PRO, aunque sin romper Cambiemos y con la atención puesta en contener a su electorado. Algo parecido hará la UCR el próximo viernes 19 en la ciudad de Mendoza, durante el plenario convocado por el gobernador local y presidente del Comité Nacional, Alfredo Cornejo, para “hacer catarsis” y “definir los pasos a seguir en vísperas del escenario electoral del año que viene”, según confió a Letra P una fuente partidaria.

La cita radical fue decidida durante la “minicrisis” que desató el “cargo extra” que el Gobierno iba a imputarle a los usuarios residenciales de gas para compensar a las empresas distribuidoras y productoras por la suba del dólar en base a los componentes dolarizados de la tarifa. Cuando el Ejecutivo anunció la marcha atrás en la medida, el radicalismo se adjudicó inmediatamente el volantazo y no postergó la reunión boina blanca.

 

 

Ahora será para evaluar los últimos meses de gestión de Cambiemos y la metodología que adoptará el partido sobre su intervención en 2019. Sin embargo, antes de la anulación de la resolución 20/18, el encuentro partidario contaba con un plato principal: blanquear la bronca contenida por los principales representantes radicales contra el jefe de Gabinete, Marcos Peña, por haber permitido una decisión “inconsulta” que estremeció a la alianza de gobierno.

Este miércoles, el Gobierno cambió de idea y costeará la compensación con fondos públicos para que el pago no se refleje en las boletas. Tras ese giro, en el radicalismo decidieron guardar los dardos públicos contra el ministro coordinador y el secretario de Energía, Javier Iguacel, dos depositarios de una bronca contenida que tiene al presidente Mauricio Macri como destinatario final; una tensión similar a la que le prodiga Carrió a Garavano para antagonizar en forma indirecta con el líder de Cambiemos.

 

 

¿ADELANTE, RADICALES? “Los ánimos están mucho mejor que ayer (por el miércoles) y la reunión de Mendoza será catártica, como son nuestros encuentros. Habrá críticas, pero siempre propositivas. Algunas veces tuvimos éxito, como ahora, y otras veces no, como nos pasó hace seis meses”, explicó a este medio una fuente de la conducción radical, para recordar que las primeras advertencias de la UCR en materia energética fueron lanzadas por Cornejo en abril, desde la sede del Comité provincial mendocino, el mismo lugar donde se volverán a juntar los jefes el viernes 19.

 

 

“Nunca hemos perdido de vista que hay medidas que lesionan a nuestro electorado y así se lo advertimos siempre al Presidente”, se justificó el radical consultado, luego de reconocer que “Carrió se lo hace saber también, pero antes de decírselo, lo ventila en público para contener a su público”. La frase refleja la naturaleza de los movimientos que realizan los dos socios menores de Cambiemos, una alianza que cumplirá tres años de gestión y que podría resolver las candidaturas del año próximo en primarias abiertas.

“Nosotros no estamos analizando nada electoral”, atajó un vocero de Carrió para despejar las incógnitas sobre el interés de la Coalición Cívica para pelear las candidaturas de Cambiemos en internas abiertas. La posibilidad contrasta con el discurso de Macri, que ya anunció que buscará su reelección en los comicios del año próximo, sin poner en duda su candidatura.

 

 

En el radicalismo tampoco se muestran prestos a cumplir con el deseo presidencial y el encargado de blanquear esa corriente de opinión fue el senador Luis Naidenoff, que hace dos semanas anticipó el interés de la UCR por jugar su propia lista de candidatos en una primaria de Cambiemos. “Siempre la voluntad del radicalismo es tener un representante en la fórmula presidencial. Las PASO fueron creadas para eso y el espíritu de las palabras de Naidenoff buscaron despejar cualquier duda al respecto. Nosotros queremos que uno de los mejores hombres y mujeres del radicalismo compita, sino las primarias no tienen sentido”, confirmó uno de los dirigentes radicales que viajará a Mendoza la semana próxima.

 

 

En la Casa Rosada admiten que el malestar de los radicales por la compensación que iban a pagar los usuarios de gas “fue uno de los motivos del freno final de la resolución 20/18”, aunque el principal vocero de las críticas internas del oficialismo, estuvieron en boca del titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, que le expresó personalmente su malestar a Peña por las consecuencias que podría provocar esa compensación en la negociación por el presupuesto 2019.

El “fuego amigo” de la UCR podría haber complicado aún más esa negociación, pero la sangre de la interna de Cambiemos por ahora no llegó al río porque finalmente la medida no se concretó. Una tensión similar al pedido de juicio político contra el ministro de Justicia que Carrió dejó en suspenso, también por ahora.