ELECCIONES 2017

Dujovne calmó a empresarios con la teoría de un Macri de “segundos tiempos”

El ministro de Hacienda almorzó en el restó de La Rural con banqueros y constructores. Economía para arriba y fe ciega en octubre como una segunda vuelta estilo 2015.

La previa a las PASO legislativas se empezó a jugar con fuerza en almuerzos, cenas y cafés que se dan casi todos los días en diferentes lugares de Ciudad y la provincia de Buenos Aires, en los que se reúnen a analizar escenario funcionarios de Cambiemos, dirigentes de empresas, analistas y los curiosos de siempre. En el mediodía de este miércoles, el Terrazas Bistró, restaurante exclusivo del predio Rural de Palermo, fue sede de uno de los convites importantes, por los presentes y por lo que se dijo. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue la figura central de una mesa en la que saborearon la carta de los Petersen varios pesos pesados del establishment y en la que se habló de elecciones, la marcha de la economía y el futuro político del Gobierno y la que, a priori, aparece como primera contrincante: Cristina Fernández

 

Estaban allí Gustavo Weiss, titular de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), con el presidente anterior de la entidad, Juan Chediak, y Manuel Santos Uribelarrea. Este último dirigente es bastante cercano al Gobierno, inició sus negocios en la soja y el maíz, pero luego aprovechó los estímulos de Cambiemos y cruzó al negocio de la energía. Hoy tiene en obra tres usinas en Buenos Aires y Córdoba que aportarán 450 MW. Los que conocen las virtudes de negocios del joven lo describen como el nuevo “Sigman”, en referencia a Hugo Sigman, el multifacético titular del Grupo Insud.

 

El quinto comensal fue un viejo conocido de la política y los negocios, que además actuó como articulador del almuerzo de Dujovne con empresarios. Luis Ribaya, el ex Banco Galicia que supo tener diálogo fluido con el ex ministro de Planificación Julio De Vido  y hoy es directivo del Banco Nación, invitó a una charla para intercambiar ideas. En paralelo, buscaba acercarle a Dujovne, de primera mano, la visión de la actualidad por parte de empresarios que pertenecen a los pocos rubros que son brotes verdes en la economía, como la construcción, la energía, los bancos y el agro.

 

¿Qué se dijo en el almuerzo? Fuentes de ese encuentro contaron a Letra P que el ministro, hábil comunicador, trazó la idea general que el Gobierno tiene sobre el desenlace de las elecciones legislativas. En primer término, Dujovne dejó en claro que la disputa en provincia de Buenos Aires está cabeza a cabeza y se pelea voto a voto. Agregó que, de todas maneras, en el Gobierno miran más a octubre que a agosto, y se apoyan en un evidencia que proviene de la jurisprudencia política del presidente de la Nación, Mauricio Macri. “Mauricio siempre va de menor a mayor”, explicó Dujovne, y detalló que, para el oficialismo, octubre será una especie de segunda vuelta en la que el Gobierno sumará más que CFK. Sueñan con un revival de las presidenciales de 2015, donde Daniel Scioli ganó por algunos puntos la PASO y Cambiemos se recuperó en la definitiva captando votos de los candidatos que quedaron desahuciados en el primer comicios.

 

Los empresarios oyeron, pensaron y coincidieron con esta teoría de un mejor Macri “en los segundos tiempos”. En el Círculo Rojo también entienden que el escenario que planteó Dujovne es una posibilidad más que cierta. Además, muchos se han impuesto esa teoría como un dogma de fe ante la posibilidad latente de que CFK vuelva al ruedo en 2019 si sale airosa en la contienda en terreno bonaerense.

 

Mientras la charla seguía, en otras mesas se acomodaban con otros interlocutores dos dirigentes de peso en Cambiemos: el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el titular de Agroindustria, Ricardo Buryaile, que ante dirigentes rurales refunfuñó por el mal momento que le están haciendo pasar algunas consideraciones altisonantes del vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui. Sobre todo en relación a la crisis de los productores frutícolas de la Patagonia.

 

En la mesa de Dujovne ya se había pasado, antes que el postre, a un diagnóstico de la situación económica. El funcionario garantizó que en el último trimestre del año habrá un crecimiento del 4% y que 2017 culminará con una mejora del PBI en torno al 3%. Y hasta se animó a pronosticar la actividad de 2018. Contó que, según las previsiones de Hacienda, el país crecerá el año próximo un 5%, lo que, según sus palabras, pone a Argentina como uno de los países occidentales con mayor crecimiento.

 

La posición de Dujovne agrega sentido de discurso coordinado al almuerzo que la semana pasada la gobernadora María Eugenia Vidal mantuvo con otros hombres de negocios en La Plata. Allí se dio un diagnóstico parecido aunque menos específico. Tal como adelantó Letra P, éste parece ser el tenor que tendrán los análisis de Cambiemos de aquí a octubre.

 

 

 

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