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Las provincias se plantan y se complica el acuerdo fiscal

Los gobernadores rechazan la baja de Ingresos Brutos en la reforma tributaria, los cambios en el cálculo previsional y el retiro de juicios contra el Estado. Se sumó Frigerio para evitar una crisis.
Por 15/11/2017 15:48

La fantasía que tenía el presidente Mauricio Macri de estrechar manos con los gobernadores este jueves y cristalizar públicamente un amplio acuerdo político y económico con las provincias se instaló en terreno pantanoso. Tras casi cuatro horas de reunión de los mandatarios en la sede porteña del Consejo Federal de Inversiones (CFI), las diferencias entre lo que plantean las provincias y lo que pretende obtener el Gobierno se agigantaron. Tanto, que Casa Rosada tuvo que mandar de urgencia al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para evitar que la cuerda se corte.

Una persona que participa de la reunión aseguró a Letra P que “la sensación es que mañana –por el jueves- no se llega a ninguna acuerdo”.

Las trabas son varias. Una muy importante, que en la previa no estaba en el mapa de puntos conflictivos que barajaban en el Ejecutivo, es la reforma previsional. Los gobernadores no quieren afrontar el costo político de respaldar un cambio en el cálculo de los aumentos que se traduzca en un impacto negativo en el bolsillo de los jubilados.

No es el único punto. Calculadora en mano, llegaron a la conclusión de que la propuesta que presentó el Gobierno para solucionar la demanda de Buenos Aires por el Fondo del Conurbano hace que, mientras la gobernadora María Eugenia Vidal engorda grueso las arcas bonaerenses, el resto de las provincias no se lleven nada extra. Una apuesta compleja, teniendo en cuenta el riesgo financiero de que la cosa se termine dirimiendo con un fallo de la Corte Suprema favorable –como se especula- a los intereses de la provincia de Buenos Aires.

El combo de exigencias del Ejecutivo que los gobernadores no ven con buenos ojos lo completan el retiro de juicios contra el Estado que, en conferencia de prensa, propuso el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, como contraprestación a que el Estado ponga de su bolsillo la diferencia de ingresos que significaría para las provincias la transferencia de mayores recursos a Buenos Aires por los cambios en la distribución del Impuesto a las Ganancias que eliminarían el Fondo del Conurbano.

A eso se suma un tema muy complejo: la reducción gradual que plantea Casa Rosada del impuesto a los Ingresos Brutos en la reforma tributaria, puerta de entrada de gran parte de los presupuestos provinciales.

Son 20 las provincias que están representadas en el CFI. Hasta allí llegaron, incluso, gobernadores oficialistas, como el jujeño Gerardo Morales, el mendocino Alfredo Cornejo y el correntino Ricardo Colombi.

Cuando el cónclave transitaba su tercer hora, ya no sólo sin avances en vías de un acercamiento a las demandas del Gobierno sino más bien en una ampliación de distancias con la idea que pretende imponer Macri, llegaron Frigerio, el secretario de Interior, Sebastián García De Luca, y el de Provincias, Alejandro Caldarelli.

Esa cartera, Interior, es la responsable de buscar una vía de acuerdo con los gobernadores. Acuerdo que complicó la reforma tributaria diseñada por Dujovne y de cuya elaboración no participaron las provincias: la conocieron cuando la redacción estaba cerrada.

Las provincias se plantan y se complica el acuerdo fiscal

Los gobernadores rechazan la baja de Ingresos Brutos en la reforma tributaria, los cambios en el cálculo previsional y el retiro de juicios contra el Estado. Se sumó Frigerio para evitar una crisis.

La fantasía que tenía el presidente Mauricio Macri de estrechar manos con los gobernadores este jueves y cristalizar públicamente un amplio acuerdo político y económico con las provincias se instaló en terreno pantanoso. Tras casi cuatro horas de reunión de los mandatarios en la sede porteña del Consejo Federal de Inversiones (CFI), las diferencias entre lo que plantean las provincias y lo que pretende obtener el Gobierno se agigantaron. Tanto, que Casa Rosada tuvo que mandar de urgencia al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para evitar que la cuerda se corte.

Una persona que participa de la reunión aseguró a Letra P que “la sensación es que mañana –por el jueves- no se llega a ninguna acuerdo”.

Las trabas son varias. Una muy importante, que en la previa no estaba en el mapa de puntos conflictivos que barajaban en el Ejecutivo, es la reforma previsional. Los gobernadores no quieren afrontar el costo político de respaldar un cambio en el cálculo de los aumentos que se traduzca en un impacto negativo en el bolsillo de los jubilados.

No es el único punto. Calculadora en mano, llegaron a la conclusión de que la propuesta que presentó el Gobierno para solucionar la demanda de Buenos Aires por el Fondo del Conurbano hace que, mientras la gobernadora María Eugenia Vidal engorda grueso las arcas bonaerenses, el resto de las provincias no se lleven nada extra. Una apuesta compleja, teniendo en cuenta el riesgo financiero de que la cosa se termine dirimiendo con un fallo de la Corte Suprema favorable –como se especula- a los intereses de la provincia de Buenos Aires.

El combo de exigencias del Ejecutivo que los gobernadores no ven con buenos ojos lo completan el retiro de juicios contra el Estado que, en conferencia de prensa, propuso el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, como contraprestación a que el Estado ponga de su bolsillo la diferencia de ingresos que significaría para las provincias la transferencia de mayores recursos a Buenos Aires por los cambios en la distribución del Impuesto a las Ganancias que eliminarían el Fondo del Conurbano.

A eso se suma un tema muy complejo: la reducción gradual que plantea Casa Rosada del impuesto a los Ingresos Brutos en la reforma tributaria, puerta de entrada de gran parte de los presupuestos provinciales.

Son 20 las provincias que están representadas en el CFI. Hasta allí llegaron, incluso, gobernadores oficialistas, como el jujeño Gerardo Morales, el mendocino Alfredo Cornejo y el correntino Ricardo Colombi.

Cuando el cónclave transitaba su tercer hora, ya no sólo sin avances en vías de un acercamiento a las demandas del Gobierno sino más bien en una ampliación de distancias con la idea que pretende imponer Macri, llegaron Frigerio, el secretario de Interior, Sebastián García De Luca, y el de Provincias, Alejandro Caldarelli.

Esa cartera, Interior, es la responsable de buscar una vía de acuerdo con los gobernadores. Acuerdo que complicó la reforma tributaria diseñada por Dujovne y de cuya elaboración no participaron las provincias: la conocieron cuando la redacción estaba cerrada.