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Con Weretilneck afuera, el PJ y Cambiemos cocinan internas para la pelea 2019

El gobernador, debilitado e imposibilitado de buscar la reelección, allana el camino de la oposición. La UCR y PRO tensan, con la mira en el ARI. El peronismo busca acercar a Pichetto con los Soria.
Por 25/10/2017 20:05

El triunfo del Frente para la Victoria (FpV), al igual que la consolidación de Cambiemos, reavivó la carrera por la Gobernación en Río Negro. Si bien es un proceso que el intendente de General Roca, Martín Soria, aclaró desde inicios de año, y al que el diputado Sergio Wisky se sumó en plena efervescencia por el ingreso de Lorena Matzen al Congreso, quedaron varias preguntas por contestar en una elección que ya comenzó a polarizarse. Entre los principales interrogantes surgieron el futuro de Juntos Somos Río Negro (JSRN), el partido del gobernador Alberto Weretilneck, ya sin posibilidades de otro mandato a menos que avance hacia una reforma constitucional que hoy asoma utópica. La chance de concretar un pacto con la Nación, mientras la pata peronista se repliega, es una de las hipótesis más fuertes.

También surgirá un debate sobre la conducción del PRO cuando finalice el mandato de Enrique "Quique" Braun como interventor, de los nombres que buscarán hacerse cargo de una estructura fundamental para la alianza nacional. El ARI, bajo la influencia de la senadora nacional Magdalena Odarda, es otro de los objetivos que los delegados de la Casa Rosada tienen entre ceja y ceja para terminar de darle forma a un acuerdo con el partido fundado por Elisa Carrió.

Las PASO, para los rionegrinos, serán de los temas a solucionar en una provincia que tenía su propio sistema de internas, pero el desdoblamiento de los comicios, más una polémica decisión de Weretilneck al filo del proceso en 2015, sepultaron la posibilidad de que los electores decidan por los candidatos a la Gobernación.

UCR. El trato entre macristas y radicales siempre fue complejo. La foto del festejo por la banca obtenida no describe la película completa de un acuerdo que logró consolidarse gracias al respaldo que la lista pudo alcanzar en agosto. Supuestamente, tras el arribo de Matzen a la Cámara baja, la relación comenzó a encausarse y hasta el jefe de campaña -el diputado Wisky- apareció con gorras fomentando su candidatura provincial. Eso no sorprendió a los caciques del centenario partido que ya piensan en una alternativa a la jugada.

“Las candidaturas son procesos de construcción colectivas. Wisky está dispuesto, eso me parece sano. El tema es la construcción, para que no se sientan imposiciones”, aseguró el intendente de Viedma, José Luis Foulkes, en diálogo con Letra P. “Si no es como PASO, deberá resolverse por interna de los partidos. Esa es una discusión que tendrá que darse a través de los partidos”, resaltó el mandatario.

La captación de adeptos fue la clave para Foulkes y “todo puede pasar”, dice, en cuanto a un potencial acuerdo con Weretilneck. “(Los votos de JSRN) se distribuyeron para todos lados, no sé qué terminará pasando. Pero todas las representaciones políticas tienen la posibilidad de alianzas. Está dentro de las posibilidades”, contó.

 

 

“Terminamos con una diputada de Cambiemos que es radical. Salvamos al partido, esta elección nos deja en carrera para 2019”, aseguró a Letra P el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) rionegrina, Darío Berardi. Noticiado del deseo de Wisky de ser el candidato a gobernador de Cambiemos, entendió que “es respetable” pero “el que mejor mida” deberá ser el candidato. “Hasta acá, venimos bien. La clave fue haber evitado las PASO”, remarcó. “Los análisis que hagamos dentro de Cambiemos se resolverán si las primarias están vigentes en Río Negro”, insistió.

“Tuvimos una instalación muy fuerte, muy importante. Logramos conformar un equipo que irá creciendo. Confío, estoy convencido, que seremos Gobierno”, agregó Berardi. La afirmación no incluyó al ARI, hoy representado por la senadora Magdalena Odarda. “Hay sectores de la Coalición que están con nosotros”aclaró.

ORGÁNICOS. Odarda sabe que existe un plan para sacarle el sello de la Coalición Cívica-ARI. Su decisión de no sumarse a Cambiemos, explicó su compañero de fórmula Felipe Scilipoti, generó malestar en el partido a nivel nacional. Hasta Elisa Carrió filmó un breve video para asegurar que “en Río Negro, yo soy Cambiemos”. Lilita, en otros tiempos, supo recorrer la región andina con Odarda cuando llevaba el mensaje ecologista para luchar por la Presidencia. Cuando trascendió la visita de Mauricio Macri a la mansión del magnate inglés Joe Lewis frente al Lago Escondido, los archivos periodísticos mostraban a las ex socias en El Bolsón discutiendo con la abogada del multimillonario y actual directora de Radio Nacional Neuquén, Dalila Pinacho.

