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Macri ordenó seguir como fuera y la oposición chocó con el pacto Cambiemos-PJ

Peña y Frigerio monitorearon la sesión desde el despacho de Monzó, que recibió la orden. El FpV, la izquierda, el massismo y el progresismo pidieron frenar el debate por la represión.
Por 18/12/2017 20:00

Con la calle convertida en una verdadera batalla campal, los diputados de la oposición intentaron en varias oportunidades que se levantara la sesión en la que el oficialismo intentará aprobar la reforma previsional. El kirchnerismo, la izquierda, el massismo, el progresismo y sectores del peronismo dijeron que no estaban dadas las condiciones políticas para sesionar y propusieron suspender el debate, pero chocaron con la voluntad de los representantes de Cambiemos y del interbloque Argentina Federal, que responde a los gobernadores peronistas que, con la orden contundente de la Casa Rosada de seguir a cualquier costo, bloquearon el intento.

Luego de que Cambiemos consiguiera el quórum necesario para comenzar la sesión, con el apoyo de parte del interbloque Argentina Federal, el diputado kirchnerista Abel Furlan hizo la primera propuesta para que el Ejecutivo sometiera a consulta popular el proyecto de reforma previsional. El resultado de la votación en el recinto marcó el pulso de lo que sucedería durante las siguientes horas: fueron 133 votos negativos y 112 positivos.

 

Del Caño intentó parar la sesión. Perdió.

 

En favor de la propuesta de Furlan se pronunciaron los diputados del Frente para la Victoria, el Movimiento Evita, Compromiso Federal, Federal Unidos por una Nueva Argentina (masssimo), Victoria Donda (Libres del Sur), Luis Contigani (Partido Socialista) y algunos representantes del interbloque Argentina Federal que ya anunciaron que votarán en contra del proyecto, como los tres legisladores por San Juan que responden al gobernador Sergio Uñac. En contra de la moción se pronunciaron los diputados de Cambiemos, acompañados por parte del bloque Justicialista y el interbloque Social Demócrata, que conduce Martín Lousteau

“¡Se ríen de los pobres, de los jubilados que ganan siete mil pesos! ¡No tienen cara!”, levantó la voz por primera vez en el recinto el diputado del Frente de Izquierda Nicolás del Caño, mientras la oposición empezaba a protestar por la decisión del oficialismo de seguir adelante mientras afuera del Congreso comenzaba la represión. Poco más de una hora después de que se consiguiera el quórum, el diputado Horacio Pietragalla (Frente para la Victoria) proponía pasar a un cuarto intermedio. La moción fue aprobada por 125 votos contra 111. El presidente de la Cámara, Emilio Monzó, convocó a los titulares de bloques a una reunión en su despacho para evaluar la situación. Tras esa conversación con los respresentantes de distintas bancadas, Monzó consultó la decisión a tomar con la Casa Rosada. La orden del presidente Mauricio Macri fue clara: la sesión debía seguir, sí o sí. Para entonces, en la Cámara de Diputados todavía estaban el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y algunos gobernadores, entre ellos, la bonaerense María Eugenia Vidal.

Tras recibir la orden del Ejecutivo, cerca de las 16, Monzó anunció la continuidad de la sesión. “Hay agresiones en la calle, pero los funcionarios estiman controlarlas en la próxima media hora”, dijo el presidente de la Cámara.

 


Desde entonces y hasta pasadas las 19, la oposición intentó levantar el debate - nuevamente sin éxito – en otras dos oportunidades. La primera fue a instancias de Del Caño. La propuesta fue sometida a votación y otra vez resultó negativa. Fueron 114 votos afirmativos, 128 negativos y una abstención. Por la vía informal, los diputados Fernando Espinoza, Leonardo Grosso, Araceli Ferreyra y Lucila de Ponti rodearon a Monzó para intentar convencerlo de dar por terminada la reunión. No hubo caso. Tampoco tuvo éxito el diputado massista Raúl Pérez en el diálogo que mantuvo con el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot

Probó de nuevo el camporista Marcos Cleri, que pidió pasar a un cuarto intermedio para que los diputados salieran del Congreso a ver lo que sucedía en las calles aledañas. El resultado fue 131 votos negativos y 109 positivos. Otra vez, la resistencia estuvo encabezada por los representantes de Cambiemos y parte del interbloque que responde a los gobernadores.

 

Massot y Negri, de Cambiemos. El oficialismo recibió orden de Macri: la sesión no se levanta.

 

“¡Estamos haciendo funcionar este Congreso a fuerza de balas!”, gritó la santafesina De Ponti. “Transmitan lo que está pasando en la plaza. ¿En qué lo convirtieron, presidente? ¿Qué hacen los peronistas? No podemos seguir sesionando así. Los hacemos responsables si hay un muerto”, increpó a Monzó la misionera Cristina Britez (FPV).

 

 

La rionegrina María Emilia Soria apuntó directamente contra los gobernadores. “¡Me dan vergüenza los gobernadores peronistas! ¡No son peronistas, son prostitutas de Macri!”, bramó la diputada. El presidente del Bloque Justicialista, Pablo Kosiner, le respondió en nombre de las provincias: “Espero que se arrepienta. Hay 23 de 24 gobernadores que firmaron ese pacto. Muchos de nosotros no les vamos a sacar el hombro a los gobernadores. Es fácil hablar cuando uno no tiene la responsabilidad de gobernar. A nosotros nos preocupa la realidad económica de nuestras provincias; de nosotros depende la vida de miles de comprovincianos”, dijo el salteño.

Cinco horas después de comenzada la sesión, comenzó el debate por la reforma previsional, mientras la represión continuaba, en ese momento, en la avenida 9 de Julio.