Macri va por la última parte de la reforma tributaria: las provincias azucareras
El Gobierno abrirá una mesa de negociación con mandatarios como Juan Manzur, Gerardo Morales y Juan Manuel Urtubey. La lista incluye a las grandes empresas productoras. El tabaco sigue sin chances.
Mientras avanza la ofensiva del oficialismo para conseguir la aprobación de las reformas tributaria, laboral y previsional en el Congreso, el Ejecutivo ahora se prepara para pulir la letra chica del acuerdo fiscal rubricado con 23 de los 24 gobernadores durante la semana pasada. La Casa Rosada convocará a las provincias azucareras del Noroeste Argentino para sortear el debate, aún irresuelto, sobre el aumento de los impuestos internos a las gaseosas azucaradas.
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De todos los aumentos que la cartera de Hacienda resignó desde la presentación del primer borrador de la reforma, uno de los temas que más críticas cosechó, y que sigue sin resolución, tiene que ver con el aumento de impuestos internos para las gaseosas en general y otras bebidas sin alcohol, que pasan del 4 y 8% actual a un 17% gradual, especialmente para aquellas que tienen azúcar añadido. El anuncio que formalizó el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne hace dos semanas puso en pie de guerra a los ingenios azucareros de las provincias que concentran la actividad, localizados en Tucumán, Salta, Jujuy, Santa Fe y Misiones, aunque las estructuras de procesamiento más importantes están en la localidad jujeña de Ledesma, en la tucumana de Concepción y la salteña de San Miguel del Tabacal.
Los gobernadores que aparecen en la lista de protestas sobre el incremento del gravamen son el radical Gerardo Morales (Jujuy) y los peronistas Juan Manzur (Tucumán) y Juan Manuel Urtubey (Salta). También podrían sumarse otros mandatarios locales, como el misionero Hugo Passalacqua, que este jueves estuvo en Casa Rosada para firmar un convenio para la extensión de la red cloacal y la construcción de cunetas. En los tres primeros casos se trata de interlocutores de estrecho intercambio con el Gobierno, aunque la atención está puesta en Manzur, posiblemente el que mantiene el perfil más opositor de los tres, en un contexto donde el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, reconoce, en privado, que el tucumano “jugó muy bien”.
Entre los invitados a la negociación también estarán los representantes del Centro Azucarero Argentino y la Cámara de Alcoholes, en un marco de intercambio donde el Gobierno descarta una posición menos beligerante del jujeño Morales, que mantiene una estrechísima relación con la azucarera Ledesma, señalada como una activa aportante de campaña para la UCR provincial. Aún así, el empresario Eduardo Nougués, ejecutivo de Ledesma, vicepresidente de la UIA y titular de la Conferencia Industrial, señaló que “el Gobierno venía diciendo que apoyaría a las economías regionales porque generan empleo y son exportadoras, pero las reformas planteadas las golpean. Nos sorprendió". Según un comunicado de esa cámara empresaria, "el incremento anunciado elevará los impuestos internos de esas bebidas en proporciones irrazonables: 112% sobre la alícuota vigente en el caso de aumentos del 8% al 17% y 325% para los productos saborizados con jugos de fruta". De acuerdo a los cálculos del CAA, "la medida tendrá graves consecuencias en el empleo directo e indirecto en el sector azucarero del noroeste argentino, estimado en 200.000 trabajadores. La merma del consumo incidirá en una reducción estimada de 5.000 puestos de trabajo solo en el sector azucarero. Además, el incremento de la recaudación impositiva no será directo debido a la reducción del consumo, en tanto que el impacto en el sistema previsional será negativo por la pérdida de empleos", advirtió el agrupamiento empresario.
En el Gobierno relativizan el castigo a las economías regionales. “El acuerdo fiscal en general no corre peligro, porque los temas más importantes ya están en marcha, pero estamos dispuestos a avanzar en la construcción de consensos para encontrar una salida ante esta situación”, confió una fuente de la Casa Rosada que no descarta una segunda ronda de negociaciones con los empresarios tabacaleros y con el salteño Urtubey, mandatario de la provincia más afectada por el mantenimiento de una carga tributaria superior al 70%.
Uno de los principales argumentos que maneja el Gobierno, además de aumentar la recaudación tributaria, tiene que ver con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. En el amperímetro del oficialismo, las recomendaciones de la OMS que sugieren el incremento de impuestos para reducir el consumo de azucar podrían ser debatidas con las provincias afectadas por el aumento impositivo, pero en el caso del tabaco no habría marcha atrás.