 

 

42.883 votos (11,2%) dejaron a la CC ARI en un cómodo tercer puesto. Pero, en una elección que se espera muy peleada, el caudal de Odarda podría ser la clave triunfal del próximo gobernador. “El núcleo duro es fuerte, uno encuentra que es un voto legítimo”, contestó a Letra P Scilipoti. “Con Magdalena dos años más en el Senado, veremos cómo sigue lo nuestro”, respondió el joven. En cuanto a la potencial intervención, resaltó que “el ARI de Río Negro nunca se separó de sus valores fundacionales, no hay argumentos”.

Cuando el futuro de esa fuerza se defina, el PRO rionegrino también deberá decidir sobre las autoridades. Con el mandato cumplido de Braun, su interventor -familiar del secretario de Comercio, Miguel Braun- comenzará la batalla por quién manejará el partido de Macri, que deberá marcar la senda dentro de Cambiemos.

SIMBIOSIS. En cambio Soria, quien ratificó su liderazgo el último domingo, y al ganar adeptos en los sectores que más se resistieron a mostrarse cercanos, dio el primer paso hacia otro gran acuerdo que le permitirá llegar con posibilidades. Luis Ojeda, intendente de San Antonio Oeste (SAO), celebró el avance del peronismo en bloque, ratificó el apoyo a su par de Roca, pero demandó que no se “desperdicie” la experiencia de Miguel Ángel Pichetto. “No nos podemos dar ese lujo”, le dijo a este medio.

El pichettismo, ese puñado de intendentes, legisladores y dirigentes sindicales -sobre todo de la región atlántica- que responden al senador, aportaron su cuota electoral en el triunfo de la lista azul frente al macrismo. “Después de mucho, la unidad nos servirá a los dos sectores”, admitió a Letra P uno de los caciques territoriales que mantiene comunicación directa con Pichetto. “Sacamos cinco mil votos más que en las PASO. Soria nos necesitará para ganar en 2019 y nosotros lo vamos a necesitar a él, porque dependemos de la boleta azul”, reiteró.

De esa zona es el vicegobernador Pedro Pesatti. Con elogios a Florencio Randazzo, se distanció de Weretilneck en otro gesto al justicialismo cuando opinó sobre las elecciones en suelo bonaerense. "Votaría por Randazzo", sorprendió. Cruces telefónicos mediantes, Pesatti retomó el diálogo con Soria y reestableció una relación -se dice que nunca la perdieron- luego de su expulsión del PJ. Letra P pudo saber que acompañará a Weretilneck hasta el final de su mandato, pero no pretenderá acercarse -como un sector de JSRN- a la Rosada.

Con Weretilneck afuera, el PJ y Cambiemos cocinan internas para la pelea 2019

El gobernador, debilitado e imposibilitado de buscar la reelección, allana el camino de la oposición. La UCR y PRO tensan, con la mira en el ARI. El peronismo busca acercar a Pichetto con los Soria.

El triunfo del Frente para la Victoria (FpV), al igual que la consolidación de Cambiemos, reavivó la carrera por la Gobernación en Río Negro. Si bien es un proceso que el intendente de General Roca, Martín Soria, aclaró desde inicios de año, y al que el diputado Sergio Wisky se sumó en plena efervescencia por el ingreso de Lorena Matzen al Congreso, quedaron varias preguntas por contestar en una elección que ya comenzó a polarizarse. Entre los principales interrogantes surgieron el futuro de Juntos Somos Río Negro (JSRN), el partido del gobernador Alberto Weretilneck, ya sin posibilidades de otro mandato a menos que avance hacia una reforma constitucional que hoy asoma utópica. La chance de concretar un pacto con la Nación, mientras la pata peronista se repliega, es una de las hipótesis más fuertes.

También surgirá un debate sobre la conducción del PRO cuando finalice el mandato de Enrique "Quique" Braun como interventor, de los nombres que buscarán hacerse cargo de una estructura fundamental para la alianza nacional. El ARI, bajo la influencia de la senadora nacional Magdalena Odarda, es otro de los objetivos que los delegados de la Casa Rosada tienen entre ceja y ceja para terminar de darle forma a un acuerdo con el partido fundado por Elisa Carrió.

Las PASO, para los rionegrinos, serán de los temas a solucionar en una provincia que tenía su propio sistema de internas, pero el desdoblamiento de los comicios, más una polémica decisión de Weretilneck al filo del proceso en 2015, sepultaron la posibilidad de que los electores decidan por los candidatos a la Gobernación.

UCR. El trato entre macristas y radicales siempre fue complejo. La foto del festejo por la banca obtenida no describe la película completa de un acuerdo que logró consolidarse gracias al respaldo que la lista pudo alcanzar en agosto. Supuestamente, tras el arribo de Matzen a la Cámara baja, la relación comenzó a encausarse y hasta el jefe de campaña -el diputado Wisky- apareció con gorras fomentando su candidatura provincial. Eso no sorprendió a los caciques del centenario partido que ya piensan en una alternativa a la jugada.

