ELECCIONES 2017

Subido a sus votos, Larreta torea y arranca la campaña en una escuela

En plena tensión con docentes y alumnos y con 30 colegios tomados por la reforma del secundario, se muestra firme. Dicen que el rechazo al plan Secundaria del Futuro es “conservador”.

La campaña porteña para las elecciones legislativas de octubre arranca con un nuevo enfrentamiento entre el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta y los docentes: el proyecto de reforma educativa del secundario generó una estela de rechazos, apoyos y desencadenó la toma de cerca de 30 colegios de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, este conflicto es inerte para la campaña oficialista. En el búnker PRO entienden que el rechazo a la reforma es de tinte “conservador” y el alcalde visitará este lunes una escuela para la presentación del evento Pequeños Emprendedores, que apunta a introducir a los chicos de séptimo grado al programa Aprender a Emprender.

 

El sábado el frente Cambiemos dio el puntapié inicial de la carrera hacia octubre con un timbreo nacional y la versión porteña de la coalición, el frente oficialista Vamos Juntos, hizo lo propio en las calles de la Capital con la presencia de Rodríguez Larreta en el barrio de Belgrano. Esta semana volverá a sentarse con Elisa Carrió frente a las cámaras del Facebook Live, que cuando se centran en la candidata a diputada nacional el evento se convierte en una especie de “late night show” del que todos se benefician: la chaqueña, con su habitual estilo, cuestiona en duros términos al kirchnerismo, respalda al gobierno de Mauricio Macri y el jefe de Gobierno responde preguntas sobre la gestión.

 

Esa química logró traspasar el lente de la cámara y plasmó una victoria contundente en las PASO del 13 de agosto. Con el abultado 50,13% en la categoría de aspirantes a la Cámara baja, la líder de la Coalición Cívica colaboró con la estrategia de Rodríguez Larreta: estiró una ventaja considerable con respecto al segundo (Daniel Filmus) y condenó a un lejano tercer lugar a Martín Lousteau, principal amenaza del ex jefe de Gabinete porteño.

 

La reforma educativa es un hecho aunque, valiéndose de los tecnicismos, el propio alcalde le bajó el tono días atrás al decir que “no hay nada firmado”. Según comunicó el propio Ministerio de Educación de la Ciudad, el proyecto “Secundaria del Futuro” comenzaría en 2018 con 17 escuelas públicas y se trata de una resolución interna del gobierno. Una política pública y una decisión que no precisa autorización del Poder Legislativo. La Ciudad irá a fondo con estas modificaciones y sus funcionarios plantean que buena parte de los sindicatos porteños son “conservadores” y por eso resisten la reforma.

 

Los gremios docentes aseguran que carece de “consenso” y un grupo de alumnos, que desde hace días tomaron los establecimientos, comparten esa visión y han denunciado que no fueron consultados sobre los cambios. El Gobierno porteño insiste en que las modificaciones fueron debatidas con directores de escuelas y padres, en especial las autoridades de los colegios que se adaptarán al programa dentro pocos meses. La situación es de extrema tensión y debió mediar la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, que recogió la demanda estudiantil y buscó acercar posiciones.

 

Sin embargo, el PRO se mostró inflexible ante las protestas. “Son grupos minoritarios. Mucha voluntad de diálogo no están mostrando”, cuestionó el jefe de Gobierno y consideró que “la toma es negar la educación”. En paralelo, dos miembros del Ministerio Público Tutelar presentaron un amparo para frenar un “instructivo” contra las protestas de estudiantes. Todo terminó en una audiencia ante la jueza María Elena Liberatori en la que la ministra Soledad Acuña se comprometió a notificar a los colegios que ese protocolo no tenía carácter oficial.

 

La intervención de la Defensoría y el accionar judicial lograron que funcionarios de Educación reciban a miembros de los centros de estudiantes que mantienen las protestas. El rechazo del alumnado pasa por un pedido explícito de debate para avanzar con la reforma, aunque existen otros reclamos. No obstante, el punto que encendió la polémica y volvió a tensar la cuerda con los sindicatos docentes es el que indica que en el último año de la secundaria los estudiantes de escuelas públicas estarán obligados a trabajar en el sector privado y hacer actividades de emprendedorismo.

 

El Gobierno no bajará los brazos e insistirá con Secundaria del Futuro. El oficialismo no descansa únicamente en el récord histórico de votos que cosechó en las PASO, sino también en las opiniones de expertos que se pronunciaron en favor de la reforma educativa. Como contó Letra P, el proyecto se desprende del plan de escuela secundaria 2030 que el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, negocia con sus pares provinciales para que sea aprobado antes de fin de año en el marco del Consejo Federal de Educación.

 

Petitorio. En un encuentro con el Defensor del Pueblo, el peronista Alejandro Amor, los alumnos de 23 centros de estudiantes de escuelas públicas capitalinas entregaron un petitorio para el Gobierno porteño.

 

Las autoridades de la Ciudad se comprometieron a revisar esa serie de reclamos, pero el punto número uno del petitorio nunca podrá ser discutido: los alumnos reclaman de manera taxativa que se “suspenda” el proyecto Secundaria del Futuro. Un planteo de resolución improbable: Larreta va a fondo con la reforma y las pasantías obligatorias, al tiempo que apoya tajantemente la gestión de Acuña.

 

Según los estudiantes, el Ministerio de Educación “debe desistir” de implementar el programa porque “no contó con la participación de la comunidad educativa”. Es el mismo argumento que ensayaron los legisladores de la oposición al PRO y los sindicatos, aunque la jefa de la cartera educativa, Soledad Acuña, repitió una y otra vez que las autoridades de las 17 escuelas que comenzarán con la reforma fueron consultados y “pidieron” las modificaciones.

 

Por fuera de ese pedido, el resto de los reclamos no están vinculados directamente con la reforma educativa que impulsa la administración de Rodríguez Larreta. Los jóvenes exigen que se aplique la Ley de Educación Sexual Integral en todos los colegios, se implemente un Protocolo de Acción Institucional para “prevenir e intervenir en casos de violencia de género y discriminación de género o diversidad sexual”. Para eso, piden tener en cuenta lo que rige actualmente en el Colegio Pellegrini, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA). A su vez, los alumnos denunciaron “intervención” de las fuerzas de seguridad de la Ciudad en reuniones y actividades del centro de estudiantes y reclamaron “frenar” estas acciones. Por último, según pudo saber Letra P, piden la “inmediata efectivización de los planes de obras para resolver la situación edilicia de los establecimientos educativos”.

 

Guillermo Francos, logró destrabar la ley ómnibus. 
Los productores lecheros de Córdoba ganan menos que sus pares de Buenos Aires.

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