Elecciones 2017. Los candidatos

“Hay dos versiones del oficialismo en la Ciudad: el PRO y Lousteau”, dice Filmus

El ex funcionario k anticipa que en la Ciudad también regirá la estrategia de nacionalizar las elecciones de medio término. Las internas en Unidad Porteña y la pelea por volver a ser segunda fuerza.

Protagonista de las peleas electorales en los últimos diez años en la ciudad de Buenos Aires, Daniel Filmus vuelve a encabezar este año una nómina de candidatos, esta vez como postulante a diputado nacional por Unidad Porteña, el nombre con el que compite la flamante alianza Unidad Ciudadana.

 

Un dato que saltó a la vista el 24 de junio, cuando se cerraron las listas, es que los nombres de los candidatos de UP no difieren sustancialmente de las listas presentadas en años anteriores por el Frente para la Victoria, algo que contrasta con lo que se definió en otros distritos.

 

No obstante, Filmus resalta, como rasgos distintivos del acuerdo, la voluntad de todos los espacios de confluir en una propuesta amplia y plural.

 

A diferencia de lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires, el frente electoral porteño tendrá internas en las que se medirán la lista peronista, en la que consiguieron coincidir el Grupo Umet (con los sectores que responden a Víctor Santa María, Juan Manuel Olmos y el Movimiento Evita, entre otros) y el Grupo Patria (La Cámpora y Nuevo Encuentro, fundamentalmente), con las que encabezan por un lado Guillermo Morenos y Gustavo Vera y la que lleva a Itai Hagman y Jonathan Thea por el otro.

 

En consonancia con la estrategia que el kirchnerismo espera desplegar en todas las provincias, Filmus anticipa que la campaña en Buenos Aires también tendrá un carácter nacional antes que porteño.

 

“El impacto de lo nacional en la ciudad va a ser muy importante y eso, en estas elecciones, va a estar más presente que en otras”, sostiene a partir de una mirada que afirma que en agosto y en octubre se plebiscitarán los dos primeros años de gobierno de Cambiemos.

 

Desde su oficina en el Centro de Investigación para los Trabajadores, la usina de investigadores que la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo creó a partir de un acuerdo con el Conicet, desecha la posibilidad de que estas elecciones prefiguren qué dirigente podría posicionarse para pelear por la jefatura de Gobierno en 2019.

 

“No vamos a esta elección pensando en 2015 ni en 2019; vamos a tratar de canalizar algo que es imprescindible y decisivo para el país: derrotar a Cambiemos, porque, si gana, se va a sentir con la legitimidad de profundizar el ajuste”, dice moderando las expectativas sobre lo que puede pasar en la ciudad en la que en 2015 el kirchnerismo perdió el lugar de segunda fuerza.

 

Sobre las particularidades que tendrá la elección en la ciudad de Buenos Aires, el ex ministro de Educación señala que el escenario está signado por una división en el oficialismo y carga contra el ex embajador en Estados Unidos Martín Lousteau, su rival del frente Evolución, cuando asegura que "la gente no confía en que el embajador de Macri sea quien pueda llevar la oposición a Macri".

 

BIO. A los 62 años, es una de la figuras protagónicas de la política porteña. Fue senador nacional por la ciudad de Buenos Aires, donde enfrentó sin éxito a Mauricio Macri en dos oportunidades como candidato a jefe de Gobierno por el Frente para la Victoria. De origen académico -es sociólogo y docente con una vasta trayectoria en el campo de las ciencias de la educación-, fue secretario de Educación de la Ciudad durante el gobierno de Aníbal Ibarra y ministro de la misma cartera en la presidencia de Néstor Kirchner. Además, fue secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, con jerarquía de embajador, del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, hasta el 10 de diciembre de 2015. Actualmente forma parte de la representación argentina ante el Parlasur.

 

 

-Ya con un poco de distancia y en frío, ¿qué balance traza de las listas de Unidad Porteña?