“Las candidaturas son procesos de construcción colectivas. Wisky está dispuesto, eso me parece sano. El tema es la construcción, para que no se sientan imposiciones”, aseguró el intendente de Viedma, José Luis Foulkes, en diálogo con Letra P. “Si no es como PASO, deberá resolverse por interna de los partidos. Esa es una discusión que tendrá que darse a través de los partidos”, resaltó el mandatario.

La captación de adeptos fue la clave para Foulkes y “todo puede pasar”, dice, en cuanto a un potencial acuerdo con Weretilneck. “(Los votos de JSRN) se distribuyeron para todos lados, no sé qué terminará pasando. Pero todas las representaciones políticas tienen la posibilidad de alianzas. Está dentro de las posibilidades”, contó.

 

 

“Terminamos con una diputada de Cambiemos que es radical. Salvamos al partido, esta elección nos deja en carrera para 2019”, aseguró a Letra P el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) rionegrina, Darío Berardi. Noticiado del deseo de Wisky de ser el candidato a gobernador de Cambiemos, entendió que “es respetable” pero “el que mejor mida” deberá ser el candidato. “Hasta acá, venimos bien. La clave fue haber evitado las PASO”, remarcó. “Los análisis que hagamos dentro de Cambiemos se resolverán si las primarias están vigentes en Río Negro”, insistió.

“Tuvimos una instalación muy fuerte, muy importante. Logramos conformar un equipo que irá creciendo. Confío, estoy convencido, que seremos Gobierno”, agregó Berardi. La afirmación no incluyó al ARI, hoy representado por la senadora Magdalena Odarda. “Hay sectores de la Coalición que están con nosotros”aclaró.

ORGÁNICOS. Odarda sabe que existe un plan para sacarle el sello de la Coalición Cívica-ARI. Su decisión de no sumarse a Cambiemos, explicó su compañero de fórmula Felipe Scilipoti, generó malestar en el partido a nivel nacional. Hasta Elisa Carrió filmó un breve video para asegurar que “en Río Negro, yo soy Cambiemos”. Lilita, en otros tiempos, supo recorrer la región andina con Odarda cuando llevaba el mensaje ecologista para luchar por la Presidencia. Cuando trascendió la visita de Mauricio Macri a la mansión del magnate inglés Joe Lewis frente al Lago Escondido, los archivos periodísticos mostraban a las ex socias en El Bolsón discutiendo con la abogada del multimillonario y actual directora de Radio Nacional Neuquén, Dalila Pinacho.

 

 

42.883 votos (11,2%) dejaron a la CC ARI en un cómodo tercer puesto. Pero, en una elección que se espera muy peleada, el caudal de Odarda podría ser la clave triunfal del próximo gobernador. “El núcleo duro es fuerte, uno encuentra que es un voto legítimo”, contestó a Letra P Scilipoti. “Con Magdalena dos años más en el Senado, veremos cómo sigue lo nuestro”, respondió el joven. En cuanto a la potencial intervención, resaltó que “el ARI de Río Negro nunca se separó de sus valores fundacionales, no hay argumentos”.

Cuando el futuro de esa fuerza se defina, el PRO rionegrino también deberá decidir sobre las autoridades. Con el mandato cumplido de Braun, su interventor -familiar del secretario de Comercio, Miguel Braun- comenzará la batalla por quién manejará el partido de Macri, que deberá marcar la senda dentro de Cambiemos.

SIMBIOSIS. En cambio Soria, quien ratificó su liderazgo el último domingo, y al ganar adeptos en los sectores que más se resistieron a mostrarse cercanos, dio el primer paso hacia otro gran acuerdo que le permitirá llegar con posibilidades. Luis Ojeda, intendente de San Antonio Oeste (SAO), celebró el avance del peronismo en bloque, ratificó el apoyo a su par de Roca, pero demandó que no se “desperdicie” la experiencia de Miguel Ángel Pichetto. “No nos podemos dar ese lujo”, le dijo a este medio.

El pichettismo, ese puñado de intendentes, legisladores y dirigentes sindicales -sobre todo de la región atlántica- que responden al senador, aportaron su cuota electoral en el triunfo de la lista azul frente al macrismo. “Después de mucho, la unidad nos servirá a los dos sectores”, admitió a Letra P uno de los caciques territoriales que mantiene comunicación directa con Pichetto. “Sacamos cinco mil votos más que en las PASO. Soria nos necesitará para ganar en 2019 y nosotros lo vamos a necesitar a él, porque dependemos de la boleta azul”, reiteró.

De esa zona es el vicegobernador Pedro Pesatti. Con elogios a Florencio Randazzo, se distanció de Weretilneck en otro gesto al justicialismo cuando opinó sobre las elecciones en suelo bonaerense. "Votaría por Randazzo", sorprendió. Cruces telefónicos mediantes, Pesatti retomó el diálogo con Soria y reestableció una relación -se dice que nunca la perdieron- luego de su expulsión del PJ. Letra P pudo saber que acompañará a Weretilneck hasta el final de su mandato, pero no pretenderá acercarse -como un sector de JSRN- a la Rosada.