 

-El balance muy positivo porque los dos objetivos que nos planteamos fueron cumplidos. Por un lado, conformamos una lista amplia y plural, como Unidad Ciudadana dentro de UP, y, al mismo tiempo, vamos a utilizar las PASO, que creemos que es un instrumento que coloca en el centro la mirada al presente y al futuro a partir de agrupar otros sectores que se enfrenten a las políticas económicas de Macri. Lo fundamental es que logramos que muchos sectores que nos oponemos a un oficialismo que aumenta la pobreza y destruye el empleo nos podamos unir. Esto refleja el nombre de Unidad Ciudadana a partir de que somos ciudadanos los que estamos dispuestos a enfrentar estas políticas.

 

-Este último año y medio decantó en la ciudad la conformación de dos polos políticos, el Grupo Umet y el Grupo Patria. ¿Cómo van a convivir estos espacios en adelante?

 

-Todo eso se terminó en la conformación de la lista. Es natural que dentro de un espacio haya miradas diferentes y complementarias, pero todo eso va a pasar a segundo plano, aunque no deje de existir. Son sectores distintos que apuestan a una unidad que tiene que ver con una urgencia del ahora, una responsabilidad que llevamos adelante nosotros para encarar unas elecciones de estas características.

 

-¿Qué tipo de elección es ésta?

 

-Una de medio término, en la que los ciudadanos les dicen al Presidente cómo evalúan los primeros dos años. A diferencia de los que sucede en otros países, nuestra Constitución es sabia y a la mitad de mandato te da un termómetro sobre si lo que hiciste tiene o no el respaldo de la ciudadanía. El hecho central es que hoy podemos ser el canal para que la ciudadanía se manifieste fuertemente en contra de las políticas de ajuste. Me parece que eso es lo central y definitivo, el eje hoy pasa por ahí.

 

-Más allá del objetivo inmediato, es innegable que hubo cambios del espacio político porteño. Algo que demuestra eso es que estuvo bastante peleada la definición de candidatos.

 

-Previamente hubo matices y miradas. Nosotros planteamos siempre la unidad entre los que pensábamos parecido y la necesidad de ampliar para conformar una fuerza con perspectiva ciudadana. A pesar de lo que quisieron mostrar muchos medios, en estas elecciones el que va dividido en la ciudad es el oficialismo, que se presenta con dos versiones. Por un lado, la vertiente del Pro y Cambiemos y la otra es Martín Lousteau, que fue embajador de Macri en Estados Unidos hasta hace dos meses. En la ciudad somos la alternativa de oposición más clara en un escenario en el que las encuestas están mostrando, incluso en la ciudad, hasta un 70% de rechazo a las políticas económicas.

 

 

"No vamos a esta elección pensando en 2019. Vamos a poner un freno a las políticas oficiales, porque, si no, no va a quedar nada de la Argentina.”

-¿Cómo van a encarar una campaña para disputarle al PRO su distrito de origen?

 

-En la última elección en la ciudad de Buenos Aires, la mitad de la población optó por que no siguiera el PRO. En este sentido, tenemos que saber capitalizar esa mirada, sobre todo por la situación que está sufriendo la ciudad en este momento. Tuvo los últimos años los beneficios de un país que crecía, el movimiento comercial, el crecimiento del consumo, un mercado interno fuerte, la cultura, estaba signado por los números de la Nación. El Gobierno de la Ciudad no hizo más que transformaciones cosméticas, ninguna profunda, pero sí se veían mejoras en las condiciones de vida. Ésta va a ser la primera vez que la ciudad va a afrontar una elección en una realidad económica adversa. Por eso decimos que es una elección de advertencia en la que se van a demandar cambios y que se cumpla con las promesas de campaña. Va a ser elegido quien sea consecuente y tenga un programa alternativo.

 

-¿Cómo va a hacer Unidad Porteña para recuperar el lugar de segunda fuerza perdido en 2015?

 

-Hoy las encuestas nos colocan cómodamente en el segundo lugar, porque la gente no confía en que el embajador de Macri sea quien pueda llevar la oposición a Macri. Justamente, hay una proporción enorme de gente está peor que el 10 de diciembre de 2015. Las preocupaciones de los porteños se transformaron en el último año y medio en que no llegan a fin de mes, en los aumentos de tarifas, la falta de trabajo. Como ejemplo, los docentes porteños que cerraron un aumento del 19% y que quizás votaron a Macri van a reclamar cambio. Esos son los temas centrales.

 

-Da la impresión que en los últimos años, el FpV tendió a centralizar sus políticas en las demandas de los sectores populares porteños, ubicados principalmente en el sur de la ciudad. ¿Cómo se interpela desde un proyecto popular a los sectores medios y altos, que representan más o menos dos tercios de los porteños?

 

-Buenos Aires es la ciudad más rica de América Latina y también la más desigual. Esa desigualdad no sólo afecta a los pobres, afecta a todos como ciudadanos de la ciudad. Cuando se advierte que la desocupación aumentó en la ciudad al 9,4% y que en la zona sur ya supera los dos dígitos, eso afecta a todos, porque la búsqueda de trabajo es acá mismo. El reclamo de tener una ciudad más integrada, más justa e igualitaria es un tema de todos los porteños. Ahora bien, el principal problema que tiene hoy la ciudad es el impacto de una política económica que afecta a todos. Por eso creemos que los sectores medios y medios altos tienen que acompañar nuestra propuesta en defensa propia. Y, por el contrario a lo que se piensa, los sectores del centro y el norte de la ciudad también se movieron en el último tiempo participando de la marcha contra el 2x1, por Ni una menos, en defensa del Incaa. El perfil de nuestros candidatos habla de la voluntad de interpelar, de llegar a esos sectores medios. Si bien es cierto que son sectores que tradicionalmente les han dado la espalda a los proyectos populares, creo que esta elección nos da una oportunidad histórica para que esos sectores canalicen el descontento a través nuestro espacio.

 

 

 

-Durante los últimos años la política del kirchnerismo en la ciudad estuvo supeditada a la estrategia nacional. ¿Hay riesgo de que ahora se repita eso por la candidatura de CFK en la provincia?

 

-Somos parte de un proyecto nacional, no distrital. Hay particularidades locales pero creemos que el impacto de lo nacional en la ciudad es muy importante y eso en estas elecciones va a estar más presente que en otras. Si se le pregunta a alguien a quién va a votar hoy, la referencia es nacional pese a que es una elección legislativa. Justamente, la posibilidad de tener un despliegue nacional de una fuerza que pueda expresar el descontento con lo que está haciendo el gobierno, es un plus.

 

-De todas maneras, la pregunta era en torno al modelo de construcción política hacia adelante.

 

-Más aún, como construcción política tuvimos una originalidad enorme en un debate que planteamos sobre una ciudad plural y diversa. Hablamos con muchos otros sectores y tuvimos éxito con algunos y con otros no. Hicimos un camino que expresa nuestra propia personalidad con un acuerdo que dicen "estas son las características de la ciudad". Mientras Córdoba resolverá a su manera, Santa Fe resolverá a su manera y la provincia de Buenos Aires la suya.

 

-La definición de los candidatos porteños, asociados a diferentes fuerzas políticas, contrasta con la estrategia de Cristina de poner en las listas bonaerenses a referentes sectoriales y representantes de los afectados por el modelo macrista. ¿A qué se debe esto?

 

-Es cierto, pero en general son espacios que tienen una relación muy fuerte con lo social. En mi caso, por supuesto que soy un dirigente político pero me siento representante de los docentes y los investigadores. Parte de eso tiene que ver con una mirada de la ciudad. Insisto: una vez terminada la función pública volví a mi lugar como investigador del Conicet y tiene que ver con esa mirada de la política de representar a un sector a partir de conformar el espacio Ciencia y Tecnología argentina. De todas maneras, es verdad que en la ciudad hay un énfasis mayor en lo político porque también tiene que ver con que la figura de Cristina resume la propuesta política. Acá no tenemos una figura que resuma toda nuestra perspectiva política.

 

-¿Cuáles van a ser los pasos siguientes, los pendientes, para la conformación de una fuerza política opositora que supere lo hecho por el kirchnerismo porteño y pueda disputar el distrito en 2019?

 

Con sinceridad, nosotros no vamos a esta elección pensando en 2019. Es más, diría que no vamos ni pensando en 2015 ni pensando en 2019. Vamos a un hecho muy puntual. Vamos a tratar de canalizar algo que es imprescindible y decisivo para el país: poner un freno a las políticas oficiales, que no avancen porque, si no, no va a quedar nada de la Argentina. Los procesos de recuperación son muy lentos. Por eso decimos que no hay tiempo para 2019: tenemos que pensar en octubre. Hoy hay que parar estas políticas.

 

 


 

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